martes, 15 de octubre de 2013

“UN PUEBLO QUE ELIGE CORRUPTOS NO ES VÍCTIMA ES CÓMPLICE DE LA CORRUPCIÓN “

“UN PUEBLO QUE ELIGE CORRUPTOS  NO ES VÍCTIMA ES CÓMPLICE DE LA CORRUPCIÓN “

Zenair Brito Caballero

Seguridad y orden constitucional son indispensables en un país que aspire a un sólido desarrollo humano. Y en una administración pública, esta debe ser su principal razón al operar. Vivir honestamente, no daña al otro y dar cada quien lo que le corresponde” son principios en los que se basa el justo derecho.
Desafortunadamente el panorama electoral venezolano para las elecciones municipales del 8 de diciembre y las ofertas de sus candidatos no aportan interés en consolidar acuerdos en ello. Esto a causa, del principal responsable como es la partidocracia la cual propicia  un Estado corruptor y codicioso, secuestrado por fuerzas antidemocráticas socialistas-comunistas que con su actuar demencial da lugar a un entorno raquítico éticamente  y devora el país lentamente a todo nivel y nos ofrece un futuro cada vez más sombrío y apagado.
La impunidad, se hace cada vez más presente y que al parecer no se tiene interés en afrontar. Las ideas novedosas han sido desplazadas por quimeras que  especulan de la mano del clientelismo alejando con ello las demandas legítimas de los sectores dinamizadores  que integran la sociedad.
Basta ver la resistencia constante en ser transparentes en las cuentas y manejos de las instituciones estatales,  aprobaciones trasnochadas de presupuestos los que nunca suplen el canibalismo y la coima burocracia, acción incoherente en no aceptar mandatos al apegarse a la ley como todo ciudadano.
Un ejemplo de ello, es la Asamblea Nacional, El Tribunal supremo de justicia, la Contraloría, etc.; pero ¿qué decir del resto? En el Sistema Judicial o la misma Presidencia de la República; cuyos estados contables son un verdadero bunker por su total inaccesibilidad, y el irracional presupuesto parlamentario.
El resultado nefasto y perverso de todo este actuar político refuerza la percepción ciudadana hacia sus elegidos, quienes administran la hacienda pública como Cartel en el que crean condiciones deprimentes que lo único que generan es enriquecimiento ilícito todo por esa ansiedad por hacer dinero fácil y como sea . De ahí el nulo interés de la juventud por estas temáticas. Por ello, insisto que la sumatoria negativa de lo que se vive hoy día no fortalece la disposición de petición que se intente realizar en un mañana cercano para crear políticas públicas, por parte de los ganadores de las próximas elecciones municipales.
A esto se suma la ausencia de seguridad para garantizar un resultado honesto y franco por parte del CNE que ha demostrado no ser un poder independiente, sino un brazo ejecutor de las decisiones del Ejecutivo. La credibilidad de un funcionario se basa por su conducta y no por un finiquito. Y en un candidato a ser Alcalde o concejal con mayor énfasis, pero  algunos presumen  que un papel con membrete les garantiza “Honradez notoria “. 
La ausencia de respeto jurídico hacia los contribuyentes propicia un vacio evidente de la debilidad institucional, y  es difícil creer que se actuará de forma independiente y eficiente en la lucha contra los males que aquejan la nación.
Esta situación demanda no solo un mayor grado de exigencia por parte de la ciudadanía, que se reduce a cuestionamientos desde espacios virtuales, la sociedad debe pasar de la comodidad del dispositivo móvil a la acción real, abran los ojos despójense de el temor.
Pregunto: ¿Si el miedo es algo que todo ser vivo  siente, quién es más valiente? ¿el que no lo muestra y no lo afronta o el que lo afronta pero si lo muestra?
¿Hasta cuando la ciudadanía venezolana asumirá la responsabilidad de ser parte de la solución de la problemática social que se expande por el territorio, mediante una participación más activa?
Si bien somos testigos de diferentes acciones de diferentes organismos y organizaciones, que a pesar de pensar ideológicamente diferentes, la madurez ha sido tal que han logrado converger en un propósito ideal como es la promoción y trabajo por la gestación de una nueva conciencia participativa, enfocada directamente en la solución de los conflictos sociales.
La sociedad venezolana, no debe perder el tiempo en discusiones banales que estancan iniciativas de desarrollo económico.
Trabajemos por el futuro en el que las herramientas y condiciones sean factibles tanto en el espacio  educativo, político como económico y así poder fijar los fundamentos democráticos para el tan ansiado desarrollo. Tengamos presente que: “Un pueblo que elige corruptos  no es víctima es cómplice de la corrupción”

lunes, 14 de octubre de 2013

"LA ESCLAVITUD MÁS DENIGRANTE ES LA DE SER ESCLAVO DE UNO MISMO".

"LA ESCLAVITUD MÁS DENIGRANTE ES LA DE SER ESCLAVO DE UNO MISMO".
Zenair Brito Caballero
Hoy, después de varias semanas sin escribir, desmotivada por todo lo que ocurre en nuestro país, tomo nuevamente prestada la pluma de Cervantes para garabatear desde mi imperfección.
Muchos dicen "Las palabras pueden con todo". Sí, pero el corazón dicta verdades irrefutables sobre la naturaleza humana, y aunque las sabemos, solemos resbalar en el  primer obstáculo que encontramos; no por eso la verdad se convierte en mentira, ni la persona en embustera. Es solo un ser humano luchando con sus fortalezas contra sus debilidades con el beneficio de la conciencia despierta. 
Todos cargamos sin que nos percatemos con cadenas heredadas de generaciones pasadas, que muy pocos se atreven a romper aunque logren darse cuenta de sus efectos destructores.  Vemos el ejemplo de personas mitómanas y manipuladoras que en su niñez fueron motivadas por adultos que les sirvieron de ejemplo, al utilizar esos métodos con desparpajo para lograr subsistir.
Otras andan cargadas de falsos orgullos, linajes y aristocracias rancias donde con el paso del tiempo desapareció el motivo que estimulaba tal sentimiento, pero no se murió la viciosa presunción. También encontramos las herencias racistas donde se recuerda con beneplácito al abuelo de descendencia europea, blanco y de ojos azules, y se desdice del color oscuro aunque lo lleven los miembros actuales de la  familia  plasmados en su cuerpo y en su sangre.
Y qué decir del temperamento enojoso y criticón, siempre irritado, de mal genio, que todo lo repele, donde nada está bien. Y aquella actitud de suficiencia  y soberbia que humilla y rechaza cualquier posición que difiera de la personal, utilizando palabras peyorativas, desdeñosas e insultantes para mostrar su desacuerdo; los tonos de voz aplastantes, denigrantes e hirientes.
Peor aún la herencia del miedo a la vida, saturada de culpas y temores agobiantes, agravada por la inseguridad y el negativismo, con trazas de autocompasión. Y mucho más grave llevar a cuestas sentimientos sombríos, lujuriosos,  de maldad, de odio y crueldad arrastrados como cadenas desde épocas desconocidas.     
Todas las anteriores y muchas más formas de herencias generacionales comportamentales impiden avanzar en la vida, mirar de frente los problemas pero también las soluciones.
De esta manera es casi imposible sostener una convivencia en paz con uno mismo y con los demás. Conviene entonces ser lo suficientemente honesto para darse cuenta que es obligatorio un juicio íntimo, privado y responsable donde nos atrevamos a mirarnos con sentido autofiscalizador, donde seamos capaces de hacernos preguntas y de responderlas en forma sincera y justa, utilizando gran capacidad de discernimiento y sensatez, que nos permitan reconocer que somos transportadores inconscientes, mecanizados e involuntarios de legados absurdos, pesados  e innecesarios. 
¿Qué sentido tiene estar repitiendo una actitud espantosa y demoledora de la felicidad, de generación en generación? Si la bisabuela o el abuelo fueron de X o Y manera, esas actitudes debieron morir con ellos. 
En esta tarea es imprescindible la presencia del maestro oculto en nuestro corazón, el sabio Interior, ese ser superior que nos lleva de la mano y nos ayuda a superar obstáculos. Quienes son obstinados en creer que solos pueden superar los conflictos particulares están desaprovechando la sabiduría del mundo espiritual que los habita, les da vida y se ofrece sin condicionamientos. Solo debe imperar la buena intención, una actitud humilde, el deseo de cambio y una confianza absoluta en que podemos lograrlo en compañía de seres de luz. 

Escribió Séneca: "La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo" y por ello es el nombre de mi artículo de hoy. 

domingo, 15 de septiembre de 2013

“LOS FARSANTES DESACREDITAN LA POLÍTICA”

“LOS FARSANTES  DESACREDITAN LA POLÍTICA”
Zenair  Brito Caballero
Algunos finales son acertados, otros son tristes, afligidos, pero algunos son necesarios, recordemos que las soluciones no vienen por sí solas y sabemos que en política para creer, escribir o leer,  es compañera indispensable nuestra conciencia, cuando hay una verdadera formación académica.
Generalmente el ser humano rechaza el papel de odioso, de antipático y de infame. Es siempre más agradable ser simpático o campechano como era el extinto Comandante presidente para sus partidarios y decir las cosas que al otro le gusta escuchar, regalándole sus oídos, aunque le digan verdades a medias o mentiras endulzadas que no se van a cumplir jamás, o se construyan falsas percepciones.
Personalmente considero que prefiero seguir siendo como siempre he sido y como soy cuando escribo mis artículos y columnas de opinión, por eso no tengo Facebook por lo del chismorreo barato o despreciable, y mi Twitter tiene candado y me doy el lujo que me pidan acceder para seguir mi cuenta, y yo aceptarles o NO, sin dejarme despedazar por muchos perros rabiosos con mal de rabia o alevosos  e infames sedientos de maldad o de codicia que me envían correos descalificándome porque no comulgo con el socialismo-comunismo de muchos venezolanos.
Recordando que una página de opinión es el espacio necesario en todo diario impreso, para que fructifique eso que se llama meditación, reflexión, filosofía pensada, análisis, síntesis, estilo literario, más aun cuando hoy día están muy cercanas las elecciones para las alcaldías y concejales tan de moda las comparsas y viajes momentáneos de candidatos y candidatas de turismo por nuestros municipios vecinos, para luego venir a negar y azotar el presupuesto municipal en toda su latitud, lacerando y dejando al silencio mortalmente herido
Así discurre la vida… que desean los candidatos y su acompañamiento, entre el silencio y la palabra; unidas como las dos caras de la misma moneda. Una de dimensiones tenebrosas, la otra del silencio con que tratan de callar el pueblo, provocando el miedo, que es ese hemisferio oscuro, que espanta y asusta a los que les falta valor para  articular palabras cargadas de verdades.
De todas maneras debo decirles mis amables lectores, que me agrada pensar con prudencia como aconsejaban los grandes pensadores, prudente para detenerme a pensar con discernimiento en cada detalle o cosa por encima de todo, manteniendo mi parte pensante por encima del movimiento suave o brusco de la politiquería o de aquellas tentaciones que puedan tratar de envilecer o corromper mi manera clara y sincera de pensar.
En verdad no puedo dejarme atrapar en un callejón sin salida, ni voy a permitir que nuevamente pongan a los ratones a cuidar el queso, sencillamente todos tenemos que  pensar sensatamente y darle la oportunidad a una persona que sea nativa y quiera a su municipio, conozca sus necesidades y la de sus coterráneos y sepa encontrar con un buen equipo de gobierno municipal, la solución a todos los problemas que hereda.
Ayer casualmente, me llamó una persona amiga y me dijo que tenía algo para comentarme como articulista de varios medios impresos y de Internet, pero que le guardara el secreto, entonces me tocó decirle, sí, es verdad fulano, yo soy articulista colaboradora, pero  no soy médico, ni sacerdote, y aunque pensé en el secreto de la confesión  y  en el juramento hipocrático, consideré que la noticia tenemos obligación de difundirla aun no siendo periodistas, desde luego guardando la fuente.

Es así que a la caída de varios alcaldes rojos-rojitos en las próximas elecciones municipales, florecerán muchas aspiraciones políticas que convendrán en la promoción del movimiento social fortalecido en la oposición. Entonces, la disparidad no es puramente cosmética, tiene que presentarse un cambio en lo fundamental, un derrumbe de la corrupción y de la pobreza para que pueda florecer la verdadera administración municipal, con principios de una democracia en plena libertad para todos. 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

“DEBEMOS BUSCAR LA FORMA DE SER FELICES”

“DEBEMOS BUSCAR LA FORMA DE SER FELICES”

Zenair Brito Caballero
Hoy en este artículo, voy a dejar por un rato mi escritura sobre la política venezolana y escoger mi condición de Dra. En Psicología y en Ciencias de la Educación, para escribir lo importante que es para los seres humanos buscar y procurar encontrar la felicidad. Tal como los viajeros nómadas llevan una pesada alforja en la espalda, cada ser humano lleva una carga en el alma, donde se esconden nuestros sufrimientos y alegrías, esperanzas y desventuras, odios, rencores y amores, fantasías que a veces se convierten en la guía de nuestras vidas. 
En ocasiones, también nos cargamos con las angustias de nuestros familiares, de los  hijos, de los amigos, en un intento por ayudar a superar sus problemas y dolores a quienes están cerca de nosotros. Y quizás por yo una especialista en el área psicológica, vienen a mi montones de personas en busca de orientación y consuelo.
Pero a pesar que es tan hermoso pensar que podemos ayudar a alguien a librarse de su carga psicológica, debemos ser recatados y aprender a colmar la mente de aspectos positivos y a tratar de olvidar todo aquello que no podemos resolver, pero que produce más pesada la bolsa que llevamos.
La valentía, la intrepidez y la fortaleza de la voluntad, nos permite vencer el miedo y no quedarnos paralizados ante las dificultades, así como responder con firmeza a las exigencias de nuestra vida. También supone defender nuestras convicciones y valores, aunque eso en muchos casos provoque críticas e intolerancia.
La Integridad personal se compone de rectitud, moral, honradez, sinceridad y la capacidad de saber defender las propias creencias y los valores. La persona con estas cualidades asume sus errores y los reconoce, y tampoco tiene ningún problema de señalar los errores de los demás. Muestra sus intenciones, ideas y sentimientos, aunque haya quien no las comparta y cumple sus compromisos y sus promesas en el entorno personal, social y laboral.
La vitalidad de nada sirve si nuestra mente se obnubila de tristezas, sufrimientos y errores propios o ajenos. La fortaleza vital implica que la persona pone pasión en las tareas que ejecuta y muestra entusiasmo por el hecho mismo de vivir. Lo contrario es la apatía, el desinterés, la falta de energía y por último, la tristeza, la melancolía o depresión.
Pero si a esa carga que llevamos en el alma, la llenamos de frustraciones, miedos, desesperanzas y proyectos no logrados, y además le sumamos las miserias y sufrimientos de quienes nos rodean, nos dificultan el camino y no nos permiten disfrutar la vida.
Es como si fuera un saco de piedras que llevamos en la espalda y no nos dejan caminar con libertad. Es necesario, entonces, elegir entre las piedras preciosas y las que no tienen valor, las cosas importantes y las que no lo son, los problemas de seres más cercanos y de aquellos que no nos incumben.
Entonces hay que descargar ese "morral", y para eso hay que hacer un alto en el camino de nuestra vida y observar qué es lo que más nos hace sufrir o qué nos lleva a la alegría y a la felicidad.
De este modo podemos decidir ¿qué es lo que podemos tratar de tirar y qué debemos conservar para aligerar la carga?. Una vez que sea más ligera, nos permitirá comenzar nuevas experiencias y explorar nuevos caminos adonde pueda llevarnos la vida y buscar la forma de ser felices.
Porque ésta es nuestra obligación para con nosotros mismos y quienes nos rodean. Si somos felices podremos trasmitir esa felicidad, esa alegría a quienes nos acompañan en el camino de la vida y así nos veremos rodeados de quienes realmente nos quieren y su felicidad también será la nuestra.

Así, si podemos conservar lo que es realmente importante y tirar todo lo superfluo, y además de aceptar que quienes están junto a nosotros nos ayuden a llevar la carga, podremos conservar los pensamientos positivos y los buenos recuerdos, que pueden ser las alas que faciliten, -a pesar de las dificultades y los sufrimientos-, poder llevar una buena calidad de vida.  

¿CÓMO MEJORAR LA EDUCACIÓN PÚBLICA?

¿CÓMO MEJORAR LA EDUCACIÓN PÚBLICA?

 Zenair Brito Caballero

Dado que en este gobierno socialista-comunista venezolano se nombra tanto la palabra “Educación”, no me parece ocioso volver a retomar algunas cosas referentes a dicho tema. Y por ello, es bueno traer a colación en este artículo de opinión los planteos exigentes, que salen del círculo de docentes universitarios de extraordinaria excelencia, ¿Cómo mejorar la educación pública?, que nos trae el historiador y educador escocés Niall Ferguson.
En su último y excelente libro que acabo de terminar de leer (“La gran degeneración. Cómo decaen las instituciones y mueren las economías”), Debate, junio de 2013), el autor citado Niall Ferguson se replantea la necesidad de reformar  la política educativa del Reino Unido para mejorar decididamente la calidad de la enseñanza.
En ese sentido,  el eminente educador y erudito Ferguson adopta una postura más radical y exigente. Sostiene que es necesario “incrementar de manera significativa el número de instituciones educativas privadas” y, paralelamente establecer un programa de becas para asistir a los niños de familias de menores recursos.
Este destacado académico e ilustre educador escocés reconoce, que la educación estatal cumplió un importante papel en la alfabetización masiva, pero advierte que no es idónea para enfrentar el problema de la calidad. ¿Por qué? Se pregunta Porque “la calidad disminuye debido a la falta de competencia y al encubierto poder de los intereses creados de los ‘productores’ (léase profesores, maestros y educadores en general).
Hay que vencer los “prejuicios y las preocupaciones ideológicas” –argumenta- porque “las instituciones educativas privadas desempeñan un papel crucial a la hora de establecer y elevar los estándares educativos en todo el mundo”.
No se trata de eliminar a las escuelas públicas sino apostar por la biodiversidad, porque la “mezcla de instituciones públicas y privadas con una competencia significativa favorece “la excelencia” que en Venezuela brilla por su ausencia”.
Ferguson nos sugiere en su libro, un sistema educativo que favorezca un mayor control de la sociedad civil en la enseñanza, que existan escuelas independientes, autónomas, con subvención privada y libre para elegir alumnos y programas de estudio.
Si bien el educador e historiador piensa sobre la realidad de su país, sus reflexiones bien podrían ser un interesante punto de partida para atacar los graves problemas que enfrenta Venezuela en el campo de la educación en estos momentos. 
Las experiencias de los colegios y liceos de Fe y Alegría, muestran que con una mayor intervención de la sociedad civil, es posible atacar el ausentismo escolar, aumentar el conocimiento de los alumnos y el compromiso de las familias.
Las huelgas de los maestros y de los profesores de los liceos venezolanos son para honrar su escuálido salario, que no les alcanza ya ni para sobrevivir y es apenas la punta del iceberg con el que choca la calidad educativa. Es un asunto mucho más profundo que las movilizaciones docentes por mejoras salariales. En todo caso las protestas de maestros y profesores de escuelas primarias, de liceos y de universidades, son un síntoma de la enfermedad que ataca a la educación venezolana y por eso un aumento real del presupuesto educativo no resolvería todos los problemas de fondo que son muchos.
La educación pública en Venezuela enfrenta una crisis de tal magnitud que está poniendo en riesgo el crecimiento económico del país de los próximos 20 años. El problema de fondo que enfrentamos hoy es la política educativa socialista-comunista a la cubana, que le dio al Estado un sistema educativo paralelo al formal llamado misiones,  que cuasi monopoliza en la ejecución de un sistema escolar gratuito, obligatorio y laico, además de mucha cantidad de participantes, pero de mediocre calidad educativa. La reforma de la IV República fue  muy exitosa en universalizar la educación no terciaria. ¿Pero es adecuada esa política exitosa de finales del siglo XIX y del siglo XX para enfrentar los retos del presente?
Un país como Venezuela, sin un capital humano de calidad no puede proyectar un futuro venturoso para sus ciudadanos y no solo pensando en la economía. Está comprobado que ello tiene también un impacto en los atributos democráticos del  país.
La revolución educativa del siglo XXI debe perseguir el norte de la calidad y la excelencia con un doble propósito: enseñar los contenidos adecuados para los desafíos del futuro sin ideologización ni adoctrinamiento politiquero, y retener a los miles de jóvenes que abandonan un sistema de educación anticuado y poco útil para las exigencias del mundo actual.
Por todo ello, debo coincidir con este gran historiador contemporáneo cuando dice que “la revolución educativa del siglo XXI será que la educación de calidad esté al alcance de una creciente proporción de niños, adolescentes y jóvenes”. Y para lograrlo es clave la presencia y el compromiso de la sociedad civil. No podemos lavarnos las manos diciendo que es solo un problema de los gobernantes. Ellos deben asumir la mayor cuota, pero es nuestro problema y el de todos los venezolanos, porque allí se juega nuestro futuro y de las nuevas generaciones.

“APRENDE A DECIR QUE NO”

“APRENDE A DECIR QUE NO” 

Zenair Brito caballero

¿Por qué nos cuesta tanto decir NO a las peticiones que nos hacen los demás cuando éstas no son buenas o convenientes para muchas personas? Muchos de nosotros fuimos educados para complacer a los demás aun cuando en algunos casos esto signifique renunciar a nuestros sueños o intereses personales.

Eres de las personas que con frecuencia se escucha respondiendo: ¡Claro nos encontramos donde tú quieras!, ¡Vamos a ver la película que te guste!, ¡Está bien, yo te recojo a las 4:00 en punto!... todo esto muchas veces sin tener ganas o teniendo otros compromisos que tendrás que cancelar para poder complacer a estas personas.

¿Dices cosas que no sientes para quedar bien? O ¿te dejas convencer con facilidad para hacer algo que no te provoca? Si la respuesta es sí, hagamos una reflexión importante juntos porque tal vez, tienes problemas para decir que NO, sin sentirte culpable.

Algunas de las razones por las cuales te es tan difícil decir que NO son: Porque tienes miedo de perder el cariño de algunas personas, entonces te dedicas a complacerlas para que te quieran. Porque te enseñaron a complacer a los demás, porque quieres ser aceptado y entonces vives en función de otros ignorando muchas veces tus verdaderos deseos.

También porque no has practicado suficiente el arte de decir que no, ya que cada vez que vas a hacerlo le miras la cara a la otra persona y te arrepientes antes de decirlo. Cuando en lugar de decir que NO dices que sí... generalmente más tarde te sientes arrepentido y molesto con la persona o contigo mismo por ceder una vez más a pesar que tu decisión era decir que no.

Además, es una falta de respeto a ti mismo que muestra a otros que pueden conseguir de ti aquello que necesitan ejerciendo un poco de manipulación. Y por supuesto cuando te sientes abrumado por la cantidad de compromisos que has adquirido sin querer, tu autoestima se baja reafirmando tu incapacidad de superar la situación.

Defiende tus verdaderos deseos, fortalece tu autoestima y aprende a decir NO, sin quedar o sentirte mal. No se trata de ser insensible a las necesidades y a los deseos de los demás, se trata de aprender a pensar en ti mismo a ratos. Mira a los ojos... y afronta la situación. - Atrévete a decir, siempre, lo que quieres.

En lugar de disfrazar tus verdaderos pensamientos o sentimientos, anímate a expresarlos a la otra persona sin darle muchas disculpas y sin sentirte molesto. Encuentra las mejores palabras para decirle: Lo siento mucho pero no puedo quedar contigo para esa hora porque tengo otro compromiso previo. No te sientas responsable de la situación del otro. - No te justifiques. Cuando das muchas explicaciones para justificar tu negativa a complacer a la otra persona, muestras inseguridad y le das espacio al otro para seguir dándote razones hasta que logre convencerte de que cambies tu respuesta negativa - Con amabilidad, mantente firme.

Esta es una buena combinación que muestra tu seguridad y al mismo tiempo la claridad y la responsabilidad frente a tus compromisos. Hay momentos en los que podemos mover un poco nuestra agenda para apoyar a otro pero no podemos hacerlo todo el tiempo, porque corremos el riesgo de perder el manejo de nuestro tiempo y el cumplimiento de nuestros propios compromisos. –

No te afectes por la reacción de los demás. Muchas veces estás tan atento a la reacción de la otra persona cuando dices no, que al notar su malestar te sientes culpable y sólo unos segundos después te escuchas diciendo: Está bien, yo veo lo que puedo hacer para estar ahí... Recuerda que eres tú quien le enseñará a los demás a respetarte como persona y a valorar tu tiempo y disponibilidad, no te sientas culpable ni temeroso de su rechazo. –

No te dejes manipular. Cuando los demás conocen tu debilidad, se aprovechan de tu incapacidad a decir que no para solucionar sus situaciones personales. Fortalece la confianza en ti mismo, valórate y siéntete seguro para establecer límites firmes que les impidan a los demás manipularte. –


Arriésgate a ser tú mismo. Pregúntate: ¿Qué es lo peor que puede pasar si en un momento dado dices que no? Te dejarán de querer, se alejarán de ti, se molestará la persona... tal vez. Pero también te puede suceder que los demás aprendan a respetarte y acepten de buena gana tu negativa sabiendo que detrás de ella, existe el mismo cariño y la misma disposición de compartir y cooperar britozenair@gmail.com

domingo, 8 de septiembre de 2013

“LA REALIDAD APOCALÍPTICA QUE VIVIMOS EN VENEZUELA”

“LA REALIDAD APOCALÍPTICA QUE VIVIMOS EN VENEZUELA”

Zenair Brito Caballero

Los hechos fortuitos más recientes, y aun los acostumbrados socio-políticos y económicos acumulados en los últimos 15 años (quizá desde el instante mismo del ascenso del difunto comandante al poder en 1998), me hacen concluir sin rodeos, que este modelo político se agotó, que este modelo de país, se agotó, que este modelo económico y sus distorsiones introducidas, se agotó, que el modelo de Estado adoptado, se agotó, que el modelo mismo de nuestra vida republicana y nuestro modelo democrático, simplemente se agotó; y se agotaron todos, completamente.
Vivimos hoy el gran vacío de una cuasi democracia vivida durante 40 años, que debido a la incapacidad oportuna de introducirle los correctivos correspondientes, ha dado como resultado una realidad espantosa, un tal socialismo del siglo XXI donde la corrupción social y política, la violencia sin límites, el reinado de los antivalores, el triunfo de los mediocres y la mediocridad, la extorsión, la vida delincuencial, la docilidad e indolencia frente a los abusos del poder político, el clientelismo gubernamental a mansalva, la tremenda crisis de liderazgo de ideas, personas y proyectos, el sometimiento a los designios extranjeros (de Cuba y aliados comunistas), la incapacidad de solucionar los problemas de fondo del país, las campañas electorales grises sin nuevas propuestas de soluciones estructurales, viables, procedentes, oportunas, realizables y financiables; el candidato del gobierno a la presidencia del país, con discursos como los de su predecesor Chávez, cargados de odio, de insultos a la oposición, de populismo, manipulación de las emociones de sus seguidores y promesas de realización de obras casi faraónicas sin explicación de su financiamiento, con discursos populistas y engañosos (“telepopulistas” en franca “video política”).
La crisis profunda de fiscalidad de este país que amenaza con hundirlo cada vez más en una crisis de pago de incalculables proporciones; la actuación conspirativa en la Asamblea Nacional de “fracciones” parlamentarias gobierneras Psuvistas en contra  de los diputados opositores, que constituyen el último reducto decente y honesto de control constitucional del poder que nos queda a los ciudadanos bien nacidos de este país; el grande y abierto desprecio que muestran funcionarios operadores de la partidocracia hacia las instituciones, la institucionalidad, el Estado de Derecho y la independencia interorgánica.
La confrontación perenne entre cúpulas empresariales gobierneras que se disputan el control político del Estado, para de esa manera poder privilegiar sus muy particulares intereses; el manoseo que se hace de las instituciones públicas en cuanto a sus presupuestos y el tráfico de influencias; la pasividad con que los jóvenes de este país son indolentes frente a semejantes actuaciones de una clase política roja-rojita mayoritariamente corrompida y “amañada”; la facilidad indescriptible con que un diputado de un partido político se declara “independiente” o salta la talanquera, y de esa manera lograr correlaciones aritméticas legislativas para lograr aprobaciones parlamentarias de cuestiones altamente impopulares o de poca conveniencia para el país.
Cuando veo como triunfa la violencia con saña; cuando es claro que este gobierno socialista-comunista no tiene ni tuvo nunca una política criminal de Estado, con todo lo que ello implica; cuando el sistema judicial de este país se encuentra literalmente colapsado y cumpliendo órdenes del Ejecutivo, cuando a los criminales les imponen penas irrisorias por “falta de pruebas”; cuando no existe una investigación medianamente decente de los hechos delictivos, cuando no existe una investigación científica del delito, cuando la “reina” de las pruebas para condenar en este país es la prueba testimonial.
Cuando se viola, se roba, se extorsiona, se asesina y se cometen cualquier cantidad de ofensas delictivas frente a la población civil indefensa y trabajadora; cuando el mentir, el engañar, el chantajear y el defraudar se han vuelto sinónimos de lo “correcto” y lo “bueno”; cuando los ciudadanos ya no se sienten representados ni un ápice por los líderes políticos; cuando ser político ha llegado a ser sinónimo de “el que engaña y roba”; cuando la desconfianza en el sistema de justicia es negativo y generalizado, cuando los robos y atracos están a la orden del día; cuando ya no existe una sola cosa decente en quien confiar, y ni en el deporte existe honestidad y ética, entonces y sólo entonces me queda más que claro, que nuestro modelo de vida social mismo se ha agotado y por ende nuestro sistema político creado para que le dé un sentido de orden a aquél también.
Me recuerdo de aquella frase pronunciada por Ayn Rand, escritora estadounidense nacida en Rusia, quien en 1957 en su famoso libro “La rebelión de Atlas”, al señalar: “Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos  contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces usted podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada”.

No quería pensar, pero ya lo pienso, que mi sociedad venezolana está condenada, pero me es más que claro, por todo lo señalado y descrito que este modelo político se agotó, que este modelo de país, se agotó, que este modelo económico y sus distorsiones introducidas, se agotó, que el modelo de Estado adoptado, se agotó, que el modelo mismo de nuestra vida republicana y nuestro modelo democrático, simplemente se agotó; y se agotaron todos, completamente. ¿Pero cómo se desmontan esos modelos perversos y distorsionados? Mediante una gran revolución democrática que los sustituya, ¿Por cuáles? Responda usted amigo lector porque yo no soy política, pero si observadora de lo que ocurre en mi país y una sola golondrina no hace verano.