Mostrando entradas con la etiqueta DESABASTECIMIENTO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DESABASTECIMIENTO. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de junio de 2013

“LA CRISIS VENEZOLANA NO AFECTA LOS VICIOS”

“LA CRISIS VENEZOLANA NO AFECTA LOS VICIOS”

ZENAIR BRITO CABALLERO

¿Quién entiende a los venezolanos? 

Cuando hablan del alto costo de la vida, disparado por la alta inflación, el desabastecimiento, la escasez, la crisis alimentaria y energética que está golpeando la economía muy especialmente de la clase media en un país con altos ingresos petroleros

Pero si nos damos una vuelta por los bares, ferias de comida de los centros comerciales y restaurantes donde expenden bebidas alcohólicas descubrimos que no hay espacio, están a reventar, y por supuesto la enorme clientela no se preocupa en lo más mínimo si al día siguiente tiene o no dinero para comprar el pan, el jugo y la leche para que sus hijos desayunen. 

Así es Venezuela. “El país de la maravillosa revolución roja-rojita”, cuando en verdad el dinero no alcanza ni para comprar el arroz, los plátanos y las caraotas negras.

Qué pena saber que mientras se gastan la plata en whisky 18 años y cerveza-en las casas de más de uno- los niños no tienen ni un tetero de leche ni un cuadernito para ir a la escuela ¿no les da remordimiento a estos padres viciosos que hasta empeñan el sueldo o quitan prestado para beber aguardiente? ¿Tendrán conciencia?, no sé, pero de lo que sí estoy segura es que en Venezuela sobran los padres irresponsables.

Los venezolanos hablan de crisis, pero jamás dejan los vicios, pareciera que no les importa que aumente la leche, la carne, el pollo, la harina de maíz y el pan, pero supongo que si suben “la cerveza, el cigarrillo y el whisky” rápidamente se organizan para una gran protesta nacional. ¿Verdad que la crisis no afecta los vicios?

No hay duda que los venezolanos hacemos méritos de sobra para obtener el primer lugar. Aquí imponemos nuevos récords a cada rato, pero solo cuando se trata de perder el tiempo y adquirir   vicios. Ahí están los bares llenos, para eso si hay plata, o para escuchar chistes vulgares en esos momentos de borrachera cuando se envalentonan para gritar e insultar a sus madres, esposas e hijos, pero Dios guarde les diga al jefe que trabajen una hora más para sacar un pedido urgente, porque inmediatamente lo denuncian ante el Ministerio de Trabajo por explotador.

Los datos en los principales diarios del país indican que el consumo de licor aumenta un 60% los fines de semana largos. Venezuela está en el mundo en la lista de los países más consumidores de bebidas alcohólicas. Qué ironía las fechas especiales como la Navidad, el carnaval, la semana santa y los días feriados que se convierten en una bebedera de “aguardiente” porque muchos de los venezolanos son un montón de irresponsables que se escudan en el pretexto que “yo tomo socialmente” para no ser considerado como un alcohólico.

Estos mismos son los que andan quejándose por el alto costo de la vida y pichirrean a la esposa y a los hijos hasta unos miserables bolívares que les pidan para comprar el mercado y los útiles escolares. Por qué no aprovechan mejor la plata. Una “cerveza” le cuesta, unos cuantos bolívares, y por cada cerveza que deje de tomarse podría comprarle a su familia al menos una lata de leche. Haga el esfuerzo y verá que la culpa de las calamidades que pasa la familia es suya por sus vicios incontrolados y su falta de responsabilidad. 


britozenair@gmail.com

jueves, 6 de junio de 2013

SALARIOS, DESABASTECIMIENTO E INFLACIÒN

SALARIOS, DESABASTECIMIENTO E INFLACIÓN

Zenair Brito Caballero 

No es que yo exagere, pero con la inflación reinante hoy en Venezuela, con el aumento de precios en todos los rubros de la canasta básica, más los de las medicinas, ropa, calzado y los servicios generales de una casa o apartamento, hecho que se incrementó desde el cambio de la moneda quitándole los tres ceros a los bolívares y ahora con las devaluaciones del gobierno de Maduro, el salario de los venezolanos y de las venezolanas ha quedado prácticamente desvalorizado, y tal situación entraña un grave riesgo de afectar de manera sensible la solidez del núcleo familiar y por esa consecuencia la unidad de la sociedad venezolana.

Una mayoría que soportamos estoicamente la crisis, y un grupo afecto a la revolución socialista-comunista favorecido con las prebendas políticas, con las llamadas misiones y con la compra de conciencias para comprar los votos en todas las elecciones, y que por supuesto no siente el efecto de la deteriorada economía nacional.

Son ya varios años, meses, que está campeando la distorsión de precios en los centros de abastecimiento de alimentos, en las tiendas, farmacias, supermercados y colegios, liceos y universidades privadas, debido a una inflación incontrolable que se agudiza con alarmantes índices de abuso y especulación, lo que hace inviable a muchos venezolanos cubrir medianamente las necesidades  familiares, resultando los hijos, hijas y ancianos los mayormente castigados, con las restricciones de salarios, que no sirven para comprar ni medianamente lo que hace años atrás servía para cubrir una dieta diaria equilibrada sin restricciones, y hasta con cierto margen de ahorro.

Sobre los precios totalmente alterados de alimentos básicos, caso del pan, el arroz, los fideos o pasta larga o corta, el  azúcar, harina de trigo y la de maíz, el aceite y algunos cereales como la avena, se suman los precios altos de las carnes de res o de pollo, y qué decir de cerdo o cortes especiales, la charcutería, los quesos nacionales o importados, las verduras, los vegetales, las frutas y hortalizas también están por las nubes y no hay autoridad que ponga remedio a la especulación, al desabastecimiento y a la escasez. ¿Dónde está el INDEPABIS?

Es natural que el problema se acreciente con la amenaza de sectores como el de transporte, que si bien no han variado mucho sus costos de operación, lo que recaudan en el día no les alcanza para sufragar los gastos familiares que se han elevado y deben ser cubiertos cotidianamente, por tanto la alternativa de compensación está en la elevación de tarifas es decir una espiral, que incluye otros factores colaterales  que sumados uno tras otro pueden ocasionar una terrible eclosión social.

Los ministros del área económica, muy orondos, hablan de macro cifras, el ciudadano común no sabe qué hacer con su micro salario, la especulación de los expendedores de alimentos y la inflación reinante, a las cuales se suman situaciones negativas como fenómenos naturales que también tienen su efecto negativo en el conjunto de los componentes de la economía nacional, esto significa que el daño es realmente dramático a  la hora de sopesar  los problemas  ocasionados por la falta de recursos económicos en el bolsillo y no en las cuentas  millonarias del Ente Emisor, sin uso  práctico para compensar la pérdida del valor adquisitivo de los salarios.

Otro componente  económico tiene relación con la “regulación” del bolívar venezolano frente al dólar, situación que complica seriamente a los exportadores y  pone en riesgo industrias y miles de fuentes de empleo, lo que agudiza la crisis estructural de  nuestro sistema financiero.

Son problemas que se sienten y se viven con alarmante dureza, sin embargo tal parece que este inconveniente sumamente delicado no está consignado en las agendas de los Ministros y menos del Mandatario Maduro socialista-comunista, pues lo importante para ellos, es seguir engañando a los ignorantes para tratar de seguir en el poder.

Es urgente que se adopten medidas para salvar la crisis, frenando  la inflación y defendiendo la economía de la  mayoría de venezolanos y venezolanas, que desesperados  pueden cambiar el rumbo del país.

britozenair@gmail.com


martes, 10 de julio de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, “SALARIOS, DESABASTECIMIENTO E INFLACIÒN”


“SALARIOS, DESABASTECIMIENTO E INFLACIÒN”
Zenair Brito Caballero (britozenair@gmail.com

No es que yo exagere, pero con la inflación reinante hoy en Venezuela, con el aumento de precios en todos los rubros de la canasta básica, más los de las medicinas, ropa, calzado y los servicios generales de una casa o apartamento, hecho que se incrementó desde el cambio de la moneda quitándole los tres ceros a los bolívares, el salario de los venezolanos y de las venezolanas ha quedado prácticamente desvalorizado, y tal situación entraña un grave riesgo de afectar de manera sensible la solidez del núcleo familiar y por esa consecuencia la unidad de la sociedad venezolana.

Una mayoría que soportamos estoicamente la crisis, y un grupo afecto a la revolución socialista-comunista favorecido con las prebendas políticas, con las llamadas misiones y con la compra de conciencias para comprar los votos el 7 de octubre, y que por supuesto no siente el efecto de la deteriorada economía nacional.

Son ya varios años, meses, que está campeando la distorsión de precios en los centros de abastecimiento de alimentos, en las tiendas, farmacias, supermercados y colegios, liceos y universidades privadas, debido a una inflación incontrolable que se agudiza con alarmantes índices de abuso y especulación, lo que hace inviable a muchos venezolanos cubrir medianamente las necesidades  familiares, resultando los hijos, hijas y ancianos los mayormente castigados, con las restricciones de salarios, que no sirven para comprar ni medianamente lo que hace años atrás servía para cubrir una dieta diaria equilibrada sin restricciones, y hasta con cierto margen de ahorro.

Sobre los precios totalmente alterados de alimentos básicos, caso del pan, el arroz, los fideos o pasta larga o corta, el  azúcar, harina de trigo y la de maíz, el aceite y algunos cereales como la avena, se suman los precios altos de las carnes de res o de pollo, y qué decir de cerdo o cortes especiales, la charcutería, los quesos nacionales o importados, las verduras, los vegetales, las frutas y hortalizas también están por las nubes y no hay autoridad que ponga remedio a la especulación. ¿Dónde está el INDEPABIS?

Es natural que el problema se acreciente con la amenaza de sectores como el de transporte, que si bien no han variado mucho sus costos de operación, lo que recaudan en el día no les alcanza para sufragar los gastos familiares que se han elevado y deben ser cubiertos cotidianamente, por tanto la alternativa de compensación está en la elevación de tarifas es decir una espiral, que incluye otros factores colaterales  que sumados uno tras otro pueden ocasionar una terrible eclosión social.

Los ministros del área económica, muy orondos, hablan de macro cifras, el ciudadano común no sabe que hacer con su micro salario, la especulación de los expendedores de alimentos y la inflación reinante, a las cuales se suman situaciones negativas como fenómenos naturales que también tienen su efecto negativo en el conjunto de los componentes de la economía nacional, esto significa que el daño es realmente dramático a  la hora de sopesar  los problemas  ocasionados por la falta de recursos económicos en el bolsillo y no en las cuentas  millonarias del Ente Emisor, sin uso  práctico para compensar la pérdida del valor adquisitivo de los salarios.

Otro componente  económico tiene relación con la “regulación” del bolívar venezolano frente al dólar, situación que complica seriamente a los exportadores y  pone en riesgo industrias y miles de fuentes de empleo, lo que agudiza la crisis estructural de  nuestro sistema financiero.

Son problemas que se sienten y se viven con alarmante dureza, sin embargo tal parece que este inconveniente sumamente delicado no está consignado en las agendas de los Ministros y menos del Mandatario socialista-comunista, pues lo importante para ellos, es seguir engañando a los ignorantes para tratar de seguir en el poder.

Es urgente que se adopten medidas para salvar la crisis, frenando  la inflación y defendiendo la economía de la  mayoría de venezolanos y venezolanas, que desesperados  pueden cambiar el rumbo del país. Hay un camino para que esto cambie y es EL DEL PROGRESO

jueves, 21 de junio de 2012

¿SERÀ QUE MUCHOS VENEZOLANOS ESTÀN SUFRIENDO DE AUTISMO POLÌTICO?


¿SERÀ QUE MUCHOS  VENEZOLANOS ESTÀN SUFRIENDO DE AUTISMO POLÌTICO? 
Zenair Brito Caballero (britozenair@gmail.com)

No he sido nunca militante partidista, ni mucho menos socialista-comunista ni chavista, ni lo soy ni lo sería nunca, porque este gobierno venezolano se proclama revolucionario, socialista-comunista y mis principios filosóficos, religiosos, morales y éticos son espiritualistas, humanistas, cristianos, católicos y verdaderos por convicción y no por conveniencia.
A diferencia de lo que algunos puedan pensar, creo por lo que he venido observando en los últimos años, la revolución bolivariana del comandante parece que va para rato, gracias a la ignorancia, a la inopia, al oscurantismo del pueblo y a la conveniencia de muchos que se han vuelto ricos en estos casi 14 años de socialismo del siglo XXI.
Aunque el comandante tiene unas elecciones muy reñidas y sus problemas de salud son aplazables pero no irremediables, el padecimiento del teniente coronel ha enfriado, en el momento que convenía, el debate electoral pero ha publicitado en los medios de comunicación algunos de los acontecimientos de la enfermedad, que parece ser un secreto de Estado a la cubana en el escenario nacional e internacional.
Y a hace varios meses el Consejo Nacional Electoral adelantó para el 7 de octubre de este año 2012 la fecha de los próximos comicios y la noticia no causó ningún revuelo en la oposición, fue más bien algo como que se esperaba, todo muy normal.
En Venezuela si no nos unimos todos, sin colores e intereses partidistas, sin envidias bastardas de muchos politiqueros reconcomiados, pareciera que todo está servido para que el oficialismo gane las elecciones, con el CNE y la hegemonía comunicacional a su favor, así no sea propiamente el comandante quien termine los seis años. Como por arte de magia, los últimos sondeos de opinión señalan que la enfermedad del mandatario le ha ayudado a recuperar parte de la popularidad que había perdido.
En lugar de estar discutiendo el vacío de poder y la salida del Comandante del Palacio de Miraflores, muchos venezolanos se han solidarizado con la enfermedad del mandatario y han comenzado a desvincular su gestión de los principales problemas del país. Las encuestadoras muchas de ellas pagadas por el gobierno comunista, ubican la popularidad del presidente muchos puntos por encima de Capriles Radonski, que llena plazas, calles y avenidas de bote en bote en todas las capitales y pueblos venezolanos, con su mensaje, su carisma y su juventud, además de su experiencia política y gerencial.
Y aunque el teniente coronel ya no practique sus maratónicas apariciones en público y haya reducido las jornadas del "Aló Presidente", el oficialismo ha convertido su enfermedad en una estrategia psicológica de manipulación de masas, incluso más poderosa como maniobra electoral, utilizando a Dios, a Jesús, a la Virgen y al Dr. José Gregorio Hernández como los sanadores del cáncer. ¿Es un comunista ateo, religioso y creyente en Dios, en Jesús y en su Santísima madre?!POR FAVOR ¡A leer a Marx, a Engels, a Lenin.
Antes de su cruel enfermedad el teniente-coronel se proclamaba marxista comunista, su slogan era PATRIA-SOCIALISMO O MUERTE, degradando, deshonrando al Cardenal, a Monseñores, Obispos, Arzobispos y altos Prelados de la Iglesia Católica y hoy se dice cristiano, Mariano y católico.
Ellos lo saben, los psicólogos sociales y conductistas que trabajan para el gobierno, les asesoran y les dicen: que eso le gusta al pueblo, el cual se deja manipular las emociones muy fácilmente, y por eso lo hacen. En cambio, la oposición y su candidato centran su estrategia en denunciar la corrupción, la delincuencia, el desempleo, la mala calidad educativa y en proponer soluciones a la larga lista de problemas que los aquejan.
Prometen estar unidos en la contienda, pero a decir verdad, algunos que fueron candidatos de las primarias pareciera que no tienen un liderazgo fuerte y sólido para ayudar al candidato opositor a  derrotar al contrario, si no se unen de verdad, verdad.
La revolución bolivariana se presenta fuerte porque está repartiendo a manos llenas y ofreciendo villas y castillas a quienes aún se arrodillan ante las lisonjas y las mentiras para ganar indulgencias y continuar engañando al pueblo venezolano que es ingenuo, crédulo y hasta inocente
Lo que sucede en Venezuela me recuerda las palabras que usó Churchill para referirse a la gestión de Lenin, primer presidente de la URSS, ya que el escenario es bastante similar. Los venezolanos están capitalizando la educación más costosa posible para una persona, la del ensayo y el error, el país está en crisis, colapsado, quebrado y corrompido.
El poder adquisitivo del bolívar es irrisorio, el salario mínimo no alcanza ni para comer lo básico a los de la tercera edad que no tienen otra entrada, las tasas actuales de inflación y de desempleo no tienen antecedentes, los índices de delincuencia están disparados como nunca se había visto en el país.
Hay desabastecimiento de alimentos y medicinas, la salud está en bancarrota, no tenemos energía (aunque parezca absurdo tratándose de un país rico en petróleo y caudalosos ríos), y todo esto para que el Sr. Comandante aprenda que la propiedad privada sí existe. He dicho.
Hay un camino para que todo esto cambie EL DEL PROGRESO.