viernes, 22 de noviembre de 2013

PSICOLOGÍA, NEUROLOGÍA Y NEUROCIENCIA

PSICOLOGÍA, NEUROLOGÍA Y NEUROCIENCIA
ZENAIR BRITO CABALLERO
Apartándome hoy de escribir sobre la problemática bien compleja que aqueja a Venezuela en todos los aspectos de la sociedad y aprovechando la oportunidad que tuve hace varios días, cuando fui invitada a dar una Conferencia sobre la PSICO-NEUROINMUNOLOGÍA en el Doctorado en Psicología  de la USB, hoy decidí escribir un artículo que he tenido pendiente por garabatear.
Me he declarado siempre una admiradora de la Psicología, no  solamente por  ser una especialista de dicha ciencia y haberle dedicado casi toda mi vida a estudiarla y enseñarla en la universidad, sino porque ella y la Neurología son como dos primas criadas juntas, es decir son primas-hermanas. Estoy entre las personas que hemos estudiado dicha ciencia y reconocemos su gran utilidad para la neurociencia, para toda la sociedad y por encima de todo para la convivencia humana.
Esta rama científico-social que nació con Aristóteles (384-322 a. C.) siendo este sabio griego el primer filósofo de la ciencia, con sus explicaciones sobre epistemología, ética y otros temas sociales, dio inicio a esta evolucionada ciencia del comportamiento humano y social.
Luego un histórico salto al siglo XVII con los aportes del prominente hombre de ciencias francés, René Descartes (1596-1650) filósofo y matemático; de la misma época son los aportes de los pensadores británicos Thomas Hobbes y John Locke, quienes contribuyeron al florecimiento de la psicología.
Corresponde a los alemanes Theodor Fechner y Wilhelm Wundt ser los padres de la psicología moderna.
Y  agrego en este breve artículo, los sabios juicios psico-sociales de uno de los científicos que más aportes ha hecho al conocimiento de la psiquis, el gran psiquiatra Sigmund Freud (1856-1939), en un fragmento de su obra: “El porvenir de la ilusión” (1927), donde afirma: 
“Todo aquel que ha vivido largo tiempo dentro de una determinada cultura y se ha planteado repetidamente el problema de cuáles fueron los orígenes y la trayectoria evolutiva de la misma, acaba por ceder también alguna vez a la tentación de orientar su mirada en sentido opuesto y preguntarse cuáles serán los destinos futuros de tal cultura y por qué avatares habrá aún de pasar”.
Nos corresponde hacer un enlace entre ese pasado rico en pensamientos filosóficos y conectarlos con la actualidad de las neurociencias, que van en el camino de la informática, el desarrollo de técnicas y equipos de diagnósticos cada vez más sofisticados.
Hoy la psico-neuroinmunología se adentra al minimalismo, es decir la miniaturización de los equipos para manejar el complejo sistema nervioso hasta los nanotubos microscópicos, con capacidad terapéutica. La nano-robótica y la neuro-navegación en el cerebro, son una realidad y qué decir del uso de las células madres con un gran futuro terapéutico.
La Psicología como una ciencia experimental, no escapa a ese indetenible desarrollo y se enfrenta hoy a retos como: mayor énfasis en la ciencia y las relevancias sociales, la utilización de modelos matemáticos más adecuados, trabajos sobre problemas complejos, mayor profesionalización y una más amplia integración de la ciencia psicológica con todas las ramas del saber humano, en particular con las ciencias biológicas.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

ESTAMOS VIVIENDO PARA EL CONSUMO Y NO PARA EL DESARROLLO

ESTAMOS VIVIENDO PARA EL CONSUMO Y NO PARA EL DESARROLLO

Zenair Brito Caballero

La educación venezolana se ha venido convirtiendo en los últimos años en un negocio y no en el objetivo de transmitir conocimientos y formar hombres de bien para progreso de la sociedad.

Las empresas buscan ubicar en sus dependencias personas que en su currículum vitae expongan la mayor cantidad de ‘títulos ‘(porque a la final no son más que papeles sin valor) de grados y posgrados, sin importar la idoneidad  de la persona que dice poseerlos para ejercer la labor; las empresas están cimentando su estructura con base en la simulación convirtiéndolo todo en un mercado de apariencias, como un hermoso edificio de papel que en cualquier momento un giro inesperado termina por derribarlo.

Este afán por entrar en el mercado ha despertado el interés por conseguir un título universitario o un diploma, no con ansias de conocimiento, sino como un boleto que exponer para conseguir dinero; esto ha hecho también, que se disparen las cifras de falsificación de títulos académicos comprados a gentes inescrupulosas, que ofrecen sus servicios hasta en los periódicos, por ello se vive denunciando, que de cada diez que se presentan en el país, alguno resulta ser falso.

Los jóvenes están acudiendo a las instituciones educativas no con el deseo de aprender, de descubrir y de convertirse en hombres de bien, útiles para la sociedad, sino con el objetivo de escalar una posición económica placentera para beneficio individual, dejando de lado la ética y los valores.

No importa la forma de cómo se conquiste la cumbre, así implique pasar por encima de otros haciéndoles daño, convirtiendo a estos jóvenes en depredadores sociales; un egoísmo que no deja tiempo a la colectividad, al bien común.

Venezuela se ha transformado en un país de mañas, de triquiñuelas, de corrupción y de desvergüenza, donde pululan los corruptos porque su formación (más bien deformación), solo estuvo direccionada en conseguir dinero y no en educarse.

Es hora de ir quitando las máscaras y comenzar a dar sentido a la vida, solo estamos viviendo para el consumo y no para el desarrollo, guiándonos por el brillo del lujo y no por la sabiduría.


Se debe replantear el sistema educativo venezolano para frenar esta cadena de desaciertos, y hacer seguimiento a muchos Centros de copiado de tesis y trabajos de grado, en manos de docentes inescrupulosos o personas con contactos con universidades y el Ministerio de Educación, que colaboran con los sinvergüenzas que para obtener un grado fácil sin estudiar, lo compran a altos precios, llenando los bolsillos de los que lo venden y facilitando la obtención fraudulenta del que los obtiene.   britozenair@gmail.com

ASÍ SON LOS COMUNISTAS MALIGNOS Y PERVERSOS, CHARLATANES Y RABIOSOS

ASÍ SON LOS COMUNISTAS MALIGNOS Y PERVERSOS, CHARLATANES Y RABIOSOS

Zenair Brito Caballero

A lo largo de la historia, las sociedades han sido siempre oprimidas entre dos opciones: “o derecha o izquierda”, “o negro o blanco”, “u hombre o mujer”, “o guerra o paz”, “o amigo o enemigo”…Ninguna otra posibilidad. Ninguna otra alternativa. 

En su forma lógica funciona, pero en los asuntos vitales no es posible una distinción que separe las cosas de modo tajante –así ha pasado con la sexualidad humana, de creer que sólo existen dos sexos: o masculino o femenino, que los demás son desviaciones morales, o de naturaleza-. Un mundo dividido por los extremos no permite reconocer la diferencia.

En política es bien claro. La pertenencia a un partido, de izquierda o de derecha, llevada a extremos de odio y muerte, y vivida de modo violento y despreciable por quienes la vivieron, y que a pesar de todo, prosigue en las violencias que hemos vivido, con renovados actores, otros intereses, y formas sofisticadas de ofensiva, siempre fustigadas por el látigo demagógico y manipulador de quienes prefieren una “artimaña más justa” a una alianza, que por injusta, nunca será peor que la beligerancia. 

Siempre la violencia, por ese afán propenso a hacerse de amigos y enemigos, por el poder político, religioso, económico, o porque se es de otra raza, sexo, color o condición social. Motivos diversos y abundantes: “la patria”, “el honor”, “la moral”, “los miedos”, “la represalia”, aquello que sea razón para combatir: una escuela, un partido, una frontera, una religión, una creencia, lo que signifique contienda; porque para quienes así piensan “la violencia es el mejor de los argumentos”.

Se construyen un discurso, espinoso y fraudulento, y proceden de mala fe al desvirtuar los argumentos de sus adversarios haciendo de ellos “una imitación falsa y vulnerable de los mismos”. Consideran que el proceso de conciliación necesita de un gobierno que “comprenda que no se puede negociar con esa gente opositora”, que sí lo hacen no es otra cosa que apoyar la intimidación.

No es confrontación de fondo, es lo malicioso de su actitud por algo que no les satisface, pues siempre los socialistas-comunistas están dispuestos al conflicto, a la confrontación violenta y a la descalificación.

“O lo uno o lo otro” y en su caso, prefieren la destrucción moral del oponente a una negociación civilizada. Incapaces de imaginar un pacto negociado, efectivo y real, en un país pseudo-democrático como Venezuela, los socialistas-comunistas recurren a cualquier artificio para confundir a la opinión pública y a sus reptiles seguidores. La fotografía de quienes ellos llaman “los enemigos”, como el caso de Henrique Capriles Radonski retratado con el Papa Francisco y con venezolanos en el Vaticano que aplaudieron y dieron loas al dirigente opositor y Gobernador del Estado Miranda, para tratar de escarnecerlo y vejarlo, haciendo creer a sus seguidores que está buscando ayuda internacional, para sacarlos del poder. Así son estos y que líderes Psuvistas, los que se dicen socialistas-comunistas, malignos y perversos, charlatanes y rabiosos.


lunes, 11 de noviembre de 2013

LA TRISTE HISTORIA DE MUCHOS NIÑOS EN ESTE SOCIALISMO-COMUNISMO

“LA TRISTE HISTORIA DE MUCHOS NIÑOS EN ESTE SOCIALISMO-COMUNISMO”

Zenair Brito Caballero

Creyendo  extinguida mi capacidad de asombro, hoy al escribir este artículo, vuelvo a experimentarla. Esta vez acompañada de una sensación inevitable de incapacidad, de ineptitud o de incompetencia. La causa. Una noticia que leí en Twitter donde se escribe: “Mujer vende la virginidad de sus dos hijas adolescentes”.

Por fortuna, días después leí en los diarios impresos, que la inescrupulosa “madre”,-sí es que así se le puede llamar-, ya se encuentra retenida y quiera Dios que reciba una pena ejemplar, por la canallada cometida. Pero el sentimiento de impotencia persiste, en la medida en que todos los días se informa en los medios de comunicación televisiva, radial o impresos sobre niños maltratados, violados y secuestrados por su padre o madre, o un pariente cercano.

Niños abusados sexualmente por sus consanguíneos o afines y ni hablar del maltrato físico y psicológico. Pareciera ser que nuestra sociedad venezolana enferma, corrompida y desnaturalizada detesta a sus propios hijos. Lo anterior se corrobora en el hecho, que según una reciente publicación el 50% de los niños que nacen, no son deseados por sus padres, pues son producto de un momento de lujuria, del alcohol, de las drogas o por desconocimiento de una buena educación sexual, sin contar aquellos que por razón de la práctica de abortos clandestinos dejan de existir.

Todo lo anterior amigos lectores, es el reflejo de una sociedad venezolana enferma, degradada, desvergonzada, humillada y mancillada donde pululan los  antivalores, descreída y desnaturalizada. Pues sorprende enterarse que el trabajo infantil, que se supone, obedece a situación de precariedad familiar, se ha  comprobado que el porcentaje de esta población  lo hace, porque son obligados por sus padres.

La situación es verdaderamente preocupante, alarmante y neurálgica, y otra de las conclusiones a las que tristemente he llegado, es que los niños están siendo vulnerados en sus derechos por la propia familia.

La ley Orgánica de Protección al Niño y  al Adolescente (LOPNA), contiene preceptos que procuran que tanto el niño, la niña y los adolescentes crezcan en un ambiente sano, y logren un adecuado desarrollo integral, pero otra es la realidad de esta Venezuela socialista-comunista, supuestamente amante de los niños y de los pobres!!!!!
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Las instituciones oficiales, pierden capacidad de respuesta frente a la complejidad del problema.  Tomemos el caso del delito de Inasistencia Alimentaria, que compromete la subsistencia, la educación y el  desarrollo del menor. Es una conducta que a pesar de encontrarse penalizada, es de los delitos más recurrentes en el país y la razón no siempre es de tipo económico, pues el factor cultural tiene también una gran incidencia, los hombres traen hijos al mundo, y que la madre sea a la vez padre y madre.


Pero sin duda dentro de la multicausalidad  de factores, se encuentra  la falta de compromiso de los padres con sus hijos a nivel familiar, al evadir sus responsabilidades, el no asumir las consecuencias de sus actos. Por ello hoy, finalizando el articulo recuerdo, que en una oportunidad le escuché decir a un sacerdote: “Que los venezolanos somos más cuidadosos en buscar casa, que en elegir la madre de sus hijos”. Y que bien acertada es esa oración, ¿no lo cree usted?   

NOS ESTAMOS QUEDANDO SIN FAMILIAS ORIGINALES

“NOS ESTAMOS QUEDANDO SIN FAMILIAS ORIGINALES”

Zenair Brito Caballero

La cultura y la tradición judío-cristiana occidental, estableció desde sus orígenes, la familia como base de la estructura social humana, a partir del matrimonio monogámico conformado por hogares unifamiliares y parejas heterosexuales.

El pensamiento, la cultura y la conducta humana en su dinámica transformadora y/ o evolutiva en el tiempo y el espacio, modifica para bien o para mal los estándares culturales, los hábitos, las costumbres, los roles, las conductas, los fundamentos psicológicos, sociales, individuales y colectivos de los componentes humanos y hasta la genética cromosómica del evolucionado Cromagnón. 

Lo cierto es, que la familia contemporánea y la venezolana no escapa de ello, afronta graves, agudos y crónicos conflictos que la están conduciendo a la disolución de su estado primario.

Nos estamos quedando sin familias originales, para darle paso a la discapacitada “familia ortopédica” conformada por “los tuyos, los míos y los nuestros” y ¿qué dilema y conflicto es levantar y educar conforme a sanos principios éticos y culturales, familias con estas características?.
Un acumulado de factores de gran impacto ha trastornado la unidad matrimonial y por ende la familiar, trayendo consigo severas consecuencias sobre hombres y mujeres divorciados, separados y sobre los hijos de los desechos matrimonios.

El colectivo social, hereda las consecuencias de este fenómeno, producto de la inmadurez, la fragilidad emocional, la efervescencia pasional juvenil y el desordenado apetito sexual humano, manifiesto desde temprana edad, lo cual ha degradado y envilecido al hombre al grado de incapacitarlo para amar de verdad, con decisión y entereza moral a su cónyuge.

Nuestras familias caminan a la deriva, sin dirección, sumidas en conflictos secuenciales y consecuenciales de nefasto impacto para las víctimas de la destrucción familiar: prostitución, adulterio, infidelidad, drogadicción, alcoholismo, suicidio, homicidio, delincuencia, perversión sexual, violación, quiebra económica, etc., son algunos de los tantos efectos que el divorcio causa, sumiendo en amargura, resentimiento social, frustración y dolor a todos aquellos que directa o indirectamente son víctimas de la disolución familiar: los hijos, sean niños, adolescentes o jóvenes.
Entre tanto, el Estado y las autoridades gubernamentales, permanecen ajenos a esta tragedia social, y solo expiden Leyes permisivas, coercitivas, o sancionatorias pero no educativas para enfrentar este daño que tanto mal le está causando al ser humano y a la sociedad. 

En Venezuela según estadística, el 65% de las uniones maritales de hecho o por derecho se separan o se divorcian y estas ocurren mayoritariamente en los primeros siete años de su convivencia. 
La gente toma el matrimonio como algo “desechable”; la fragilidad de la institución matrimonial es de tal magnitud, que los cónyuges deciden “solucionar” aun los más simples problemas acudiendo a la separación o al divorcio. 

La familia primaria natural; hoy es remplazada por la familia ortopédica y esta sigue lanzando al complicado mundo social cantidades de hijos emocionalmente amputados, e incapaces de regenerar la estructura de valores ya perdida.

 britozenair@gmail.com

miércoles, 6 de noviembre de 2013

¡AY MI VENEZUELA QUERIDA, QUÉ DIFÍCIL ES AMARTE!

¡AY MI VENEZUELA QUERIDA, QUÉ DIFÍCIL ES AMARTE!
Zenair Brito Caballero
Miles de venezolanos no tienen la posibilidad de hablar públicamente  o de escribir sus opiniones como yo puedo hacerlo, gracias a la generosidad de los Editores y Jefes de Redacción de los diarios y de los blogs para quienes escribo desde hace muchos años, y a continuación, hoy lo hago como cada día, o cada semana: No me interesa la política sucia y fraudulenta, como la de este gobierno socialista-comunista que por desgracia gobierna a Venezuela, pero sí me preocupan los seres humanos que vivimos en este país y el sufrimiento que trae la politiquería sucia y deshonesta roja-rojita, que sirve a los intereses de pocos que se llenan con lo de todos. 

Me importan los efectos que tiene la corrupción sobre la gente de mi país, mientras los que pueden hablar, descalificar, insultar y anular a los disidentes en los medios gobierneros y en cadenas de radio y televisión,  más allá  de esta diatriba, se encuentran enfrascados en sordas y durísimas pugnas por los fanfarrones de los grupos, pero sin conocimiento de la  ideología.

Algunos de nuestros políticos opositores, hacen lo que sea para mantenerse o para regresar al tinglado, sin identidad política, filiados en el servilismo, complacientes en palabra y gestualidad pero no en obra. Hablando de lo humano y de lo divino, repitiendo nombres y narrando historias pero callando el origen y la permanencia de la violencia y el soborno.

Sorprende que haya políticos de izquierda y de derecha que quieran vendernos la ilusión de un mundo que nadie ha visto y en el que siempre hay gente que cree. 

Por mi vida pasan los años y ese sentimiento que me sobrecoge, el amor a una Venezuela donde nací, me crié, me gradué, trabajé, me casé, tuve mis hijos, que fue democrática, grande, libre, justa, culta, competente y ejemplar, se va tornando ROJA, color del manejo temático del discurso político socialista-comunista a la cubana de moda cargado de mentiras, falsedades, apariencias y manipulaciones y plagado de horrores lingüísticos en boca de sus principales líderes, comenzando por el del Sr Maduro, que no son errores sino espantos gramaticales y destrozo del idioma español, como si no fuera bastante con las redes sociales como Facebook y Twitter, que están echando humo de tanto insulto, ofensa, escarnio, chiste fácil y críticas a diestra y siniestra. Eso sí, en textos simples y burdos en 140 caracteres, que mancillan ilusiones, abortan posibilidades de futuro y engendran frustración.

Ojalá, amigos que me honran con su lectura, mis palabras logren demostrar mi justificado desprecio al socialismo-comunismo, hacia los líderes del régimen que mienten a un pueblo, saquean y destrozan las ilusiones de quienes ven en ellos cifrada su última esperanza. No hace falta que diga quiénes son. Por algo en todos los comicios gana la abstención y el brazo ejecutor del CNE. 


Dentro de pocos días se dará la salida de la afluencia de equívocos de la democracia con las elecciones municipales, ¡Ay mi Venezuela querida!, qué difícil es amarte!  britozenair@gmail.com

martes, 5 de noviembre de 2013

¿QUÉ NOS AGUARDA EL FUTURO DE VENEZUELA COMO PAÍS?

¿QUÉ NOS AGUARDA EL FUTURO DE VENEZUELA COMO PAÍS? 

 Zenair Brito Caballero

Los acontecimientos que ocurren diaria e imborrablemente en el país, pareciera que se zarandean muy conservadores  y ultranacionalistas en la población en general, y en los círculos de interés que actúan en la política, en los sectores empresariales, sociales y judiciales de la nación.
Con el destape de lo que ocurre en Cadivi, con los dólares entregados a los deportistas no de una manera muy clara y la poca transparencia con que hoy se manejan los Poderes del Estado Venezolano, se ha  puesto en evidencia que ya no hay secreto para actuar en contra o favor de un hecho.
Hacer las cosas bien y mejor debería ser el mayor desafío de los líderes socialistas-comunistas que gobiernan el país en todos los ámbitos, pero se hacen sordos, ciegos y mudos ante los reclamos de los derechos fundamentales de cada ser humano y ante los reclamos que hace la sociedad cada día, los cuales son más determinantes e influyentes en la vida democrática.
Los impuestos que pagamos los ciudadanos demandan de más transparencia e inversión en las prioridades comunitarias por las tantas necesidades acumuladas. La población exige a los gobiernos regionales y locales más control, más inversión y más inclusión.
El presupuesto nacional del país no solo amerita consensuar las inversiones sino controlar el gasto de calidad con una visión y un compromiso claro de los legisladores de la Asamblea Nacional,  del Poder Ejecutivo, de los funcionarios y de la población. Todo y todos deben estar vinculados y ser vinculantes de un desarrollo sostenible real.
El desastre moral, ético y la falta de confianza que vive Venezuela por la corrupción a todos los niveles del gobierno, la baja calidad en la educación, la deficiencia energética siendo un país petrolero, la escasa exportación  de bienes y servicios, el incremento de la delincuencia que nos acogota, la débil institucionalidad, nos invita a todos los venezolanos a ser más rebeldes, más sediciosos, más insubordinados, ante los problemas que agobian el país sin soluciones a la vista.
Creo amigos lectores, que es tiempo de trabajar por un mejor país, donde imperen los pilares de la prosperidad, los valores ciudadanos, el orden, la justicia social y la gobernabilidad para el bien común.
¿Qué nos espera con tan alto presupuesto para pagar deuda? ¿Qué nos aguarda con una polarización tan exacerbada y agravada? ¿Qué nos espera  si no hay castigo a la corrupción? ¿Qué nos espera si no se hace justicia y no se frena la delincuencia a todos los niveles? ¿Qué nos espera de un empresariado que solo saca beneficios de su entorno sin asumir una responsabilidad social verdadera? ¿Qué  nos espera cuando hay que modificar leyes como el Código Penal, Laboral, Civil y decenas de leyes para adecuarlas a la Constitución de 1999? ¿Qué nos aguarda el futuro de Venezuela como país?