jueves, 25 de octubre de 2012

¡ESCRIBIR ES VIVIR!



 ¡ESCRIBIR ES VIVIR!

Zenair Brito Caballero 

Hace varias semanas tuve la gentileza de ser invitada por el Director del Diario El Regional de Acarigua, el Licenciado Pedro Briceño Voirin, a  reiniciar mis artículos como columnista semanal de su Diario. Allí  gracias a su generosidad tengo como en otros diarios regionales de varias ciudades venezolanas, un espacio para dar rienda suelta a mi libre expresión y el manjar de la palabra, en un banquete de ánimos, interés y paciencia brindado por quienes nos manifestamos a través de la escritura.
A propósito de ello me surgieron algunas reflexiones ¿Por qué surge la necesidad de escribir en ciertas personas? ¿Por qué alguien deviene de escribidor? El problema es complejo y la respuesta no es fácil pues hay casos diversos. Un psiquiatra amigo me aseguró que esa escritura generada en lo más íntimo del autor resultaba una excelente terapia. Lo creo cierto, escribir todos los días, me libra de tensiones, de nerviosismo, de intranquilidades poniendo al descubierto ignorancias nocivas y secretos valiosos.
Escribir es, desde luego, darse, aunque a veces se revele tras una máscara (aún más expresiva que el propio rostro). Pero además de exteriorizarse, el autor se descubre a sí mismo al internarse en su laberinto interior, nunca totalmente explorado. Somos obreros de nuestras galerías, arqueólogos redescubriendo el jardín perdido, como ruinas enterradas.
La consecuencia que para algunos como en mi caso, escribir sea una necesidad vital, es que se escribe además con pasión y no sólo con la inteligencia y la técnica propias del que lo tiene como un oficio. Se persigue la emoción, se ansía provocarla en el lector, aún más que la anhelada admiración. Sólo en este sentido el para se añade al escribir por algo. Sin embargo, ese afán de hacerse creativamente mueve también, supongo, a los dedicados a otras artes e incluso a los científicos y a quienes se lanzan a empresas o aventuras. Entonces, ¿qué es lo que nos orienta precisamente hacia la escritura?
Sin estar muy segura de la respuesta me inclino a pensar que resulta decisivo el ambiente donde se desarrolló nuestra infancia. En mi caso, por ejemplo, tuve la fortuna de tener un padre brillante, intelectual, escritor, columnista durante 40 años del Diario El Impulso de Barquisimeto e historiador que puso a mi alcance tanto enciclopedias como muchos libros y de empezar a leer desde temprana edad. Por personas que me recordaron mi niñez sé que desde los 12 años me gustaba aislarme en mi cuarto con un libro cualquiera y antes de los 15 años ya había leído muchas novelas no sólo a Julio Verne, sino novelas de adultos como Don Quijote de la Mancha, Los tres mosqueteros o Ivanhoe y las leyendas del Rey Arturo.
Junto a ese entorno literario también considero de marcada influencia ciertos acontecimientos negativos vividos inconscientemente en edades muy tempranas como el divorcio de mis padres y la ausencia de mi madre lo que quizás me indujo a esquivar un mundo hecho inhóspito por esas vivencias, antes que adaptarme a él o someterme. No nacemos ganadores amigos lectores, como quienes desde el principio se desenvuelven pisando fuerte: no escriben, hacen.
Estas reflexiones permiten formular la que podría llamar la paradoja del escribidor, consistente en que no obstante al escribir se vive la propia existencia, a veces el resultado obtenido es que se viven otras vidas, identificándose con ellas.
Esa paradoja se asume de manera diferente y algunos piensan que el esfuerzo de crear varios personajes roba vida a su autor. Considero que mis artículos y columnas en los diarios y en los blogs añaden mundo a lo que soy y contribuyen a moldearme. Repito ahora, con más motivos: para mi aprendiz de escritora “escribir es vivir”. Gracias a quienes me honran con su lectura.

lunes, 22 de octubre de 2012

“LA AMISTAD PARECE QUE TAMBIEN ESTÁ EN CRISIS”


“LA AMISTAD PARECE QUE TAMBIEN ESTÁ EN CRISIS”
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Escribió Phil Bosmans, un excelente escritor y sacerdote  holandés, que la amistad es un tipo de afecto que lleva a la luz, a la paz  y a la alegría profunda. Lo recordé ahora cuando alguien me comentó que ya las amistades no eran como las de antes, que hasta eso estaba en decadencia y por ello hoy escribo este artículo sobre dicho tema.

A mí también me parece que así como lo está la familia, la amistad también está en crisis y si fuera así, ¿qué sentido tendría la vida? Lo único que  sostiene a los seres humanos, en estos tiempos difíciles, es una mano amiga tendida, un hombro que nos ayude a moderar el peso de alguna pena, un abrazo sincero, una sonrisa a tiempo y hasta un disgusto sobre el que tengamos que ceder, pedir perdón y hasta llorar.

Creo eso sí, que la amistad sólo existe entre amigos verdaderos y que se cuenta con los dedos de una mano, aunque esto suene a enredo idiomático, NO, la amistad hace falta entre esposos para que no se derrumben: el amor solo, sin la amistad, sucumbe; entre hermanos; entre padres e hijos, en fin, toda relación debe estar fortalecida por la amistad. Es más, por una verdadera amistad, esa que no decepciona nunca, que deja libre al otro y no te busca solo por interés cuando tú estás en la bonanza.

Hoy vemos que hay un miedo a expresar afecto por un amigo y se habla de cariño, y esa limitación nos lleva a hacer unas raras distinciones que no se les encuentra razón de ser: uno quiere al porta-retrato que le regaló la abuelita, o siente afecto por el señor que en el kiosco vende los periódicos cada día, y hay muchos ejemplos parecidos, pero no puede decir que quiere al porta-retrato.

El amor  es una palabra que se compara con Dios, que se confunde con Dios, entonces no puede ser exclusivo de un hombre y una mujer. Hay connotaciones y lo aclara muy bien el psicólogo norteamericano ERICH FROM en su excelente libro “El arte de amar”: amor materno, amor filial, entre otros, pero el sentimiento es único, viene de la esencia divina. Lo que confunde es la entrega entre un hombre y una mujer que no necesariamente es amor. Según Bosmans: “…cuando se manifiesta en ternura física, permanece puro”.

Ese es el afecto dentro de la amistad, pero cuando se quiere poseer al otro para bienestar personal, se destruye al ser que se pretende apreciar, se destruye la amistad. Ya lo dijo Jorge Luis Borges, en una de las frases que más me gustan: “Loado sea el amor en donde no hay poseedor ni poseído, pero los dos se entregan”.

Ante la grandeza de la amistad sólo nos queda conservar las que tenemos y acoger  con felicidad las que llegan. La llegada de una amistad es tan inesperada y se le reconoce inmediatamente, comienza muchas veces en situaciones de la vida diaria: en el mismo sitio de trabajo, en las aulas escolares, en el ejercicio de un deporte, en una fiesta  o en el grupo de compañeros de los años de juventud; esa es la amistad que más perdura a través del tiempo, de la distancia y más allá del dejar de ser.

Hagamos de nuestros amigos, los viejos y los que acaban de llegar a nuestras vidas, un enclave de reconciliación permanente con la vida, así se nos vuelve más placentera; aunque nos parezca imposible vivir una amistad ideal, debemos siempre tender hacia ella.

Puedes soportar y experimentarlo todo siempre que junto a ti esté un verdadero amigo, aunque este no pueda hacer más que darte aliento. En la vida el amigo es como el pan y el vino: una bendición; en las dificultades, un consuelo. Un amigo es para siempre, con sus virtudes y sus defectos, lo importante  es el afecto que nos dé y el cariño que le demos.

¡MIEDO AL FRACASO, NUESTRO MAYOR IMPEDIMENTO!


¡MIEDO AL FRACASO, NUESTRO MAYOR IMPEDIMENTO! 
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Todos los seres humanos contamos con virtudes y con defectos. Todos poseemos habilidades individuales que nos llenan de orgullo y satisfacción, pero también contamos con limitaciones que nos frenan y producen insatisfacción e infelicidad.

¿Sabes tú cuáles son las habilidades que te destacan y diferencian del resto de las personas? ¿Conoces cuáles son las limitaciones que te doblegan y minimizan? Recuerda que el tomar conciencia de ellas es el primer paso para superarlas.

¿Quieres mejorar cada día? ¿Quieres expandir tus propios límites? Tú puedes hacerlo. Para ello, sólo debes entender que cualquier habilidad que posees actualmente fue adquirida y perfeccionada en el transcurso del tiempo.

Cuando naciste, no contabas con ningún conocimiento, pero a medida que los años fueron pasando fuiste aprendiendo importantes lecciones que te enriquecieron profundamente.

Entiende que ese proceso de perfeccionamiento no tiene fin en sí mismo, sino que eres tú quien determina cuándo parar de hacerlo. ¡Ojala que nunca lo hagas! Entiende que lo que denominamos virtudes y habilidades, no son más que lecciones aprendidas que se materializan en acciones concretas.

Por el contrario, lo que normalmente denominamos limitaciones, por lo general no son realmente limitaciones sino que es una ausencia de conocimiento. En otras palabras, si no sabes hacer algo, se debe, probablemente, a que todavía no has dedicado el tiempo y el esfuerzo para adquirir los conocimientos necesarios, ponerlos en práctica y perfeccionarlos.

Entiende que el no haber aprendido algo, no es una limitación; es simplemente un espacio vacío que debe ser llenado. Queda en ti la responsabilidad de completar esos espacios. Sin embargo, para lograrlo, tendrás que dejar atrás tu mayor limitación: El miedo a equivocarte. El miedo a fracasar.

Recuerda que siempre que intentes aprender algo nuevo te equivocarás. Siempre que te fuerces más allá de tus conocimientos actuales harás equivocaciones. Lo importante, es entender que fallar y equivocarse no es fracasar, sino aprender.

Nuestros peores errores son nuestros mayores aprendizajes. Intentar algo y equivocarse no significa fracasar, significa evolucionar. Fracasar, por el contrario, es permanecer estático y expectante. Fracasar es ser conformista. Fracasar es aceptar una realidad que no te hace feliz.

Tú puedes lograr cualquier cosa que te propongas. Parte, sabiendo exactamente qué es lo que deseas lograr. Luego, define un plan de acción. Y, además, proponte luchar incansablemente hasta alcanzar dicha meta.

Prométete sentirte bien al equivocarte, ya que en ese momento habrás aprendido algo nuevo que te acercará aun más a ese objetivo que ya te has fijado. Deja atrás el miedo a fracasar y te habrás despojado de tu mayor impedimento. Vive con pasión y entusiasmo, sabiendo que “TÚ TAMBIÉN PUEDES”. 

sábado, 20 de octubre de 2012

EL VENEZOLANO SE VOLVIÓ MASOQUISTA ANTE EL PODER


EL VENEZOLANO SE VOLVIÓ MASOQUISTA ANTE EL PODER
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Más allá de las lamentaciones y denuncias sobre las tracalerías o marramuncias que pudiese haber usado el comandante y sus radicales seguidores socialistas-comunistas del comando Carabobo para ser reelegido, hay que recordar que fue su perspicacia y perversidad de acomodar la Constitución a su llamado proyecto revolucionario y manipular las leyes lo que le han permitido atornillarse en el poder.
A partir de ahí se valió de infinidad de maniobras, artimañas, manipulaciones y tretas. Su supuesta enfermedad, por ejemplo, lo colocó al borde de la compasión creando en el pueblo una misión lástima, porque manipuló a sus seguidores con la religión y haciéndose ver como creyente de Dios y de Cristo, llorando ante el Santo Cristo de la Grita y comulgando ante miles de fieles en misa, luego de renegar de la iglesia y de los sacerdotes católicos; compró votos entre los pobres dando dinero a adolescentes embarazadas, a ancianos y a personas necesitadas, bolsas de comida de Mercal y de Pdval a hambrientos por la pobreza que él mismo ha provocado; y lo más cruel fue que se envalentonó con una fulana guerra civil que, seguramente, asustó a muchos.
Nuestro país es un Nación polarizada, donde ocurre un pugilato entre dos grupos sociales: chavismo vs oposición. En otros tiempos fue lo contrario. No me refiero a pobres y ricos, sino a cargas humanas que se aplastan entre sí por resentimiento o codicia.
A pesar de eso, valerosos opositores al socialismo-comunismo hicimos hasta lo imposible por cambiar el destino con un candidato a presidente bien preparado para ocupar el cargo. Más de 15 millones, equivalente al 80 por ciento del padrón electoral, fuimos a las urnas y por lo menos felizmente la mitad somos contrarios.
Sin embargo, el comandante fue reelegido y completará 20 años en el poder y lo que sí pueden estar seguros amigos lectores es que la “democracia” funcionó como él presidente socialista-comunista la escribió en su libreto.
Los venezolanos que votaron por él no saben ni se imaginan lo que se les viene encima. Quienes gobiernan, incluyendo a sectores de las fuerzas militares, son sabandijas que devoran todo a su paso y están dejando al país en la ruina, convertido en el único baluarte de un comunismo arcaico marxista-leninista.
Sin dejar que la oposición se levante aun del garrotazo recibido, el chavismo amenazó que la revolución socialista se radicalizará; entonces, debemos preocuparnos porque habrá más persecución a la prensa y más expropiaciones con el engaño y la trampa de que es la riqueza recuperada para el pueblo, pero es mentira, porque quienes viven con lujos y derroche son los que están en el poder.
Los venezolanos no podremos saber qué pasó con los lingotes de oro, propiedad de los ciudadanos, que el comandante hizo trasladar al país desde bancos extranjeros. Hace un año, Venezuela estaba en el puesto 15 de las reservas mundiales de oro con 365 toneladas, que equivalen al 60.8% de sus depósitos en divisas, de acuerdo al Consejo Mundial del Oro.
Si llegase a morir el líder “supuestamente muy enfermo”, temámosle más a los chavistas que no solo seguirán desfalcando los fondos del Estado, sino que acomodarán los ideales de la revolución bolivariana, para el bienestar de su ambición.
En Venezuela, en la llamada IV República, no había tanta criminalidad. Era un país con  pobreza evidente, pero con futuro pujante, lleno de gente trabajadora, buena educación, buenos hospitales, excelentes profesionales  y con menos delincuencia y más empleo. Pero hoy Caracas está considerada como una de las ciudades más peligrosas de Latinoamérica y muchos de los malhechores salen de las milicias bolivarianas que armó el gobierno para defender su causa.
Solo resta encomendarse a Dios y que los ciudadanos que creen en la revolución socialista-comunista de nuestro país despierten rápido de su aturdimiento y que no se repita la larga historia de desasosiego y miedo que embarga a millones de cubanos. Amén.

viernes, 19 de octubre de 2012

¿QUE REQUERIMOS LOS VENEZOLANOS?


¿QUE REQUERIMOS LOS VENEZOLANOS?
Zenair Brito Caballero 
(britozenairgmail.com)

Al parecer, quienes nos gobiernan desde hace 14 años y ahora reelectos 6 años más, deben saber que las cosas  siempre se pueden poner peor, por experiencias que suceden en la actualidad en países vecinos y en la Comunidad Europea; también deberían darse cuenta que, el inicio a la solución de los problemas es la toma de conciencia de los mismos, encarando retos y limitaciones para poder superarlos, como el tema de la educación, por ejemplo.


La educación y la instrucción son importantes para el crecimiento de un país, primero porque ayuda  a que toda persona tenga más conciencia entre el bien y el mal.  Hay personas que pueden ser muy buenas, pero su ignorancia los lleva a cometer los crímenes más inhumanos.

Lo segundo es que, las sociedades subdesarrolladas como tiende cada día más  a ser la nuestra, heredan numerosos vicios y generan muchos monstruos, producto en muchas ocasiones por las faltas de políticas públicas  que permitan a cualquier ente social encontrar respuestas a sus necesidades, ya sea en lo social, económico, cultural, espiritual, etc. Ya tenemos los sicariatos, femenicidios y suicidios, secuestros,  asesinatos hasta por cosas insignificantes, los ejemplos sobran.

Por otro lado, nuestros líderes empresariales  deben empezar a reflexionar seriamente, de cara al futuro de sus propios intereses, de lo que puede ser, a mediano y largo plazo, la competitividad de sus empresas, ante una economía y comercio cada vez más globalizados pero secuestrados por el poder socialista-comunista del régimen venezolano.
Igualmente pienso, que los líderes políticos deben proyectar a futuro la necesidad  o no de la existencia de partidos políticos, ya que en la actualidad, su mayor  activo es la promoción del clientelismo y la amenaza que,  esta situación, está llevando a nuestro país a la negación de un Estado de Derecho y a la no credibilidad institucional.

Nuestras instituciones, tanto las públicas como las privadas, tienen que cambiar, deben volver a ser más directas, más sinceras y transparentes hacia quienes deben su razón de existir y para lo que fueron originariamente creadas.

Igualmente deberían hacer los políticos con una ley de partidos que contribuya con la conformación de gobiernos regionales y municipales, menos comprometidos con intereses gobierneros o particulares y si más con las necesidades sociales de los sectores más excluidos de los beneficios de los fondos públicos.

Eso entre otras cosas es lo que necesitamos los venezolanos para salir del hoyo en que estamos sumergidos. Pero una cosa piensa uno y otra la que piensa el gobierno socialista-comunista y sus arrodillados seguidores.

Necesitamos que nos devuelvan la fe, no en Dios ni en Jesús Misericordioso para quienes somos creyentes que es muy grande y suficiente, sino en los hombres, en los verdaderos políticos y sus actos; no queremos más  circo necesitamos pan para nuestros hijos, empleo, vivienda propia y no en comodato, ansiamos encontrarnos con nuestras raíces y recuperar el amor al país como el de aquellos indígenas de la conquista,  que se sublevaron a los españoles luchando por su tierra contra la corona.

Necesitamos que nos curen la rabia, la ira y la irritación permanente producto de tantas desigualdades, mentiras, ofrecimientos falsos, burlas y descalificaciones por ser contrarios al pensamiento comunista del comandante, no con balas ni falsos intercambios de disparos, sino con educación, con instrucción, con empleos y oportunidades de crecer. Hay que castigar a tantos perversos vampiros venezolanos de nuestras ignorancias y limitaciones. Dios tarda pero no olvida.

APRENDAMOS A SER ASERTIVOS


APRENDAMOS A SER ASERTIVOS
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Hoy me salió mi profesión de psicóloga y quise escribir y compartir con ustedes que me leen, este artículo del Sí y del No. De cuándo y cómo debemos mencionar estas dos palabras. Sí, este es un texto para los mal llamados ‘buenazos’; esos que no son capaces de decir jamás un No; y que cuando menos lo piensan, están involucrados en situaciones aburridoras. ¿Les ha ocurrido?

A veces, sin siquiera notarlo, les decimos Sí a los demás, aunque en el fondo lo que deseamos contestar es un No. El Sí y el No, en el momento preciso, dejan ver entre líneas las verdaderas fuerzas de tu carácter y de tu voluntad.

Quien escribe, no está inventando nada especial con estas líneas. De hecho, la propia Biblia lo explica en uno de sus versículos: “Que su Sí sea Sí y que su No sea No”. - ¡No vuelvo a fumar!, dice el hombre de carácter. - ¡Bueno! un cigarro más y dejo de fumar, dice el que no aprende a decir No. - ¡Sí, llego a la hora que es!, promete el hombre que sabe cumplir. - ¡No pude llegar a tiempo por los trancones!, afirma el incumplido, con las mil y una excusas que siempre tiene para justificar sus retrasos.

Nos pasa con los hijos (as). A veces complacemos sus más singulares caprichos. Otras veces tenemos una mano demasiado injusta para decirles No. El carácter nos forma y a la vez nos desnuda. Un hombre sin carácter es una nodriza sin leche, un futbolista sin balón, un cheque sin fondo; mejor dicho, un de pronto, un tal vez…

O somos como somos o no somos de ninguna manera. Por algo dirán que el carácter es la fuerza sorda y constante de la voluntad. ¿Sí o No? Sí: Sí, es con tilde. Cuando no la tiene, es un si condicional. Sí se dice con amor, sin gritos, sin vociferar. El Sí sólo es sonoro cuando aprendemos a pronunciarlo con emoción. El Sí no se exige, se da.

El Sí, más que una afirmación, es una decisión clara. El Sí se dice en el momento preciso, ni antes ni después. Sí se puede decir de muchas maneras, pero siempre será un Sí. Cuando algo trastabilla, ese Sí deja de ser un Sí para ser un ‘de pronto’. Sí, no se dice de una sola vez. A veces es preferible esperar para pronunciarlo. Porque cuando se dice Sí sin pensar, se corre el riesgo de equivocarse.

Un Sí, en el momento oportuno, puede ser más efectivo que todas las fortunas y palabras del mundo. El Sí también nos compromete. Veamos varios ejemplos: Sí llego temprano, Sí le doy una mano, Sí lo apoyo. Ese Sí, no es un compromiso de por vida, pero jamás deja de ser una esperanza.
Y sólo a quien sabe decir Sí, se le puede en algún momento aceptar un No. No: No, es No. Y hay una sola manera de decirlo: No, sin admiración, sin interrogantes ni puntos suspensivos. No, se dice de una sola manera. Es corto, rápido, sobrio y escueto. No, se menciona una sola vez.

Un No que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín, deja de ser un No. Un No que necesita de explicaciones justificadoras, pierde su fuerza. No, tiene brevedad. No, no deja puertas abiertas, ni trampas. Tampoco puede dejar de ser. No y No, aunque el otro y el mundo se pongan ‘patas arriba’. No, no es que sea radical, es que es un rotundo No.

No, puede ser el fin de un libro, sin más capítulos ni segundas partes. El No nunca se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con símbolos devueltos, ni con pena, aún menos con satisfacción.
No, es No. Cuando él No lo es, se mira a los ojos y el No se descuelga de una manera natural de los labios. La voz del No, no es trémula ni vacilante, no deja lugar a dudas. Ese No nunca será una negación del pasado, es una corrección al futuro. Y sólo quien sabe decir No, algún día podrá decir Sí.

martes, 16 de octubre de 2012

¿CÓMO NO VALORAR LOS BIENES QUE UNO TIENE EN SU EXISTENCIA?


¿CÓMO NO VALORAR LOS BIENES QUE UNO TIENE EN SU EXISTENCIA?
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Felices los felices, los que llevan el corazón contento y van por la vida con pensamientos positivos y una sonrisa puesta en sus labios. Hay tantos seres humanos que tienen razón para sentirse plenos pues alcanzan las metas que se han propuesto, no padecen de afanes y sienten que están en paz con su conciencia y con la existencia.

Bien por aquellas personas que han abierto un negocio y les va de perlas pues la prosperidad económica es un gran tesoro en estos tiempos de crisis. Se sabe que el dinero no da la felicidad, pero cuánto ayuda para llegar a ella.

Bien por los padres que ven crecer a sus hijos sanos y abocados al estudio impartido en escuelas competentes. La enseñanza que va alumbrando sus mentes, el día de mañana será una de sus mejores herramientas para poder abrirse paso en un ambiente donde la ignorancia suele hacer estragos, lastimosamente.

Bien por aquellos padres que envían a sus hijos al exterior a realizar sus estudios pues el nivel educativo de países como Brasil, Colombia, Chile, Estados Unidos, por citar solamente cuatro ejemplos, es muy superior al nuestro.

Bien por quienes tienen pagados sus impuestos y se acuestan a dormir un sueño nocturno libre de todo temor, porque las deudas suelen ser la pesadilla de la gente. Quien debe dinero a alguien y no tiene cómo pagar su cuenta sabe lo que es sentirse apremiado por las circunstancias.

Bien por aquellos pequeños que crecen sanamente alimentados, pues su mente y su cuerpo se ajustarán, cuando vayan creciendo, a las muchas e inesperadas exigencias que irán apareciendo en su camino.
Podrán cuando sean mayores seguir una carrera universitaria y desenvolverse, luego de haber obtenido sus diplomas, con idoneidad y solvencia en la sociedad.

¿Pero qué ocurre y ocurrirá con aquellos jóvenes que no reciben la alimentación adecuada?

Hay un alto grado de desnutrición infantil en el país. Esos pequeños, pena enorme, no tienen ni tendrán futuro. Esa es la realidad contundente, dolorosa, que debería tener en permanente estado de alerta a los gobernantes.

¿Y qué decir de aquellos niños que huyen de sus casas porque la violencia intrafamiliar, los malos tratos recibidos por parte de sus propios padres, hacen que prefieran vivir en las calles?

Y en las calles se drogan, caen víctimas del crack y hasta de abusos de desconocidos, pues son frágiles y de muy fácil manipulación. Están en cualquier esquina de la ciudad y del interior del país, a la vista de la gente. Desafortunadamente se ha vuelto ya casi una costumbre para la sociedad su triste presencia.

Por otra parte, supongo que los usuarios de nuestros viejos y destartalados transportes públicos no la pasan muy bien. Cubriendo largas distancias para estar presentes en sus puestos laborales, cuando llegan a su sitio de trabajo ya han perdido gran parte de su buen humor. Y el buen humor es fundamental para estar con el ánimo abierto a un mejor rendimiento.

¿Y qué pasa con aquellas personas que apremiadas por la carencia de empleos deben dejar su hogar, su patria, para ir a trabajar en condiciones no muy dignas, a veces, en países extranjeros? En fin. Cómo no valorar los bienes que uno tiene en su existencia, aunque no sean muchos, pero ya alcanzan para llevar una vida normal, libre de preocupaciones y de fatigas.