miércoles, 12 de junio de 2013

EL MEJOR “TIPO” DE PAPÁ


EL MEJOR “TIPO” DE PAPÁ

Zenair Brito Caballero

En verdad la respuesta al título de este artículo de opinión, no la tiene nadie o la tenemos todos, ya que muchos no saben y otros creen que ellos son los mejores padres del mundo, lo cierto del caso es que la crianza de los hijos es uno de los temas que ha cambiado a través del tiempo. 

Ésta es una de las responsabilidades más importantes de todo ser humano, porque dejar el planeta en manos de una nueva generación de personas que no sólo puedan manejarlo y manejarse ellas mismas con efectividad, sino que logren finalmente hacer de este mundo un lugar de paz y amor para siempre, es algo sumamente difícil.

Todos los papás queremos que nuestros hijos e hijas crezcan satisfechos de sí mismos, que se conviertan en seres con sus capacidades desarrolladas. Que se desenvuelvan para ser personas sin límites en cada aspecto de su vida. Que sean positivos y no pesimistas. Pero ¿sabe cómo puede comenzar a impactar positivamente la vida de sus hijos para que esto sea una realidad? 

Podría comenzar con ser un ejemplo para ellos, ya que sus acciones y no sus sermones son los que lograrán este impacto positivo en la vida de sus hijos. Pero cuidado porque, ¡usted puede ser el mejor o el peor ejemplo para ellos! 

Solo imagínese aquél que le da una reprimenda sobre la importancia de no tomar alcohol, y cuando le sonríe el aliento es puro aguardiente. O está hablando con su hijo adolescente sobre las relaciones sexuales, y le comenta el terrible efecto de no usar preservativo y resulta que el hijo descubre que este dechado de virtudes tiene hijos regados en varias mujeres, a quienes muchas veces ni conoce y nunca les ha brindado protección. Claro, les da el apellido, pero solamente hasta allí llegó.

Su reacción normal sería pensar: "Este tipo es un hipócrita".
La misma lógica se aplica en la enseñanza de actitudes sobre la vida. Si su objetivo es ayudar a sus hijos e hijas para que aprecien la vida y siempre sean capaces de disfrutar de ella, tendrá que empezar esa tarea trabajando primero consigo mismos y modelando este tipo de actitud en todos sus actos. Usted debe ser un ejemplo viviente.

Es esencial mostrarle a los hijos e hijas el retrato de una persona que se respete a sí misma, si eso es lo que quiere inculcarles. Es importante que sea coherente con su propia vida. Recuerde siempre que no hay mejor respuesta para la actitud negativa de un niño o niña, que un ejemplo positivo. La mejor respuesta para un niño o una niña con mal genio, es una persona calmada. 

Así considero, que no hay mejor manera de criar a nuestros hijos que exhibiendo con orgullo nuestro ejemplo. Por supuesto que cada uno debe encontrar la mejor forma para guiar a sus muchachos, pero en todos los modelos lo importante es hacerlo con amor, y entendiendo que la fórmula que utilizaron mis padres no necesariamente es la más conveniente para mis hijos, eso depende de muchas circunstancias; y somos nosotros los llamados a descubrir cuál es la mejor forma para sacar la tarea como papás.

Pero bueno, lo importante es que los hijos e hijas entiendan que verdaderamente los queremos siempre desde que nacen hasta que Dios nos mande a buscar, y que todo lo que hacemos es por su bien.

¡Feliz día a todos los que merecen llamarse papás!  





martes, 11 de junio de 2013

LA DESMEMORIA SOCIAL DE LOS VENEZOLANOS

LA DESMEMORIA SOCIAL  DE LOS VENEZOLANOS

ZENAIR BRITO CABALLERO

Muy pronto se nos está olvidando la historia de Venezuela y de Latinoamérica olvidando las tragedias que produjo el abuso de poder en las dictaduras de los siglos pasados. De un abuso que manipulaba las leyes y la administración del bien común para enriquecimiento de los poderosos y su entorno y para sometimiento indefenso de la población sin poder reclamar e instalar sus derechos humanos fundamentales.


Si en las dictaduras el poder de abusar estaba en manos del dictador de turno y sus colaboradores, ahora el abuso de poder está repartido entre los administradores corruptos de los poderes Ejecutivo, Judicial, Legislativo, Electoral, y Moral o Ciudadano.
Para el pueblo, el resultado es similar. Los administradores corruptos, pagados con sueldos del pueblo, no trabajan para el bien de todos, sino para su enriquecimiento, manteniendo al pueblo en el sometimiento indefenso, en el desempleo, en la ignorancia (sometiendo incluso las universidades e institutos superiores del sistema educativo formal), en la pobreza, en la marginación disminuyendo el presupuesto que les corresponde para dárselo a las misiones y a la UBV.
Muy pronto estamos olvidando la información, que más de la mitad de la población vive en pobreza, en miseria, que esta injusta y desequilibrante desigualdad tiene además productos colaterales perniciosos como la mortalidad, la violencia, la producción, venta y consumo de drogas, la delincuencia y la criminalidad.
Muy pronto olvidamos que la pobreza no es resultado casual o fruto de la vagancia de los pobres, sino que está provocada por estructuras injustas, creadas o mantenidas por los administradores socialistas corruptos, que ejercen la política mirando a sus intereses o los de su grupo y no al servicio de los ciudadanos que los eligieron. Pero la desmemoria no es solo problema de los políticos, lo es también de la sociedad.
En la sociedad venezolana, como entre los políticos, hay de todo. También hay luchadores activos y defensores de los derechos humanos y la justicia, que nos recuerdan constantemente las consecuencias de los abusos de poder y nuestra responsabilidad para impedirlos. Pero el hecho es que la sociedad global aguanta las injusticias, no sanciona ni siquiera moral y socialmente a los corruptos y les deja libre la cancha de los poderes del Estado para que sigan abusando del poder contra los derechos e intereses de la mayoría.
Peor aún, cuando hay elecciones se hace evidente que a gran parte de la sociedad, a veces la mayoría, no le importa elegir a corruptos para ocupar los cargos de poder. Se olvidan que cuando los corruptos se instalan, abusan del poder y mantienen la situación de injusticia.  Como diría el escritor González Faus, somos “la sociedad desmemoriada,” una sociedad que solo es consciente de la realidad en instantes inconexos, y como la persona desmemoriada no sufre, se reacomoda o solo sufre al inicio del proceso cuando se da cuenta que pierde el control de la realidad, pero no luego cuando ya ha perdido del todo la memoria.
¿Por qué se produce la desmemoria social? Hemos montado un estilo de vida en el que lo hacemos todo acelerados: Percibir sensaciones, desarrollar vivencias, tener experiencias, recibimos tantas y tan rápidas imágenes, tanta información, que antes de haber reflexionado las noticias nos agobiamos con otras muchas más, de manera que al fin no nos queda ninguna información asimilada; nuestro cerebro no puede grabar tantos impactos sucesivos vertiginosos, olvidamos casi todo.
Por otra parte, no nos gusta vernos en problemas, preferimos olvidarlos y evadirnos con cualquier distracción. Los venezolanos tenemos que asumir la enorme parte de responsabilidad que tenemos en el estado actual de crisis que vive el país. Es muy cómodo echarle toda la culpa solamente a los gobernantes que sabemos que si lo son, pero no es solo quejarnos porque las cosas no están como pudieran y debieran estar.
¿Quién elige a los representantes del pueblo en los poderes del Estado? ¿Dónde está la soberanía del pueblo? ¿Por qué no la ejercemos hasta conseguir la justicia y la erradicación de la corrupción en la administración pública del Estado? Estas y otras muchas preguntas posibles tienen diversas respuestas.
Algunas parecen evidentes: Curemos nuestra desmemoria; revisemos la formación política y ciudadana en democracia que hemos recibido; promovamos esa formación política con la que podamos dar respuesta justa a los derechos de todos y a los abusos de poder de los corruptos atornillados en los poderes del Estado venezolano.  

“LA CRISIS VENEZOLANA NO AFECTA LOS VICIOS”

“LA CRISIS VENEZOLANA NO AFECTA LOS VICIOS”

ZENAIR BRITO CABALLERO

¿Quién entiende a los venezolanos? 

Cuando hablan del alto costo de la vida, disparado por la alta inflación, el desabastecimiento, la escasez, la crisis alimentaria y energética que está golpeando la economía muy especialmente de la clase media en un país con altos ingresos petroleros

Pero si nos damos una vuelta por los bares, ferias de comida de los centros comerciales y restaurantes donde expenden bebidas alcohólicas descubrimos que no hay espacio, están a reventar, y por supuesto la enorme clientela no se preocupa en lo más mínimo si al día siguiente tiene o no dinero para comprar el pan, el jugo y la leche para que sus hijos desayunen. 

Así es Venezuela. “El país de la maravillosa revolución roja-rojita”, cuando en verdad el dinero no alcanza ni para comprar el arroz, los plátanos y las caraotas negras.

Qué pena saber que mientras se gastan la plata en whisky 18 años y cerveza-en las casas de más de uno- los niños no tienen ni un tetero de leche ni un cuadernito para ir a la escuela ¿no les da remordimiento a estos padres viciosos que hasta empeñan el sueldo o quitan prestado para beber aguardiente? ¿Tendrán conciencia?, no sé, pero de lo que sí estoy segura es que en Venezuela sobran los padres irresponsables.

Los venezolanos hablan de crisis, pero jamás dejan los vicios, pareciera que no les importa que aumente la leche, la carne, el pollo, la harina de maíz y el pan, pero supongo que si suben “la cerveza, el cigarrillo y el whisky” rápidamente se organizan para una gran protesta nacional. ¿Verdad que la crisis no afecta los vicios?

No hay duda que los venezolanos hacemos méritos de sobra para obtener el primer lugar. Aquí imponemos nuevos récords a cada rato, pero solo cuando se trata de perder el tiempo y adquirir   vicios. Ahí están los bares llenos, para eso si hay plata, o para escuchar chistes vulgares en esos momentos de borrachera cuando se envalentonan para gritar e insultar a sus madres, esposas e hijos, pero Dios guarde les diga al jefe que trabajen una hora más para sacar un pedido urgente, porque inmediatamente lo denuncian ante el Ministerio de Trabajo por explotador.

Los datos en los principales diarios del país indican que el consumo de licor aumenta un 60% los fines de semana largos. Venezuela está en el mundo en la lista de los países más consumidores de bebidas alcohólicas. Qué ironía las fechas especiales como la Navidad, el carnaval, la semana santa y los días feriados que se convierten en una bebedera de “aguardiente” porque muchos de los venezolanos son un montón de irresponsables que se escudan en el pretexto que “yo tomo socialmente” para no ser considerado como un alcohólico.

Estos mismos son los que andan quejándose por el alto costo de la vida y pichirrean a la esposa y a los hijos hasta unos miserables bolívares que les pidan para comprar el mercado y los útiles escolares. Por qué no aprovechan mejor la plata. Una “cerveza” le cuesta, unos cuantos bolívares, y por cada cerveza que deje de tomarse podría comprarle a su familia al menos una lata de leche. Haga el esfuerzo y verá que la culpa de las calamidades que pasa la familia es suya por sus vicios incontrolados y su falta de responsabilidad. 


britozenair@gmail.com

domingo, 9 de junio de 2013

SE DEJÓ DE LADO LA PALABRA TOLERAR

“SE DEJÓ DE LADO LA PALABRA TOLERAR”

Zenair Brito Caballero

La tolerancia como virtud cívica y como valor ético sigue extraviada en el ambiente político venezolano. Parece ilusorio lograr ese consenso mínimo, indispensable para que la aun llamada democracia funcione civilizadamente; la coexistencia pacífica, en medio de las diferencias,  sigue siendo una asignatura pendiente porque históricamente ha prevalecido el sectarismo como práctica política desfavorable y negativa.

De ahí han surgido los radicalismos y la larga  confrontación en estos casi 15 años de régimen socialista-comunista. El diálogo constructivo entre contrarios no ha sido posible, y parece que no bastan las miles de muertes y asesinatos para entender y aceptar que el único camino hacia la paz pasa por la tolerancia y el debate civilizado e ilustrado. La cultura de la paz sólo es posible en una sociedad tolerante, condescendiente, comprensiva y flexible, caracterizada por la diversidad ideológica y cultural.

Tolerar amigos lectores, es aceptar la pluralidad en todos sus campos y expresiones. Es respetar las ideas, visiones, credos y prácticas de los demás, aunque difieran de los propios, siempre y cuando todas se ajusten a los principios, valores e instituciones sobre los cuales se sustenta una verdadera democracia y no un falso socialismo-comunismo a la cubana como el que sea pretendido imponer en nuestro país.

La tolerancia, junto a la justicia, la libertad, la igualdad ante la ley, la participación ciudadana y la soberanía popular  son pilares sobre los que debe sostenerse todo régimen auténticamente democrático, pero no uno socialista-comunista como  dicen sus seguidores es el nuestro.

Obviamente no hay que confundir la tolerancia con la indiferencia ni con la permisividad ante posiciones o prácticas socialmente perjudiciales. La diversidad, la heterogeneidad, las diferencias y la pluralidad, son, desde todo punto de vista, enriquecedores y vitales porque generan interacciones, cambios, transformaciones y dinamizan los procesos sociales.

La uniformidad absoluta no es posible y sería un freno al desarrollo. La tolerancia debería ser un compromiso de todos los venezolanos, de los ciudadanos afectos al régimen y los disidentes a él, de las comunidades y desde luego del Estado.

Venezuela es un país pluricultural, heterogéneo y variado donde sus habitantes tenemos distintas maneras de actuar y de expresarnos, y dentro de esa diversidad se dan también las diferentes visiones del mundo y de las cosas y a partir de ahí surgen las ideologías contrarias como algo consustancial a la verdadera democracia.

Es así en todo el mundo. Ninguna sociedad es homogénea. En Venezuela, por desgracia, el gobierno socialista-comunista a los contrarios no les reconoce como adversarios políticos, sino como enemigos irreconciliables y cada uno señala al otro como único responsable del problema. No se permite el disenso, el desacuerdo, la disconformidad, la obstinación, y el sectarismo es eliminar al contrario a costa de lo que sea.

La hostilidad se exacerba permanentemente y copa todos los escenarios donde deberían reinar el diálogo y la conversación constructiva. El insulto, la humillación, el agravio y la ofensa marcan un estilo practicado desde hace casi 15 años, afianzado por el verbo incendiario, burlesco, jocoso y permanente del ilegítimo y sus compinches rojos-rojitos en sus constantes cadenas y en el circo montado por los diputados comunistas en la Asamblea Nacional.

La discriminación se ha disparado también. Todas las censuras comienzan con expresiones descalificadoras a los disidentes al régimen; las críticas contra cualquier desempeño han estado siempre marcadas por el odio, la rabia, la envidia y hasta el color de piel. En un país cargado de rico mestizaje hay quienes aun se creen  puros, indoeuropeos o caucásicos.

Tanta intolerancia atenta contra el derecho a la vida,  crispa los ánimos y acentúa la confrontación; las amenazas contra líderes populares, políticos, sindicalistas, periodistas y medios de comunicación son intensas.

Muchos hombres y mujeres disidentes al socialismo-comunismo corren, en serio, el riesgo de ser liquidados por bandas criminales de ultraizquierda que, con nuevos nombres, anuncian que “tienen la orden de encarcelar o liquidar” a dirigentes contrarios y a miembros de organizaciones de mujeres y defensores de derechos humanos; a todos los acusan de manejar un discurso de derecha fascista y de criticar la  confiscación de tierras y al gobierno de su amadísimo presidente Nicolás Maduro.

Mientras tanto, nosotros, usted y yo amigo lector los que no somos violentos, deberíamos unir nuestras voces de paz y de reconciliación a Dios y a Jesús Misericordioso, y soñar con una Venezuela donde quepamos todos y donde prevalezcan la convivencia, la unidad, la paz, la solidaridad, la tolerancia y la justicia social.

Si se puede, con una resistencia pacífica por la verdad y la Democracia, la paz y la libertad,  tarde o temprano ha de llegar. ¡Que así sea!  




LOS INDIVIDUOS CARENTES DE DECORO Y DE VERGÜENZA

LOS INDIVIDUOS CARENTES DE DECORO Y DE VERGÜENZA

Zenair Brito Caballero 

Hoy al escribir este artículo puedo considerarme, de alguna forma, una escribidora, léase bien no escritora ni escribiente. Viéndolo así ¿Qué necesito para serlo?, pues claro, escribir y es lo que hago todos los días porque lo sé hacer.
Hoy he aprendido a apreciar los pequeños detalles, los pequeños regalos que nos da la vida. He aprendido a escuchar la armonía que pueden tener dos palabras que se unen formando un verso, y más tarde un hermoso poema que adormece corazones, sin pudor alguno.
He aprendido a amar las palabras y lo delicioso que se siente escribirlas, para que luego otro, llegue a leerlas. He crecido como mujer, como madre, como abuela, como persona y disfruto ser  como lo he sido siempre honesta, decente y auténtica. Eso sí, disfruto al quitarme la máscara y poder dejar que vean, lo que de verdad soy.
Disfruto ver más allá del horizonte. De llegar lejos, adonde me lleve la mente y el corazón. Creo que a eso le llaman ser más humano. Como también se aprende a odiar, hacer rabiar, y a ser orgulloso. Cosas no tan buenas, pero que le dan sabor a la vida ¡y de qué manera! También me he dado cuenta que en este mundo de los medios impresos hay personas no tan nobles, sin escrúpulos, inmorales para no decir malas. A veces los describiría como víboras que engullen su presa ferozmente
Pero eso es algo grotesco. Son individuos que no ven la parte bonita de la vida, que no se dedican a soñar; sino a crear pesadillas para los demás. A veces me duele haber cohabitado legalmente tantos años o tratado con una persona como esas. Que disfrutan sádicamente ver como la rabia trata de apoderarse de corazones sinceros y libres de toda tiranía
Son enfermos mentales, que como si bebieran la sangre de un sabio, sin darse cuenta que tiene los efectos del veneno para aquel que la bebe, sin antes apreciar su pureza ese que solo la bebe por amor a hacer el mal, y no por amor a saber utilizarla y proveerse de toda sabiduría que proporciona.
Hay personas de todo tipo y personas con el alma de diferente color. Unos la tienen negra y otros blanca, como la nieve que en invierno cubre los caminos y callejones. Unos la tienen azul, como los ojos de aquella diosa, la de los ojos de lechuza. Otros la tienen roja, como las llamas que yacen crepitando, formando el fuego infernal. Que es único por la maldad que enciende. Como también puede ser la pasión convertida en deseo.
Yo no pienso que aquellos que tienen negra el alma sean malvados y vacíos de sentimiento, al contrario. Pienso que están llenos de dolor, de remordimientos de conciencia, agonía, sufrimiento por todo el mal que han hecho en su recorrido por la vida. Pues, el negro representa la ausencia de color. Y viéndolo de esa forma. La única compañía que tienen es la de la amargura y la agria soledad interior.
En fin volviendo a los tipos de persona las que de verdad no le ven el sentido a la vida son aquellos que tienen bocas impertinentes. Como aquel que se califica de alta moral, honesto, inmaculado y puro. Quien no le conoce que le compre. Me encantaría saborear un final como aquel, que ya no es un final hubiese sido interesante dejar esto hasta aquí, pero el impulso de seguir escribiendo me come por dentro.
No comprendo, cual es la parte dulce e interesante de vivir vanagloriándose de  actitudes y valores que no se tienen porque se desconocen ¡POBRE HOMBRE!,. De decir cosas de su vida solo por el placer de crear un rumor que no tiene ni pizca de realidad porque la mayoría solo conoce la imagen que aparenta frente al espejo
Yo pienso que el verdadero sabio calla y se limita a observar. A trasmitir con los ojos, únicamente su verdad, sin necesidad de vanagloriarse para con ello desprestigiar y ofender a los demás.
Las personas deberíamos ser como obras de arte. Como cuadros que posan guindados en la pared. Que conservan su belleza interior sin opacar la de alguien más. Que enseñan una pequeña parte de su ser, para así, atraer al espectador a que se plantee descubrir del cuadro, sus secretos, esos que se esconden debajo de esas numerosas capas de pintura
A veces pienso que no deberíamos tener boca, para saber y poder callar y así, tener más tiempo para aprender a sentir y aprender a amar. Para instruirse a darnos cuenta que hay cosas que hieren y que hacen daño en el corazón. Y cosas que de verdad, si deberían ser escuchadas.

Porque es eso lo que a veces hacemos todo lo contrario, golpes bajos de palabras escritas en un diario o en una pobre columna periodística para echárselas de dechado de virtudes y que dejan almas afectadas. Pues los culpables, son aquellos como aquel de boca desvergonzada e inmoral.

britozenairgmail.com

viernes, 7 de junio de 2013

LA CRISIS VENEZOLANA ENTRE EL MIEDO Y EL TERROR

LA CRISIS VENEZOLANA ENTRE EL MIEDO Y EL TERROR

Zenair Brito Caballero 

La expresión  crisis,    ha  sido  siempre   un  factor   determinante    y   de  gran relevancia   en   todos   los   aspectos    que  sirven    de    plataforma  y   estructura   de  base   a   la  vida  institucional, al   sostenimiento   del gobierno    en  nuestro   país  y  en   todas  partes  del  mundo,  de ahí,  consiste   la  importancia     del   buen juicio  que  se utilice   para  enfrentarla.
Pero también la  palabra  crisis,    refleja  la  presencia    de limitaciones  y  carencias  que  se  traducen en la existencia  de  un    déficit  o  desbalance  que  trastornan,  un buen  ejercicio   presupuestario resultante, de  que  las  variables   y  los  indicadores  económicos   calculados no  fueron  bien   manejados   e  interpretados,  provocando   un   desequilibrio   en los  recursos  que   pudieran  estar  disponibles   para  la inversión  en el  proceso  de  desarrollo   y  para   el   fomento  de  políticas  de  características   sociales  que  siempre  están  dentro  de  las  principales  demandas  que  deben  enfrentar   con  eficiencia  las  autoridades gubernamentales.
Pero,  no  menos cierto  es que, la  palabra   crisis,  resulta  ser  una  excelente  oportunidad  para   quienes  dirigen  la  cosa  pública,  siendo  este, el  momento   preciso  para  que el gobierno socialista-comunista que es supuestamente amante de la igualdad y de los pobres, demuestre con  hechos   fehacientes   y  palpables  que  en  el   compromiso  asumido  ante  la Nación,  se  habló  con  el  corazón  y  que  sus  ejecutorias,   si   en cierto modo   pudieran  resultar  impopulares, estarán enmarcadas   en  parámetros   bien  delineados   y  transparentes  a  fin  de   que  puedan  ser  fácilmente   descifradas  y  comprendidas  por  aquellos  que  no  tiene  ningún grado  de  culpabilidad.
Para  que  el  surgimiento   de  la  palabra  crisis,  haya  erosionado  su  tranquilidad y sosiego,  pero  que  sí llevaran, sobre  sus hombros, casi  todo el  peso  de  sus   privaciones  y  consecuencias,  dejando  al margen  y  de soslayo  a  sus  principales propiciadores   y beneficiarios   directos  e  indirectos  que  son  los  mismos  que  hoy  piden  a   todo  pulmón  la  intervención  de  un  organismo crediticio  internacional.
La palabra crisis,  se ha utilizado además,  como    una expresión   interesada    en   crear   miedo   y   pánico   y  la descabellada   sensación  que   caminamos sobre  tierras  movedizas  por  lo  que  de  un momento  a   otro   podríamos  sucumbir,  si    no  tomamos   las medidas circunstanciales   y   los correctivos   que   a  pesar  de  lo  muy   dramáticas   y  delicados  que  estos  pudieran   ser,   representan   una  salida  salvadora    ante   el  trauma   que nos  espera   por las  dificultades   económicas  y  financieras   que   aparentemente, no  estamos  en  capacidad   de  asumir.
En  fin,  la  palabra   crisis,  el  déficit fiscal   y  el  desbalance  en  nuestras  finanzas   publicas,  deben  ser  conjurados  con políticas  económicas  emprendedoras   en  las  que no solo  se hable de  una reducción drástica del  gasto  y  de  la   aplicación  de  medidas  de  austeridad extremas,  que  podrían  empantanar  la  inversión, y la  inyección  de  capitales  que   son  base y  soporte  del  crecimiento  de  nuestra  economía, creando  la falsa  percepción  de  que  estamos  agonizando,  en un virtual  estado de  coma, con  respiradores  artificiales,   cuando  en  realidad ,  lo  que necesitamos  es,  la  aplicación  de  primeros  auxilios,  hacer  una  dieta  financiera   evitando  el exceso  de  grasas  innecesarias  y  superfluas  y  sobre  todo,  realizar  ejercicios  diarios  chequeando  nuestra  circulación monetaria  y  nos mantendremos   en  salud,  a  pesar  de  los  malos  augurios.
(britozenair@gmail.com)



jueves, 6 de junio de 2013

LA VERDAD ALGÚN DÍA SALE Y ACABARÁ CON LA MENTIRA

LA VERDAD ALGÚN DÍA SALE Y ACABARÁ CON LA MENTIRA
Zenair Brito Caballero 

Más allá de las lamentaciones y denuncias sobre las tracalerías o marramuncias que pudiese haber usado el fallecido comandante y sus radicales seguidores socialistas-comunistas del comando electoral y del CNE, hay que recordar que fue su perspicacia y perversidad de acomodar la Constitución a su llamado proyecto revolucionario y manipular las leyes lo que han permitido  a los socialistas-comunistas a la cubana atornillarse en el poder.
A partir de la muerte del teniente-coronel, comenzaron infinidad de maniobras, artimañas, trucos, farsas, manipulaciones y tretas. La continuada veneración al extinto comandante en el llamado Museo de la Montaña, por ejemplo, lo colocan al borde de la compasión creando en el pueblo una misión lástima, porque en vida, siendo ateo, manipuló a sus seguidores con la religión y haciéndose ver como creyente de Dios y de Cristo, llorando ante el Santo Cristo de la Grita y comulgando ante miles de fieles en misa, luego de renegar de la iglesia y de los sacerdotes católicos; compró votos entre los pobres dando dinero a adolescentes embarazadas, a ancianos y a personas necesitadas, bolsas de comida de Mercal y de Pdval a hambrientos por la pobreza que él mismo había provocado; y lo más cruel fue que se envalentonó con una fulana guerra civil que, seguramente, asustó a muchos.
Nuestro país es una Nación polarizada, dividida, donde ocurre un pugilato entre dos grupos sociales: chavismo vs oposición. En otros tiempos fue lo contrario. No me refiero a pobres y ricos, sino a cargas humanas que se aplastan entre sí por resentimiento o codicia.
A pesar de eso, valerosos opositores al socialismo-comunismo hicimos hasta lo imposible por cambiar el destino con un candidato a presidente bien preparado para ocupar el cargo al abogado y dirigente político Henrique Capriles Radonski. Más de 15 millones, equivalente al 80 por ciento del padrón electoral, fuimos a las urnas y por lo menos felizmente la mitad somos más que contrarios.
Sin embargo, el CNE fue quien escogió al Presidente y no el pueblo como lo demostró realmente con sus votos en las urnas electorales, colocando al ilegítimo Maduro en el poder y lo que sí pueden estar seguros amigos lectores es que la “democracia” funcionó como él presidente socialista-comunista la escribió en su libreto antes de morir.
Los venezolanos que votaron por Maduro no sabían ni se imaginan lo que se les venía encima. Quienes gobiernan hoy después de la muerte del Comandante, incluyendo a sectores de las fuerzas militares, son sabandijas que devoran todo a su paso y están dejando al país en la ruina, convertido en el único baluarte de un comunismo arcaico marxista-leninista a la cubana que nos está matando de hambre con el desabastecimiento, la escasez, la corrupción y las devaluaciones y un mísero salario que no da ni siquiera para comprar la canasta básica.
Sin dejar que la oposición se levante aun del garrotazo recibido por el CNE, el chavismo de Maduro y del Tenientico Diosdado Cabello, amenazan que la revolución socialista se radicalizará; entonces, debemos preocuparnos porque habrá más persecución a la prensa y más expropiaciones con el engaño y la trampa, que es la riqueza recuperada para el pueblo, pero es mentira, porque quienes viven con lujos y derroche son los que están en el poder, en la macolla roja-rojita.
Los venezolanos no podremos saber qué pasó con los lingotes de oro, propiedad de los ciudadanos, que el extinto comandante hizo trasladar al país desde bancos extranjeros. Hace más de un año, Venezuela estaba en el puesto 15 de las reservas mundiales de oro con 365 toneladas, que equivalen al 60.8% de sus depósitos en divisas, de acuerdo al Consejo Mundial del Oro.
Al morir Chávez, y quedar Maduro como sucesor, temámosle más a los chavistas socialistas-comunistas a la cubana, que no solo seguirán desfalcando los fondos del Estado, sino que acomodarán los ideales de la revolución bolivariana, para el bienestar de su ambición y sin importar que el pueblo se muera de hambre.
En Venezuela, en la llamada IV República, no había tanta criminalidad. Era un país con  pobreza evidente, pero con futuro pujante, lleno de gente trabajadora, buena educación, buenos hospitales, excelentes profesionales  y con menos delincuencia y más empleo. Pero hoy Caracas y varias ciudades del interior están consideradas como las ciudades más peligrosas de Latinoamérica y muchos de los malhechores salen de las milicias bolivarianas que armó el gobierno para defender su causa.
Solo resta encomendarse a Dios y  a Jesús Misericordioso, que los ciudadanos que creen en la revolución socialista-comunista a la cubana de nuestro país despierten rápido de su aturdimiento y que no se repita la larga historia de desasosiego y miedo que embarga a millones de cubanos hace más de 50 años. “La verdad algún día sale y acabará con la mentira”.
britozenair@gmail.com