sábado, 20 de octubre de 2012

EL VENEZOLANO SE VOLVIÓ MASOQUISTA ANTE EL PODER


EL VENEZOLANO SE VOLVIÓ MASOQUISTA ANTE EL PODER
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Más allá de las lamentaciones y denuncias sobre las tracalerías o marramuncias que pudiese haber usado el comandante y sus radicales seguidores socialistas-comunistas del comando Carabobo para ser reelegido, hay que recordar que fue su perspicacia y perversidad de acomodar la Constitución a su llamado proyecto revolucionario y manipular las leyes lo que le han permitido atornillarse en el poder.
A partir de ahí se valió de infinidad de maniobras, artimañas, manipulaciones y tretas. Su supuesta enfermedad, por ejemplo, lo colocó al borde de la compasión creando en el pueblo una misión lástima, porque manipuló a sus seguidores con la religión y haciéndose ver como creyente de Dios y de Cristo, llorando ante el Santo Cristo de la Grita y comulgando ante miles de fieles en misa, luego de renegar de la iglesia y de los sacerdotes católicos; compró votos entre los pobres dando dinero a adolescentes embarazadas, a ancianos y a personas necesitadas, bolsas de comida de Mercal y de Pdval a hambrientos por la pobreza que él mismo ha provocado; y lo más cruel fue que se envalentonó con una fulana guerra civil que, seguramente, asustó a muchos.
Nuestro país es un Nación polarizada, donde ocurre un pugilato entre dos grupos sociales: chavismo vs oposición. En otros tiempos fue lo contrario. No me refiero a pobres y ricos, sino a cargas humanas que se aplastan entre sí por resentimiento o codicia.
A pesar de eso, valerosos opositores al socialismo-comunismo hicimos hasta lo imposible por cambiar el destino con un candidato a presidente bien preparado para ocupar el cargo. Más de 15 millones, equivalente al 80 por ciento del padrón electoral, fuimos a las urnas y por lo menos felizmente la mitad somos contrarios.
Sin embargo, el comandante fue reelegido y completará 20 años en el poder y lo que sí pueden estar seguros amigos lectores es que la “democracia” funcionó como él presidente socialista-comunista la escribió en su libreto.
Los venezolanos que votaron por él no saben ni se imaginan lo que se les viene encima. Quienes gobiernan, incluyendo a sectores de las fuerzas militares, son sabandijas que devoran todo a su paso y están dejando al país en la ruina, convertido en el único baluarte de un comunismo arcaico marxista-leninista.
Sin dejar que la oposición se levante aun del garrotazo recibido, el chavismo amenazó que la revolución socialista se radicalizará; entonces, debemos preocuparnos porque habrá más persecución a la prensa y más expropiaciones con el engaño y la trampa de que es la riqueza recuperada para el pueblo, pero es mentira, porque quienes viven con lujos y derroche son los que están en el poder.
Los venezolanos no podremos saber qué pasó con los lingotes de oro, propiedad de los ciudadanos, que el comandante hizo trasladar al país desde bancos extranjeros. Hace un año, Venezuela estaba en el puesto 15 de las reservas mundiales de oro con 365 toneladas, que equivalen al 60.8% de sus depósitos en divisas, de acuerdo al Consejo Mundial del Oro.
Si llegase a morir el líder “supuestamente muy enfermo”, temámosle más a los chavistas que no solo seguirán desfalcando los fondos del Estado, sino que acomodarán los ideales de la revolución bolivariana, para el bienestar de su ambición.
En Venezuela, en la llamada IV República, no había tanta criminalidad. Era un país con  pobreza evidente, pero con futuro pujante, lleno de gente trabajadora, buena educación, buenos hospitales, excelentes profesionales  y con menos delincuencia y más empleo. Pero hoy Caracas está considerada como una de las ciudades más peligrosas de Latinoamérica y muchos de los malhechores salen de las milicias bolivarianas que armó el gobierno para defender su causa.
Solo resta encomendarse a Dios y que los ciudadanos que creen en la revolución socialista-comunista de nuestro país despierten rápido de su aturdimiento y que no se repita la larga historia de desasosiego y miedo que embarga a millones de cubanos. Amén.

viernes, 19 de octubre de 2012

¿QUE REQUERIMOS LOS VENEZOLANOS?


¿QUE REQUERIMOS LOS VENEZOLANOS?
Zenair Brito Caballero 
(britozenairgmail.com)

Al parecer, quienes nos gobiernan desde hace 14 años y ahora reelectos 6 años más, deben saber que las cosas  siempre se pueden poner peor, por experiencias que suceden en la actualidad en países vecinos y en la Comunidad Europea; también deberían darse cuenta que, el inicio a la solución de los problemas es la toma de conciencia de los mismos, encarando retos y limitaciones para poder superarlos, como el tema de la educación, por ejemplo.


La educación y la instrucción son importantes para el crecimiento de un país, primero porque ayuda  a que toda persona tenga más conciencia entre el bien y el mal.  Hay personas que pueden ser muy buenas, pero su ignorancia los lleva a cometer los crímenes más inhumanos.

Lo segundo es que, las sociedades subdesarrolladas como tiende cada día más  a ser la nuestra, heredan numerosos vicios y generan muchos monstruos, producto en muchas ocasiones por las faltas de políticas públicas  que permitan a cualquier ente social encontrar respuestas a sus necesidades, ya sea en lo social, económico, cultural, espiritual, etc. Ya tenemos los sicariatos, femenicidios y suicidios, secuestros,  asesinatos hasta por cosas insignificantes, los ejemplos sobran.

Por otro lado, nuestros líderes empresariales  deben empezar a reflexionar seriamente, de cara al futuro de sus propios intereses, de lo que puede ser, a mediano y largo plazo, la competitividad de sus empresas, ante una economía y comercio cada vez más globalizados pero secuestrados por el poder socialista-comunista del régimen venezolano.
Igualmente pienso, que los líderes políticos deben proyectar a futuro la necesidad  o no de la existencia de partidos políticos, ya que en la actualidad, su mayor  activo es la promoción del clientelismo y la amenaza que,  esta situación, está llevando a nuestro país a la negación de un Estado de Derecho y a la no credibilidad institucional.

Nuestras instituciones, tanto las públicas como las privadas, tienen que cambiar, deben volver a ser más directas, más sinceras y transparentes hacia quienes deben su razón de existir y para lo que fueron originariamente creadas.

Igualmente deberían hacer los políticos con una ley de partidos que contribuya con la conformación de gobiernos regionales y municipales, menos comprometidos con intereses gobierneros o particulares y si más con las necesidades sociales de los sectores más excluidos de los beneficios de los fondos públicos.

Eso entre otras cosas es lo que necesitamos los venezolanos para salir del hoyo en que estamos sumergidos. Pero una cosa piensa uno y otra la que piensa el gobierno socialista-comunista y sus arrodillados seguidores.

Necesitamos que nos devuelvan la fe, no en Dios ni en Jesús Misericordioso para quienes somos creyentes que es muy grande y suficiente, sino en los hombres, en los verdaderos políticos y sus actos; no queremos más  circo necesitamos pan para nuestros hijos, empleo, vivienda propia y no en comodato, ansiamos encontrarnos con nuestras raíces y recuperar el amor al país como el de aquellos indígenas de la conquista,  que se sublevaron a los españoles luchando por su tierra contra la corona.

Necesitamos que nos curen la rabia, la ira y la irritación permanente producto de tantas desigualdades, mentiras, ofrecimientos falsos, burlas y descalificaciones por ser contrarios al pensamiento comunista del comandante, no con balas ni falsos intercambios de disparos, sino con educación, con instrucción, con empleos y oportunidades de crecer. Hay que castigar a tantos perversos vampiros venezolanos de nuestras ignorancias y limitaciones. Dios tarda pero no olvida.

APRENDAMOS A SER ASERTIVOS


APRENDAMOS A SER ASERTIVOS
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Hoy me salió mi profesión de psicóloga y quise escribir y compartir con ustedes que me leen, este artículo del Sí y del No. De cuándo y cómo debemos mencionar estas dos palabras. Sí, este es un texto para los mal llamados ‘buenazos’; esos que no son capaces de decir jamás un No; y que cuando menos lo piensan, están involucrados en situaciones aburridoras. ¿Les ha ocurrido?

A veces, sin siquiera notarlo, les decimos Sí a los demás, aunque en el fondo lo que deseamos contestar es un No. El Sí y el No, en el momento preciso, dejan ver entre líneas las verdaderas fuerzas de tu carácter y de tu voluntad.

Quien escribe, no está inventando nada especial con estas líneas. De hecho, la propia Biblia lo explica en uno de sus versículos: “Que su Sí sea Sí y que su No sea No”. - ¡No vuelvo a fumar!, dice el hombre de carácter. - ¡Bueno! un cigarro más y dejo de fumar, dice el que no aprende a decir No. - ¡Sí, llego a la hora que es!, promete el hombre que sabe cumplir. - ¡No pude llegar a tiempo por los trancones!, afirma el incumplido, con las mil y una excusas que siempre tiene para justificar sus retrasos.

Nos pasa con los hijos (as). A veces complacemos sus más singulares caprichos. Otras veces tenemos una mano demasiado injusta para decirles No. El carácter nos forma y a la vez nos desnuda. Un hombre sin carácter es una nodriza sin leche, un futbolista sin balón, un cheque sin fondo; mejor dicho, un de pronto, un tal vez…

O somos como somos o no somos de ninguna manera. Por algo dirán que el carácter es la fuerza sorda y constante de la voluntad. ¿Sí o No? Sí: Sí, es con tilde. Cuando no la tiene, es un si condicional. Sí se dice con amor, sin gritos, sin vociferar. El Sí sólo es sonoro cuando aprendemos a pronunciarlo con emoción. El Sí no se exige, se da.

El Sí, más que una afirmación, es una decisión clara. El Sí se dice en el momento preciso, ni antes ni después. Sí se puede decir de muchas maneras, pero siempre será un Sí. Cuando algo trastabilla, ese Sí deja de ser un Sí para ser un ‘de pronto’. Sí, no se dice de una sola vez. A veces es preferible esperar para pronunciarlo. Porque cuando se dice Sí sin pensar, se corre el riesgo de equivocarse.

Un Sí, en el momento oportuno, puede ser más efectivo que todas las fortunas y palabras del mundo. El Sí también nos compromete. Veamos varios ejemplos: Sí llego temprano, Sí le doy una mano, Sí lo apoyo. Ese Sí, no es un compromiso de por vida, pero jamás deja de ser una esperanza.
Y sólo a quien sabe decir Sí, se le puede en algún momento aceptar un No. No: No, es No. Y hay una sola manera de decirlo: No, sin admiración, sin interrogantes ni puntos suspensivos. No, se dice de una sola manera. Es corto, rápido, sobrio y escueto. No, se menciona una sola vez.

Un No que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín, deja de ser un No. Un No que necesita de explicaciones justificadoras, pierde su fuerza. No, tiene brevedad. No, no deja puertas abiertas, ni trampas. Tampoco puede dejar de ser. No y No, aunque el otro y el mundo se pongan ‘patas arriba’. No, no es que sea radical, es que es un rotundo No.

No, puede ser el fin de un libro, sin más capítulos ni segundas partes. El No nunca se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con símbolos devueltos, ni con pena, aún menos con satisfacción.
No, es No. Cuando él No lo es, se mira a los ojos y el No se descuelga de una manera natural de los labios. La voz del No, no es trémula ni vacilante, no deja lugar a dudas. Ese No nunca será una negación del pasado, es una corrección al futuro. Y sólo quien sabe decir No, algún día podrá decir Sí.

martes, 16 de octubre de 2012

¿CÓMO NO VALORAR LOS BIENES QUE UNO TIENE EN SU EXISTENCIA?


¿CÓMO NO VALORAR LOS BIENES QUE UNO TIENE EN SU EXISTENCIA?
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Felices los felices, los que llevan el corazón contento y van por la vida con pensamientos positivos y una sonrisa puesta en sus labios. Hay tantos seres humanos que tienen razón para sentirse plenos pues alcanzan las metas que se han propuesto, no padecen de afanes y sienten que están en paz con su conciencia y con la existencia.

Bien por aquellas personas que han abierto un negocio y les va de perlas pues la prosperidad económica es un gran tesoro en estos tiempos de crisis. Se sabe que el dinero no da la felicidad, pero cuánto ayuda para llegar a ella.

Bien por los padres que ven crecer a sus hijos sanos y abocados al estudio impartido en escuelas competentes. La enseñanza que va alumbrando sus mentes, el día de mañana será una de sus mejores herramientas para poder abrirse paso en un ambiente donde la ignorancia suele hacer estragos, lastimosamente.

Bien por aquellos padres que envían a sus hijos al exterior a realizar sus estudios pues el nivel educativo de países como Brasil, Colombia, Chile, Estados Unidos, por citar solamente cuatro ejemplos, es muy superior al nuestro.

Bien por quienes tienen pagados sus impuestos y se acuestan a dormir un sueño nocturno libre de todo temor, porque las deudas suelen ser la pesadilla de la gente. Quien debe dinero a alguien y no tiene cómo pagar su cuenta sabe lo que es sentirse apremiado por las circunstancias.

Bien por aquellos pequeños que crecen sanamente alimentados, pues su mente y su cuerpo se ajustarán, cuando vayan creciendo, a las muchas e inesperadas exigencias que irán apareciendo en su camino.
Podrán cuando sean mayores seguir una carrera universitaria y desenvolverse, luego de haber obtenido sus diplomas, con idoneidad y solvencia en la sociedad.

¿Pero qué ocurre y ocurrirá con aquellos jóvenes que no reciben la alimentación adecuada?

Hay un alto grado de desnutrición infantil en el país. Esos pequeños, pena enorme, no tienen ni tendrán futuro. Esa es la realidad contundente, dolorosa, que debería tener en permanente estado de alerta a los gobernantes.

¿Y qué decir de aquellos niños que huyen de sus casas porque la violencia intrafamiliar, los malos tratos recibidos por parte de sus propios padres, hacen que prefieran vivir en las calles?

Y en las calles se drogan, caen víctimas del crack y hasta de abusos de desconocidos, pues son frágiles y de muy fácil manipulación. Están en cualquier esquina de la ciudad y del interior del país, a la vista de la gente. Desafortunadamente se ha vuelto ya casi una costumbre para la sociedad su triste presencia.

Por otra parte, supongo que los usuarios de nuestros viejos y destartalados transportes públicos no la pasan muy bien. Cubriendo largas distancias para estar presentes en sus puestos laborales, cuando llegan a su sitio de trabajo ya han perdido gran parte de su buen humor. Y el buen humor es fundamental para estar con el ánimo abierto a un mejor rendimiento.

¿Y qué pasa con aquellas personas que apremiadas por la carencia de empleos deben dejar su hogar, su patria, para ir a trabajar en condiciones no muy dignas, a veces, en países extranjeros? En fin. Cómo no valorar los bienes que uno tiene en su existencia, aunque no sean muchos, pero ya alcanzan para llevar una vida normal, libre de preocupaciones y de fatigas.

sábado, 13 de octubre de 2012

ESTE ERA EL PAIS QUE DESEABAMOS QUIENES VOTAMOS POR EL PROGRESO


ESTE ERA EL PAIS QUE DESEABAMOS QUIENES VOTAMOS POR EL PROGRESO
Zenair Brito Caballero 
(britozenairgmail.com)

Un país convincente y aquel donde no hay delincuencia en las calles, ni delincuentes en el gobierno, ni delincuentes banqueros que usurpan los ingresos trampeando, extorsionando, empobreciendo al pueblo mientras ellos se llenan los
bolsillos, ni delincuentes en los supermercados y en las grandes tiendas alterando los precios con ofertas engañosas, ni bandidos cobrando impuestos a los alimentos, a las medicinas y a los útiles escolares
No hay abogados, ni diputados, ni políticos forajidos que comercian con las leyes. No hay médicos agraviadores en los hospitales que chantajean a los pobres con la muerte si no pagan. No hay un gobierno forajido que manda a sus compatriotas como carne de cañón a enfrentarse con guerrilleros en la frontera.
No hay facinerosos en el Ministerio del Exterior haciendo de traficantes coyotes. 
Los hospitales funcionan de maravillas, los planes de prevención funcionan a la
perfección, el país no es un descomunal basurero, no hay hambre en el pueblo, no hay miseria, la juventud tiene oportunidades de estudiar, tiene un excelente empleo, una vivienda propia, puede casarse, formar una familia, recrearse, ahorrar para el futuro y crear su felicidad.
Las escuelas, liceos y universidades están dotadas completamente y ofrecen una educación de calidad y excelencia, hay servicios de agua potable, luz, teléfono, excelentes instalaciones, abastecimiento, computadoras e Internet. Hay trabajo para todos sin discriminación social ni política, las perspectivas de vida son reales.
No hay que pensar en emigrar para realizarse. No hay corrupción ni descomposición social, se tiene una generación de hombres y mujeres que aman a su patria más que a la codicia, la Asamblea Nacional no es un sitio pusilánime y sirviente del gobierno de turno, el Poder Judicial no es un lugar vergonzoso, vergonzante y sirviente del régimen gobernante.
El presidente no es un enemigo del pueblo ni es cínico, ni un servil a su amo del socialismo cubano, el Presidente no es un manipulador de los gobiernos extranjeros, el Presidente tiene dignidad y no vive pidiendo limosna a través de los votos y de los petrodólares para perpetuarse en el poder, sino que tiene la capacidad de generar bienestar para su pueblo a quien ama entrañablemente.
Existe una Policía Científica capaz de resolver la criminalidad y competente al probar ante los jueces los delitos de la delincuencia organizada a todos los niveles. La Fuerza Armada tiene dignidad y no sirve incondicionalmente al jefe del gobierno de turno.
Los Generales tienen criterio, personalidad, responsabilidad patriótica, no se cuadran al Poder sino que marchan firmes a la par del pueblo para defenderlo de las injusticias de cualquier enemigo, sobre todo de los enemigos políticos que quieren enriquecerse a costa del hambre y la explotación.
Se posee un Contralor, un Defensor del Pueblo y una Fiscal de la República y NO unos bulliciosos bufones del Gobierno. Las calles del país no son los hogares de miles de niños, hombres y mujeres indigentes, los niños no piden limosna en los Centros Comerciales ni son niños de la calle.
Se tienen verdaderos medios de comunicación social filiales del gobierno, honestos, honorables, al servicio de la información y NO de la desinformación y el amarillismo. 
Se disfruta de un país sin influencias ideológicas extranjeras, donde la democracia, la soberanía y la dignidad del pueblo son los más altos valores de la patria.
Hay un país con menos carreteras negociadas a empresas contratistas adeptas al gobierno que trabajan rápidamente con calidad y eficiencia y lo más importante, no hay marginales miserables. 
Y todo ese dinero producto del petróleo y de los recaudos del SENIAT en vez de regalarse a sus partidarios y a otros países para comprar votos y como medio de personalismo Egománico, se utiliza en alimentación, abaratar el costo de la vida del pueblo y para crear fuentes de trabajo y educación para todos. 
¡Dígame si no estábamos soñando! ¡O Es que el pueblo rojo rojito que volvió a votar por el comandante piensa que ya estamos amigos lectores en el auténtico mar de la felicidad cubana!

lunes, 8 de octubre de 2012

“NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER”


“NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER”
Zenair Brito Caballero 
(britozenairgmail.com)

Concluido el proceso electoral, con Chávez como ganador nuevamente de los comicios, es tiempo de iniciar los trabajos para poner orden en la casa, después de 14 años de "gobierno revolucionario-comunista" lo cual ha dejado al país en el más grave estancamiento.

Los resultados de la jornada electoral del pasado domingo 7 de octubre demostraron que la mitad de la ciudadanía no ha llegado al hartazgo ante una gestión gubernamental que ha estado muy lejos de las expectativas generadas, por el comandante-que siempre ha  resultado un fiasco como gobernante- y no ha sido capaz de legitimar en los hechos su régimen.

La ola de violencia incontrolada que se ha desencadenado en estos 14 años de revolución no sólo deja una caída de más de 100 mil muertos semanales en el país, sino que también ha erosionado a todas las propias instituciones públicas de la nación. La paz, la tranquilidad y el progreso de la población es lo primero que el comandante tendría que recuperar pero lo dudamos, si en 14 años no ha hecho nada, menos lo hará en 6, con los mismos acólitos a su alrededor cambiando las fichas como el ajedrez. Ojala lograra que la economía marche, mejore y que se reactive el dinamismo perdido durante estos 14 años de mediocridad chavista, pero lo dudamos.

Venezuela  tiene una economía estancada y un mercado interno débil; la inversión nacional no crece lo necesario para generar los empleos que se requieren y en esas circunstancias un gran número de familias apenas tienen lo necesario para satisfacer sus necesidades básicas.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), en su Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, realizada en 2010, la parte más pobre de la población recibe apenas el 1.8 por ciento del ingreso nacional, mientras que la población más rica acumula el 33.9 por ciento del ingreso nacional.

La falta de empleo ha hecho crecer a niveles sin precedentes la economía informal en estos 14 años de gobierno socialista-comunista. No hay muchas opciones para los jóvenes, las únicas alternativas que tienen son: la economía informal, la migración o la participación abierta o simulada en actividades ilícitas, pero siguen votando por su comandante-presidente.
La población económicamente activa está integrada por personas seguidoras del comandante en cargos públicos nacionales, regionales o municipales, pero sólo un poco porcentaje de ellas tienen un empleo formal; es decir, una ocupación con prestaciones de ley y seguridad social, aunque en estos años ha aumentado considerablemente la condición temporal de muchos de esos empleos. Proliferan los trabajos precarios y con muy bajo nivel de ingresos.
El gobierno revolucionario no ha podido, no ha sabido cómo, o no quisieron mejorar salarios a los maestros, profesores de los diferentes niveles del sistema educativo formal, solo abriendo oportunidades de baja calidad de educación para los niños y jóvenes en las llamadas misiones educativas, paralelas al sistema educativo formal
Por mucho que el actual "gobierno" vociferó en la campaña electoral sobre las bondades de su gestión, la testaruda realidad es incontrovertible: el poder adquisitivo ha disminuido sensiblemente y la calidad de vida de los venezolanos se ha deteriorado en extremo, pero desgraciadamente no hay peor ciego que el que no quiere ver y seguirán votando por más de lo mismo porque tenemos un alto porcentaje de población masoquista-conformista.
En el más reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Venezuela aparece catalogado como uno de los países que ofrece la peor calidad de vida para su población, por lo que salimos reprobados en nueve de los once indicadores que utiliza para medir el llamado índice de Mejor Vida: Gobierno, Medio Ambiente, Comunidad, Salud, Vivienda, Empleo, Ingreso, Educación y Seguridad.
El desastre de la Nación no se debe a la falta de recursos. El gobierno socialista-comunista ha tenido ingresos extraordinarios derivado de los elevados precios del petróleo que existen desde que el comandante llegó al poder hace 14 años.
Pero esos ingresos han sido dilapidados en gasto corriente, compra de conciencias, regalos a países aliados a su ideología y en obras faraónicas de "lucimiento" personal y no en gasto productivo. Como ejemplos, la compra del avión presidencial, el gasto en armamento, los gastos en ropas de lujo, etc.etc

En la presente administración del comandante, el caso más representativo es ese monumento a la corrupción que se llama la Misión vivienda. En todos esos asuntos hay señalamientos documentados de corrupción que en algún momento se tendrán que aclarar, porque en este gobierno, ha sido pura simulación la lucha contra la falta de vivienda para los damnificados que aun viven hacinados en refugios.
A la fecha existen no se cuantos programas públicos destinados al combate a la pobreza, en los que se han aplicado recursos por más de miles de  billones de bolívares al rubro social; aun así el número de pobres aumentó en más de 12 millones en esta administración, aunque ellos aseguran haber combatido la pobreza. Casi 18 millones de venezolanos viven distintos grados de pobreza.

La economía nacional ha tenido un precario crecimiento en los últimos 13 años a una tasa promedio anual de 1.7 por ciento; lo que significa que llevamos 12 años de estancamiento. Es el saldo de los gobiernos trágicos socialistas-comunistas del comandante

¿Habrá la suficiente honestidad  en esta nueva elección del comandante para trabajar sin mezquindades y superar los enormes problemas que enfrenta el país? ¿Prevalecerán como siempre los cálculos políticos para obstaculizar la labor de los gobiernos regionales que son contrarios durante este nuevo gobierno, en vez de trabajar por el bien del país? ¿Los ciudadanos chavistas dejarán a un lado sus controversias políticas, para trabajar unidos por el bien de Venezuela? Lo dudo.

jueves, 4 de octubre de 2012


“A VOTAR PARA GANAR”
Zenair Brito Caballero 
(britozenairgmail.com)

¿Por qué si los políticos saben que la gente está  molesta, defraudada y decepcionada del comandante presidente con su fulana revolución socialista-comunista y los electores están al tanto que ellos lo saben, otra vez  el mismo candidato presidente los  engaña con la “política de la mentira y la manipulación de las emociones”?

Para los que aun siguen creyendo en Chávez: la política de la mentira, del embuste, de la falsedad es el mundo del pleito, la propaganda vacía, la ausencia de ideas nuevas e innovadoras; el de las bajadas de piso y el coro de seguidores adoctrinados envuelto todo en una urgencia electorera de mantenerse en el poder. ¿Son sordos, cínicos o, por el contrario, sabios que conocen muy bien la idiosincrasia nacional?

Me inclino por esto último: los políticos revolucionarios del alto gobierno saben lo que hacen. Si no dan bola a las demandas a favor de una política de altura, es porque navegan por una realidad muy distinta a la del resto de los mortales. Su supervivencia depende de su capacidad para manipular a las masas ignorantes e iletradas, satisfacer clientelas: dirigentes locales, financistas, comunidades necesitadas que les ayuden a seguir mandando hasta que les dé la gana.

Todo un fuego cruzado de peticiones, rogativas, petitorias, favores, expectativas e imposiciones sobre el que creen presidir, pero, en la práctica, es la maraña que los atenaza y reduce a figuras de proa. No que hagan ascos pues de ahí todo el mundo come, los grandes figurones, obviamente, más, pero no por ello dejan de ser prisioneros, a gusto, pero prisioneros al fin de sus propios errores y resbalones.

Visto así amigos lectores, la gran política es, hoy, solamente un lujo para intelectuales y otros despistados que por supuesto no están en el gobierno socialista-comunista. Debajo del radar de las discusiones nacionales de verdad existe esa otra política, la de las clientelas locales, a quienes importa tres pepinos para donde vaya el país, siempre que puedan pegar su garrotazo a esa licitación de la alcaldía para hacer 500 metros de acera, nombrar un pariente como maestro policía, chofer del metro, vigilante de un ministerio o asesor de un ministro, arruinar a las pocas empresas que quedan, repartir  viviendas en comodato no con títulos de propiedad o cualquiera de esos pasatiempos en los que se entretienen quienes han adoptado el oficio de la política de las “mentiras, de las trampas y de los fraudes”.

Por eso, el que la “gran política” de las reformas y desafíos estratégicos esté entrampada, vaciada de contenido, no significa que nuestra política no se mueva. ¡Claro que se mueve! Lo que pasa es que discurre por otros canales: cada vez más se asemeja a una organización corporativa, totalmente ajena a la asamblea ciudadana ilustrada.

Es una política ágil, con excelentes reflejos para el clientelismo y, en ocasiones, la maquina corrupta, que parece indolente para las grandes cuestiones nacionales, pero solo lo parece porque, como hemos visto, lo suyo no es indolencia sino desinterés absoluto por el país.

Otra pregunta es, por supuesto, por qué dejamos que la política llegara a redefinirse estrictamente en estos términos, cuestión que da para mucho, pero que prefiero por ahora pasar de refilón para terminar con esto: el gran reto de este 7 de octubre es romper en mil pedazos la política vil y aberrante de este socialismo-comunismo de 14 años.

El comandante aunque parezca invencible, no lo es. Otra política honesta, decente y democrática es posible y necesaria y todos unidos por el camino del Progreso lo lograremos. A VOTAR PARA GANAR ¡AMEN!