martes, 2 de octubre de 2012

EL GOBIERNO SIGUE INCREMENTADO LA VIOLENCIA EN VENEZUELA


EL GOBIERNO SIGUE INCREMENTADO LA VIOLENCIA EN VENEZUELA
Zenair Brito Caballero 
(britozenairgmail.com)

Venezuela tiene desde hace más de 13 años un problema social de violencia extrema. Las ferocidades que se han venido sembrando para garantizar intereses y expandir la dominación de los poderosos militares revolucionarios, la continua intimidación con la compra de armas de destrucción masiva, la imposición a los empleados públicos y a los serviles al régimen de movilizaciones a las caravanas electorales del candidato-presidente, han generado una espiral de crimen y fanatismos socialistas-comunistas  que sólo pueden frenarse  trabajando por el bien de los pobladores, sin exclusiones, siendo más justos, tolerantes, comprando menos armas y creando más escuelas, liceos y universidades de calidad y excelencia.

Hemos de marcar, pues, otro orden de prioridades más sensibles con la vida de las personas. No es suficiente escuchar al candidato-presidente  hablar de paz, máxime cuando  siembra terror y  cultiva la intransigencia o adoctrina socialmente con el fuego del odio y la venganza. Es un lobo disfrazado de oveja.

Por desgracia, hemos convertido esta siembra violenta que, nos circunda por todos los pueblos y ciudades venezolanas, en algo normal y no lo es, porque al final ese espíritu violento nos acaba degradando a todos. Por ello, uno puede expresar un descontento, pero con la condición de manifestarlo pacíficamente. No son de recibo la destrucción de bienes, con el despilfarro de dinero que esto supone, y mucho menos la lesión de personas inocentes, que pueden toparse hasta con la muerte.

Desde luego, debemos desterrar cuanto antes las actuaciones y mensajes violentos de los jerarcas gubernamentales y sus acólitos, a través de la conciencia pública y la educación. Una cultura de paz no se aviva manifestándose a pedradas, matando a personas porque no comulgan con su ideología como el asesinato a 3 jóvenes de primero justicia que manifestaban su alegría en una caravana, utilizando la sinrazón y violentando normas democráticas, promoviendo la traición y desplegando el rencor.
Sin duda, no podemos cerrar los ojos ante este tipo de hechos antisociales, que lo que buscan es dividir y generar miedo e incertidumbre para amedrentar a la gente para que no vaya a votar el 7 de octubre.

A diario se producen multitud de comportamientos antisociables que habría que detener. Los conflictos se intensifican y generan exclusión social para crear miedo, desconfianza y desasosiego.  Las organizaciones del gobierno socialista-comunista  que siembran el terror,  que avivan la violencia de género y la violencia sexual, en los últimos tiempos también emergen con fuerza y adquieren un poder depredador.

Por consiguiente, pienso que todos tenemos el derecho a vivir una vida libre del drama de la violencia. El buen juicio para nada necesita de hechos fanáticos. Es hora de oponerse con rotundidad a todo tipo de salvajismo.

A mi juicio, urge que las personas manifiesten el más radical rechazo de la violencia, de toda violencia, y que el próximo gobierno del progreso ejerza la responsabilidad colectiva de proteger a los ciudadanos venezolanos que son víctimas de hechos verdaderamente crueles.

Indudablemente, ante estos sucesos inhumanos no se puede mirar hacia otro lado. Hay que mirar al futuro con un nuevo gobierno progresista. Hay un solo camino votar masivamente el 7 de octubre por HENRIQUE CAPRILES RADONSKI

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