lunes, 8 de octubre de 2012

“NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER”


“NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER”
Zenair Brito Caballero 
(britozenairgmail.com)

Concluido el proceso electoral, con Chávez como ganador nuevamente de los comicios, es tiempo de iniciar los trabajos para poner orden en la casa, después de 14 años de "gobierno revolucionario-comunista" lo cual ha dejado al país en el más grave estancamiento.

Los resultados de la jornada electoral del pasado domingo 7 de octubre demostraron que la mitad de la ciudadanía no ha llegado al hartazgo ante una gestión gubernamental que ha estado muy lejos de las expectativas generadas, por el comandante-que siempre ha  resultado un fiasco como gobernante- y no ha sido capaz de legitimar en los hechos su régimen.

La ola de violencia incontrolada que se ha desencadenado en estos 14 años de revolución no sólo deja una caída de más de 100 mil muertos semanales en el país, sino que también ha erosionado a todas las propias instituciones públicas de la nación. La paz, la tranquilidad y el progreso de la población es lo primero que el comandante tendría que recuperar pero lo dudamos, si en 14 años no ha hecho nada, menos lo hará en 6, con los mismos acólitos a su alrededor cambiando las fichas como el ajedrez. Ojala lograra que la economía marche, mejore y que se reactive el dinamismo perdido durante estos 14 años de mediocridad chavista, pero lo dudamos.

Venezuela  tiene una economía estancada y un mercado interno débil; la inversión nacional no crece lo necesario para generar los empleos que se requieren y en esas circunstancias un gran número de familias apenas tienen lo necesario para satisfacer sus necesidades básicas.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), en su Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, realizada en 2010, la parte más pobre de la población recibe apenas el 1.8 por ciento del ingreso nacional, mientras que la población más rica acumula el 33.9 por ciento del ingreso nacional.

La falta de empleo ha hecho crecer a niveles sin precedentes la economía informal en estos 14 años de gobierno socialista-comunista. No hay muchas opciones para los jóvenes, las únicas alternativas que tienen son: la economía informal, la migración o la participación abierta o simulada en actividades ilícitas, pero siguen votando por su comandante-presidente.
La población económicamente activa está integrada por personas seguidoras del comandante en cargos públicos nacionales, regionales o municipales, pero sólo un poco porcentaje de ellas tienen un empleo formal; es decir, una ocupación con prestaciones de ley y seguridad social, aunque en estos años ha aumentado considerablemente la condición temporal de muchos de esos empleos. Proliferan los trabajos precarios y con muy bajo nivel de ingresos.
El gobierno revolucionario no ha podido, no ha sabido cómo, o no quisieron mejorar salarios a los maestros, profesores de los diferentes niveles del sistema educativo formal, solo abriendo oportunidades de baja calidad de educación para los niños y jóvenes en las llamadas misiones educativas, paralelas al sistema educativo formal
Por mucho que el actual "gobierno" vociferó en la campaña electoral sobre las bondades de su gestión, la testaruda realidad es incontrovertible: el poder adquisitivo ha disminuido sensiblemente y la calidad de vida de los venezolanos se ha deteriorado en extremo, pero desgraciadamente no hay peor ciego que el que no quiere ver y seguirán votando por más de lo mismo porque tenemos un alto porcentaje de población masoquista-conformista.
En el más reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Venezuela aparece catalogado como uno de los países que ofrece la peor calidad de vida para su población, por lo que salimos reprobados en nueve de los once indicadores que utiliza para medir el llamado índice de Mejor Vida: Gobierno, Medio Ambiente, Comunidad, Salud, Vivienda, Empleo, Ingreso, Educación y Seguridad.
El desastre de la Nación no se debe a la falta de recursos. El gobierno socialista-comunista ha tenido ingresos extraordinarios derivado de los elevados precios del petróleo que existen desde que el comandante llegó al poder hace 14 años.
Pero esos ingresos han sido dilapidados en gasto corriente, compra de conciencias, regalos a países aliados a su ideología y en obras faraónicas de "lucimiento" personal y no en gasto productivo. Como ejemplos, la compra del avión presidencial, el gasto en armamento, los gastos en ropas de lujo, etc.etc

En la presente administración del comandante, el caso más representativo es ese monumento a la corrupción que se llama la Misión vivienda. En todos esos asuntos hay señalamientos documentados de corrupción que en algún momento se tendrán que aclarar, porque en este gobierno, ha sido pura simulación la lucha contra la falta de vivienda para los damnificados que aun viven hacinados en refugios.
A la fecha existen no se cuantos programas públicos destinados al combate a la pobreza, en los que se han aplicado recursos por más de miles de  billones de bolívares al rubro social; aun así el número de pobres aumentó en más de 12 millones en esta administración, aunque ellos aseguran haber combatido la pobreza. Casi 18 millones de venezolanos viven distintos grados de pobreza.

La economía nacional ha tenido un precario crecimiento en los últimos 13 años a una tasa promedio anual de 1.7 por ciento; lo que significa que llevamos 12 años de estancamiento. Es el saldo de los gobiernos trágicos socialistas-comunistas del comandante

¿Habrá la suficiente honestidad  en esta nueva elección del comandante para trabajar sin mezquindades y superar los enormes problemas que enfrenta el país? ¿Prevalecerán como siempre los cálculos políticos para obstaculizar la labor de los gobiernos regionales que son contrarios durante este nuevo gobierno, en vez de trabajar por el bien del país? ¿Los ciudadanos chavistas dejarán a un lado sus controversias políticas, para trabajar unidos por el bien de Venezuela? Lo dudo.