viernes, 5 de abril de 2013

“VENEZUELA UN PAIS DE INSEGURIDAD Y VIOLENCIA SOCIAL”


“VENEZUELA UN PAIS DE INSEGURIDAD Y VIOLENCIA SOCIAL”
Zenair Brito Caballero 
Es indiscutible que las dificultades que vive nuestra sociedad venezolana por el aumento de la violencia, la delincuencia y de la inseguridad de los ciudadanos, principalmente entre los habitantes de las ciudades más populosas del país, no es un problema nacional, sino que es un tema que se difunde en todas las naciones. Pero sin ninguna duda alguna, constituye una de las principales causas de falta de bienestar social y de prosperidad en nuestra Venezuela.
Es demasiado común escuchar que la gente diga en Caracas, Maracaibo, Barquisimeto, Valencia y Maracay que ya no se puede vivir así, que un comercio, una farmacia o un banco haya sido asaltado varias veces, que no se puede salir después de las 6pm por temor a un asalto, a un atraco o a un asesinato, sin que las autoridades policiales hayan podido tomar medidas para asegurar que esto no continúe sucediendo; que pocos días atrás el ministro del Interior y Justicia diga por los canales televisivos que no aconseja el uso de las armas por parte de la población civil, mientras que más adelante funcionarios policiales dicen que si un ciudadano es atacado con armas debe tratar de defenderse.
Tampoco es lógico que haya funcionarios policiales procesados por hacer uso de la fuerza, mientras que luego las autoridades autoricen que hagan uso de las armas si es necesario, para defenderse o defender a la población. Todos estos dichos contradictorios por parte de jerarcas del gobierno revolucionario socialista-comunista no hacen más que demostrar que ellos mismos se sienten irresolutos en cuanto a cómo resolver los problemas de la inseguridad pública.
Por otra parte, en algunos estratos sociales hay una ruptura entre la población adulta y la más joven, lo que ha llevado a una incapacidad de relación generacional, de diálogo y, concomitantemente, de trasmisión de valores y de un correcto modelaje por parte de los padres de lo que debe ser un correcto comportamiento social. En todo ello colabora la falta de educación y de cultura, y el aumento indiscriminado de la drogadicción entre los jóvenes debido al ingreso de la llamada piedra en los barrios marginales, que por su bajo valor está al alcance de cualquiera.
En el mundo globalizado de hoy, pareciera que las autoridades venezolanas no tienen autonomía para aplicar sus propias leyes, porque la firma de convenios internacionales de “derechos humanos”, pueden incidir o socavar la autonomía de nuestra justicia.
Por otra parte el Ministerio del Interior y Justicia no tiene la fuerza ni el ímpetu que antes podía detentar para someter a la delincuencia, ni tampoco parece haber una política de Estado definida en cuanto a la represión del delito. También la Justicia tiene reticencias o retintines en cuanto a la aplicación de las sanciones. Esto lleva a la impunidad de aquél que delinque como primario y luego de cometer un delito, muchas veces de cierta gravedad, queda libre por no tener antecedentes penales.
 Actualmente los ciudadanos han comenzado a tomar en sus manos su propia defensa, habiendo sucedido hechos de delincuentes heridos y muertos por sus víctimas, en defensa propia. Naturalmente que esto se veía venir y lo triste es, que la victima va a la cárcel por defender su vida y sus derechos.
¿Hasta cuándo la gente puede ser tan cobarde o tan respetuosa de la ley, que no tome medidas para defender su vida y sus bienes, a sus hijos y a sus dependientes? Tal vez si la población venezolana hubiera sido menos pasiva, más autoritaria y más valiente, nunca habríamos llegado a los extremos a los que se ha llegado, por ejemplo en el sur del país o en las propias fronteras con Brasil y Colombia, donde hombres hechos y derechos se dejan robar por niños que están (o dicen estar) armados.
Lo inconcebible es que esto suceda en un país como el nuestro y que no se haya podido implementar a tiempo una estrategia que prevenga y resuelva la situación. Como también es inconcebible que se hagan tantos problemas para asistir a tantas personas que se encuentran en situación de calle en las principales ciudades del país, cuando por otro lado esta nación está manteniendo a tantos inútiles y acomodados socialistas-comunistas que no hacen nada (o hacen lo que no deben) y cobran suculentos sueldos.
Aquí lo que debería hacerse es poner mano blanda para ayudar a los indigentes, pero ayudarlos en serio, y poner mano dura para los que delinquen y también hacerlo en serio. Si los hijos de Fulano roban, dañan o matan, Fulano debería cumplir la pena por el delito cometido por sus hijos, pero no con un simple descaro judicial, sino que asuman una verdadera responsabilidad penal.
Si las cárceles venezolanas son una vergüenza, ¿no estarían mejor los presos en predios donde pudieran trabajar (sí, aplicarles trabajos obligatorios) y que al mismo tiempo hagan algo para retribuir a la sociedad por los daños causados y para contribuir a su sustento? Esto permitiría además mejorar su autoestima y hacer más posible su rehabilitación. ¿No lo cree usted apreciado lector que estamos sometidos por la inseguridad y la violencia social? Por ello hay que votar por la justicia, la solidaridad, la unidad y el progreso de los venezolanos, el próximo 14 de abril por Henrique Capriles Radonski. ¡De su voto depende o comunismo cubano o democracia con plenas libertades!
britozenair@hotmail.com

jueves, 4 de abril de 2013

VENEZUELA NECESITA LIDERES REFLEXIVOS


VENEZUELA NECESITA LIDERES REFLEXIVOS

Zenair Brito Caballero 

Desde que era muy niña, el Sermón de las Siete Palabras me cautivó y le pedía explicaciones sobre cada una de ellas a mi padre, gran conocedor de la Historia Hebrea y cristiana y a los maestros y profesores de los colegios donde estudiaba para entenderlas.
Mi papá, era un hombre muy letrado, historiador, escritor y miembro de N° de la Academia de la Historia siempre me sacaba de dudas sobre una de las palabras con mayor impacto en mi adolescencia, la cuarta, en la que Jesús le manifiesta a su padre el por qué lo abandonaba y me simplificaba, debido a mi edad, la respuesta: “Es la demostración de la humanidad, del dolor del hijo que solo tiene a su padre para salvarse y esa expresión ratifica el gran sufrimiento del hombre cuando está solo frente a la voracidad humana, pero en aras de la salvación de la humanidad acepta su muerte en forma tan cruel”.
Pero, yo seguía buscando más profundidad en la reflexión y siempre se me convertía esa interrogante en algo muy difícil. Hoy a mi edad lo entiendo mucho mejor y más escuchando al Cardenal Urosa Sabino en la Iglesia Santa Teresa cuando explicaba a los fieles del Nazareno de San Pablo la Cuarta Palabra de una manera  lenta, sencilla, segura, con un mensaje de libertad individual que profundiza la escogencia del hombre entre el bien y el mal, entre el amor y la guerra, entre la verdad y la mentira y en especial entre la convivencia y el desorden.
No usó el Cardenal, términos extremos, simplemente nos llegó al corazón con cada una de sus reflexiones y eso para mí como católica y cristiana fue suficiente. Los líderes deben ser así sencillos, prudentes, inteligentes, humanos, piadosos y ante todo francos, honrados cuyos actos produzcan admiración y no vergüenza.
¡Ah! Si a Venezuela le faltan tantos guías que expliquen las dimensiones humanas, acepten los objetos que las sustentan y trabajen para que sus pueblos dejen de sufrir tantas necesidades y no contribuyan, esos líderes, al abandono y a la pobreza extrema mientras ellos viven como la sanguijuela chupándole la sangre a los menesterosos y engordando a sus áulicos.
Que reflexionen con la palabra "Tengo Sed" y conozcan la forma en que viven las ciudades sin ese preciado líquido, que observen en lugares de nuestros pueblos y ciudades como aún se recoge el agua para transportarla en camionetas o camiones y que mediten sobre los dineros que no aparecen y que fueron destinados a construir acueductos.
Y en especial, que dejen de decir que son ateos invocando la misericordia de Dios cuando manipulan a los pobres para conseguir los votos, señalando que Jesús era socialista-comunista. ¡por favor!. Vaya sí nos imaginamos a esos líderes enfrascados en discusiones tratando de tapar sus enormes errores y evadiendo responsabilidades que deberían avergonzarlos.  
Muchas veces en mis columnas de opinión, me he referido a la misión fundamental de los dirigentes políticos cuyo eje principal es la unión de los ciudadanos no la polarización injusta y basada en mentiras o sustentada en secretos con postes de acero que nadie ha podido derribar y que han propiciado que se eternicen en el poder y se acrecienten los odios.
Tampoco es bueno el líder que impone criterios personalistas, que se sale de la realidad, que produce conmociones verbales sustentadas en el rumor y la mentira. Necesitamos adalides que en este proceso de paz sean vigilantes sinceros y denuncien lo que pueda hacerle daño al país y vigoricen lo que beneficie al pueblo. 
Esos son los hombres o las mujeres que espera la nueva Venezuela del Progreso. Por eso todos a votar el 14 de abril por Henrique Capriles Radonski, que si es capaz de salvar a Venezuela del lodazal donde está hundida.

sábado, 30 de marzo de 2013

“VENEZUELA NECESITA QUE GANE EL MEJOR CANDIDATO”


“VENEZUELA NECESITA QUE GANE EL MEJOR CANDIDATO”
Zenair Brito Caballero  

Cuenta una leyenda griega que Diógenes salió con una linterna encendida, en plena luz del día, en busca de un hombre íntegro. Este pasaje recurre a mi memoria siempre que observo cómo los hombres y mujeres se enfrascan en una lucha personal por lograr puestos públicos.

Hace muchos años comencé a escribir para los diarios regionales y han sido muchas las campañas políticas que he vivido y he escrito bastantes columnas para la opinión pública, y siempre es lo mismo: agravios, ultrajes, ofensas, demagogia, engaños, trampas, manipulación de las emociones de los desposeídos, desconocimiento de las necesidades de la nación, estados, ciudades, según sea el caso, intereses personalistas antepuestos a los de la comunidad.

Por estos días he revivido los años de mi juventud cuando en medio del trabajo en la cátedra universitaria, muchas veces reía ante los desafueros de contrincantes políticos y en otras, el asombro por la ligereza y el descaro de algunos participantes. Había candidatos bien intencionados, claro que sí, pocos, y dejaron buenos frutos, ahí están en la historia que no miente.

Se está viviendo el  mismo espectáculo en esta corta campaña electoral para elegir el Presidente de la República el próximo 14 de abril. Es el tiempo detenido, suspendido en las arcaicas costumbres de hacer política, dos actores protagonizando el espectáculo: Nicolás Maduro candidato del PSUV y seguidor del chavismo y Henrique Capriles Radonski candidato de la MUD y de la oposición,  mientras que el botín que se persigue: la Presidencia de la República, se hunde en medio de carencias y desafectos y se aburre al pensar que siempre es lo mismo.

Ahora no se trata de salir a buscar un hombre honrado, se trata que ese  aspirante venga a ponerse a la orden del pueblo, de un pueblo obnubilado por la falta de fe en los gobernantes en 14 años de desgobierno socialista-comunista, por las promesas incumplidas por el difunto Presidente Hugo Chávez, por encontrar quién le dé más valor monetario a su voto; en fin, un pueblo cansado y que sabe que el mejor candidato no es el que más ofrece, no es el que más ofende, no es el que mejor memoria tiene para sacar errores y defectos de los contrincantes, no es el que promete sin saber qué es lo que se necesita.

El mejor aspirante a gobernarnos debe tener: preparación académica, gerencial y política, capacidad para comunicarse en dos sentidos: decir y escuchar. Inteligencia emocional: habilidad para manejar los sentimientos y emociones. Capacidad para establecer metas y objetivos: para dirigir a un pueblo hay que saber a dónde llevarlo.

Capacidad de planeación, una vez establecida la meta es necesario hacer un plan para llegar a ella. Conocimiento de sus fortalezas para aprovecharlas al máximo. Deseos de crecer y hacer crecer a la gente que dirige. Tener carisma, ese don de atraer y caer bien. Innovar en el sentido de buscar cómo hacer mejor las cosas. Responsabilidad en el sentido de utilizar el poder en beneficio de todos. Estar informado, ninguna sociedad puede andar bien si su dirigente no está informado de sus necesidades y de sus logros.

Esos son unos simples rasgos del buen candidato a un puesto que le da poder para  servir a sus semejantes y debe tener esas cualidades, pero lleno del más importante de los sentimientos que lo llevará a gobernar correctamente: el amor por el país y por el pueblo que lo llevará al poder, que no es otro que la generosidad con ese pueblo que lo sigue y lo elige, y ese pueblo necesita volver a creer en sus gobernantes.

No ir a la urnas con la agresividad y la odiosidad que aprendió de su ex presidente fallecido y de los seguidores de su candidato socialista-comunista; el pueblo quiere el manejo cristalino de los bienes de la nación, el rescate de los sectores deprimidos, la restauración de lo que fue orgullo de urbanismo en Caracas y en muchas ciudades venezolanas y ya no lo es.

En fin, los venezolanos queremos vivir tranquilos, porque las riendas de su región, de su ciudad, de su municipio o de su parroquia están en buenas manos, no sólo limpias sino laboriosas; y creer a pesar de lo que dijera Charles de Gaulle: “Como los políticos nunca creen lo que dicen, se sorprenden si alguien lo cree”.

miércoles, 27 de marzo de 2013

ZENAIR BRITO CABALLERO, ¿QUÉ IRÁ A PASAR EN VENEZUELA DESPUÉS DEL 14 DE ABRIL?


¿QUÉ IRÁ A PASAR EN VENEZUELA DESPUÉS DEL 14 DE ABRIL?

Zenair Brito Caballero
Mundialmente ha causado conmoción la muerte de Hugo Chávez, quien, obedeciendo directrices de Fidel Castro y de su hermano Raúl, cambió durante 14 años el sistema de gobierno y, virtualmente, todo el contexto de Venezuela. Castro sigue siendo, tras bastidores, el dictador que maneja dócilmente, a su hermano Raúl como su marioneta presidencial.
El comandante socialista-comunista, mantuvo un discurso ofensivo, provocativo, injurioso y amenazante contra lo que llamaba  “imperialismo”. Histéricamente vociferaba diciendo que el “imperio” debería desaparecer del mapa, lo que también pretenden sus aliados políticos como Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Irán y más de algún otro país involucrado en una conspiración antiestadounidense.
El teniente-coronel se fue al mundo del silencio y de las sombras sin haber declarado o explicado nunca en qué consistía el Estado Socialista del Siglo XXI que anunciaba. El debatido personaje que en vida se erigió en “dictador democrático”, como dicen sus apologistas; tuvo  hechos positivos y,  asimismo, muchos  negativos. 
Estimo pertinente dar motivo a una pregunta: ¿Cuál será el curso que seguirá lo político-ideológico de  nuestra patria llamada por el chavismo Bolivariana, ahora que Chávez ha comenzado a descansar inmerso en el sueño de la eternidad?   
Ha llamado la atención el hecho, que no bien habían principiado los homenajes póstumos, el viceministro en funciones del régimen “chavista”, Nicolás Maduro, apresuradamente corrió a ponerse de pecho a espalda la banda tricolor presidencial... Ni lerdo ni perezoso, ¿noooooooo? 
Hay comentaristas que están externando opiniones sobre si Maduro está en el “trono” con todas las de ley o si ha conculcado la ley, sobre todo los específicos y claros preceptos constitucionales. En el ambiente nacional e internacional deambulan muchas sombras de duda al respecto.
Destacados expertos constitucionalistas opinan que no puede ser presidente, y hacen razonamientos justificativos.  Indudablemente, la herencia de Chávez para el nuevo mandamás que surja  es grande, y quién sabe si podrá lograr  importantes realizaciones en beneficio de un pueblo que, al menos al presente, se encuentra sin disfrutar las supuestas bondades de la llamada “dictadura democrática”… 
Maduro debería comenzar por dejar de lado el pito de la demagogia, de la manipulación de las emociones de los humildes, de ofrecerles mentiras que no va a cumplir como su antecesor y de la oratoria violenta, estridente, chillona, estrepitosa que caracterizó  a su desaparecido predecesor. 
Si en las elecciones  le suena el flautín, debe eliminar la galopante corrupción, restituir la libertad de expresión, porque Chávez puso “¡show!” a la prensa y a la televisión independiente; además, debe tratar con respeto a los países democráticos para no afrontar problemas que pueden debilitar más, aún, las relaciones con los países del mundo en el que se respiran aires vivificantes, no asfixiantes como los de Venezuela… 
Henrique Capriles, aspirante presidencial de la Unidad democrática, ¡podrá ser ¡un hueso duro para Maduro!!! Es un joven, inteligente, con cualidades de ser un buen orador, gran político, ha sido alcalde, gobernador y Presidente de la Cámara de Diputados del extinto Congreso Nacional, además de derrotar 2 veces en la Gobernación de Miranda a Elías Jagua y a Diosdado Cabello. Casi se le apareó a Chávez en las urnas el pasado 7 de octubre de 2012. Las directrices castristas que obedeció Chávez a introducir reformas a la usanza soviética en sus dominios, merecieron total rechazo en lo nacional e internacional.
Se trataba de lesionar los intereses y derechos de la gente representativa de la vida activa y productiva. Decepcionados y enardecidos, alzaron vuelo medio millón de empresarios y miles de víctimas de la expropiación de tierras. 
Nadie más que los venezolanos debemos meter hocicos y narices en los asuntos soberanos de Venezuela. Permitir intromisiones extrañas como lo están haciendo con Cuba, hasta cantando el himno y enarbolando la bandera junto a la venezolana es reprobable, censurable y antipatriótico.
El claudicante y apátrida puede caer como fruta pasada de madura… 
Así, pues, Nicolás Maduro u otros que en lo venidero hayan de empuñar las riendas del poder en nuestra Venezuela, deben gobernar con los mejores propósitos apuntando a la diana del éxito de un país que, hace siglos, sufrió los zarpazos del colonialismo rapaz, causante de espantosas masacres, que sólo terminó por las acciones heroicas que patrióticamente realizó Simón Bolívar y un grupo de verdaderos patriotas, cuya egregia figura exhiben por aquí y por allá, demagógica y taimadamente; lo mismo que la de José Martí los Castro en la Cuba comunista, y Daniel Ortega la de Augusto César Sandino en Nicaragua. Por ello, NO al socialismo-comunismo-cubano y SI  a la Venezuela democrática que nos conduzca a la paz y al desarrollo de Venezuela.   

      

lunes, 25 de marzo de 2013

LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL DE MADURO LA ESTÁ HACIENDO UN MUERTO


LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL DE MADURO LA ESTÁ HACIENDO UN MUERTO

Zenair Brito Caballero

Lo que pasa hoy en Venezuela es tan curioso que, si no fuera en exceso peligroso, podría ser un buen chiste: la campaña presidencial de Maduro la está haciendo un muerto. Porque el cadáver del desastroso difunto Chávez es la fortaleza de Maduro, quien heredó un gobierno irresponsable, pendenciero, belicoso, ofensivo, revolucionario socialista-comunista, y quien basa su campaña en las mismas tesis desoladoras, equivocadas y retaliativas de su líder comandante-camarada.
Un muerto que los rojos-rojitos no han dejado descansar en paz (como él, en vida, tampoco nos dejó descansar en paz a nosotros) y que ha sido objeto de romerías, traslados, procesiones, desfiles, artistas cantando, visitas sin fin y abundantes maquillajes, para conservar viva la estampa (algo desagradable por cierto) de quien supo despilfarrar la fortuna del país en su enriquecimiento personal y en el mantenimiento de millones de vagos que hoy reciben subsidios estatales por no trabajar.
Al paso que vamos, la campaña de Maduro tendrá que hacerse en una carroza fúnebre para poder trasladar al verdadero candidato hasta los sitios donde decida detenerse a leer el telepronter, que tampoco ha aprendido a manejar. Será una campaña de exposición. ¡Sí! De exposición del cadáver de Chávez.
Y de acuerdo con las últimas noticias dichas por Maduro, todo parece indicar que Chávez no podrá ser embalsamado o momificado y entonces la descomposición del cuerpo vendrá a hacer de las suyas. Aunque esa descomposición corporal seguramente no será tan fatídica ni tan pestilente como la descomposición social y moral que dejó en Venezuela.
Es una campaña curiosa, repito. ¡Pero además ridícula! Oír a Maduro decir que es el hijo de Chávez, y que desde ultratumba, fue el promotor que el nuevo Papa sea argentino “es aterrador”. Pero más aterrador aún, resulta ver a los ministros, la cúpula militar, la Presidenta del CNE, del TSJ y la Fiscal General de la República y  un auditorio entero aplaudiendo esas estupideces. Como aterrador es ver la imagen de los militares golpistas del 4 de febrero ante uno de los ataúdes de su camarada-compinche-aliado, volcados en llanto y desconsolados por todo lo que significa perder el soporte de las más perversas intrigas.
Pero, repito también: además de todo esto ser curioso es peligrosísimo. Porque los desvaríos, las locuras, la insania y los desafueros en cabeza de un candidato vayan y vengan. Pero esas mismas circunstancias en cabeza de un presidente son el estopín de una bomba de incalculables proporciones.
Y el riesgo que tiene Venezuela que Maduro sea elegido presidente es muy alto pues, el candidato presidente tiene la chequera estatal, la burocracia y los medios que le garantizan un alto porcentaje del triunfo. Además, que esos millones de vagos subsidiados no querrán prescindir de los dineros que el Estado irresponsable les entrega y harán hasta lo imposible por conservar el estatus, así esto signifique la quiebra de nuestro país.
De manera pues que todavía faltan unos días más de este espectáculo circense en el que se ha convertido la campaña presidencial Venezolana. Serán unos días en que tendremos que soportar la verborrea de un Maduro más envalentonado, pero a la vez más absurdo, y una Venezuela más radicalizada y dividida entre quienes queremos salvarla de este caos Chávez-Terrorismo-Comunismo-Maduro y quienes pretenden seguir succionando de la teta estatal así la pobreza crezca día a día. No al socialismo-comunismo cubano y SI a la Democracia con plenas libertades.

domingo, 24 de marzo de 2013

LA FRACTURA SOCIAL DEL SISTEMA POLITICO VENEZOLANO


LA FRACTURA SOCIAL DEL SISTEMA POLITICO VENEZOLANO

Zenair Brito Caballero

En los años recientes se ha hablado con insistencia de la "fractura del tejido social venezolano", lo que ciertamente nos escandaliza, nos preocupa. Sin embargo, basta reflexionar un momento para darnos cuenta que, la referencia excesiva, gasta la expresión y le resta sentido, sin que la misma pueda cobrar una dimensión comprensible, que aporte un conocimiento de lo que estamos haciendo con nuestra Venezuela.

Ha sido una expresión que se utiliza para hacer alusión a la idea que nuestra sociedad está claramente descompuesta, lo que desafortunadamente se convierte en un postulado axiomático, algo evidente por sí mismo. Es claro que nuestra sociedad se descompone a un ritmo vertiginoso.

Hace apenas unos cuantos años nos escandalizaba la noticia, por extraordinaria, de la comisión de algún homicidio, de un robo, o de una violación. Hoy nos hemos acostumbrado a referir una cifra que puede ir de los 60, hasta los 100 mil muertos en los últimos seis años y de alrededor de 30 mil desaparecidos, lo que no incluye la cifra de delitos del fuero común, sino que se asocia exclusivamente a la guerra contra el narcotráfico.

Quien delinque se ubica al margen de la sociedad; se enfrenta al conjunto social negándose a formar parte de un todo, ignorando que al agredir a la sociedad, se está agrediendo a sí mismo. Se agrede a la sociedad cuando se tiene la conciencia de no formar parte de ella, cuando se le percibe como enemiga, como rival a vencer.

Mayoritariamente, actúan en contra de la sociedad quienes se saben marginados, excluidos de la sociedad, porque no han recibido de ella los satisfactorios más elementales: alimento, cobijo, afecto, educación, servicios médicos, empleo ni, desde luego, estímulo alguno que les permita comprender que la única forma de sobrevivencia individual es la integración al grupo.

Es necesario tomar conciencia que, mientras la sociedad no logre distribuir y hacer accesibles satisfactorios básicos a la universalidad de sus miembros, los excluidos se revelarán en contra de ella y la habrán de agredir de manera violenta, a través de cualquier conducta contraria al derecho, que es la institución que da cohesión y sentido a la vida en común.

De suerte que cuando la sociedad es incapaz de integrar, en su seno a todos sus miembros, a través de garantizar el acceso universal al conjunto de derechos sociales, se está sembrando la semilla del descontento, de la violencia, de la agresión, del rechazo; en una expresión, del delito.

Pero cuando esta conducta se masifica y se organiza para vivir al margen de la ley, entonces la sociedad, en su conjunto se ve amenazada y sus lazos de cohesión, es decir de unión, de identidad, quedan afectados y el tejido social se fractura y, cuando la falla es generalizada se llega a las riberas del Estado fallido.

Eso es lo que ha pasado en éstos años recientes y es esta realidad la que busca revertir la Política Social, a través de la instrumentación de acciones que concentren la mirada en la estructura y funcionamiento de la familia, del acceso universal a la educación, y a los servicios médicos, a la cultura, al deporte, a la recreación, a los valores colectivos, pero sobre todo, al ejercicio pleno de derechos de la persona.

Ese disfrute pleno de derechos colectivos es lo que da cohesión al conjunto de relaciones que se dan en el seno de la sociedad y a ese fenómeno de cohesión es a lo que llamamos tejido social. De ahí la necesidad que los beneficios sociales alcancen a todos, por igual. 

Por ello, comparto íntegramente la idea que ha expresado el autor que en este momento se me escapa su nombre en su libro "Estado Eficaz" cuando se refiere a que "nuestra generación tiene el reto de acabar con el miedo y renovar la esperanza... hoy contamos con la fuerza para lograr un nuevo pacto social que construya un estado eficaz... en el que los derechos de todos los venezolanos no sean sólo ideales plasmados en la Constitución, sino que en verdad los disfrutemos en la vida cotidiana , es decir, que pasen del papel a la práctica." De suerte que, mientras como sociedad no logremos garantizar el acceso de todos los venezolanos al ejercicio pleno de sus derechos sociales, el tejido social seguirá fracturándose.

sábado, 23 de marzo de 2013

“LA SOCIEDAD VENEZOLANA LO RECLAMA”


“LA SOCIEDAD VENEZOLANA LO RECLAMA”

Zenair Brito Caballero 

(britozenair@gmail.com)

Venezuela está siendo testigo de un movimiento social escalonado de trabajadores de diversas áreas que tienen que ver con servicios públicos y que están exigiendo de una forma vehemente un aumento de sus salarios que mejore sus condiciones de vida y mucho más ahora cuando nos llega una devaluación del 46% que puso el salario a la mitad y los precios de la canasta básica nos atosiga con los aumentos de los alimentos y medicinas.
Los maestros, profesores de secundaria, los catedráticos y empleados administrativos de nuestras universidades, llevan la voz cantante en estos momentos de esos reclamos, escuchándose  voces de apoyo, pero también criticas de esos reclamos.

Verdaderos trabucos de la opinión pública, como ciertos funcionarios del gobierno chavista socialista-comunista, han hecho un llamado, en este caso a la clase magisterial, a la prudencia  a la hora de ejercer sus reclamos, argumentando que dichas demandas pueden generar efectos contraproducentes a los que buscan los docentes en la sociedad venezolana.

Parecería que las exhaustas  arcas públicas no aguantarían que toda la clase trabajadora exija ganar lo suficiente para su sustento mínimo, sin embargo de manera imprudente políticos con el rango de funcionarios públicos o autoridades electas ganan cantidades exorbitantes de dinero por un trabajo generalmente deficiente, donde en vez de la eficiencia, prima la politiquería.

Basta ver lo que gana ver un diputado de la Asamblea Nacional o un Rector del CNE, o un Magistrado del TSJ CON CESTA TICKET DE 10.000Bs fuertes, que simplemente aprueba leyes aun sin leerlas, un ministro de cualquier cartera que no llego allí por capacidad, sino por compromisos de partido o por amiguismo incondicional con el presidente, y más de cincuenta mil funcionarios de decima categoría elevada al cuadrado, que se lucran sin sudar ni aportar nada a una sociedad donde crece de manera exponencial la desigualdad.
Si no se está en la capacidad de aumentar el sueldo a los maestros, profesores de media y universitarios, médicos, enfermeras, policías, agrónomos, jueces, fiscales, entre otros, argumentando falta de recursos, entonces sería justo rebajar los sueldos de congresistas, síndicos y regidores, funcionarios públicos y la urgente eliminación de los viáticos y otras prebendas como escoltas, choferes y carros último modelo, los cuales son un verdadero cáncer para el presupuesto de la nación.

Porque da pena, vergüenza y ganas de llorar que el sueldo de un maestro, de un docente de educación media o de un profesor universitario, que necesita ser Dr. o PH para jubilarse no alcance para llegar al fin del mes, mientras que técnicos vagos y funcionarios que no funcionan,  vivan una vida de derroche y opulencia, con quintas o apartamentos en zonas VIP de las grandes ciudades venezolanas que agredan la dignidad de aquellos que trabajan y que día a día tienen que inventar una nueva fórmula para sobrevivir.

Está demostrado que el dinero aparece a borbotones para hacer campañas electorales, donde se invierten decenas de miles de millones de bolívares, con tal de viciar la llamada voluntad popular, dinero para comprar franquicias políticas que sirvan de comodín para alcanzar o retener el poder, dinero para comprar a todos aquellos que estén dispuestos a vender su conciencia a la menor oportunidad, sin embargo, para los profesionales y las clases trabajadoras no hay ningún tipo de estímulo material, en definitiva quien trabaja no vale un centavo o una guayaba podrida.

Así que hagamos lo que nunca se ha hecho y desde el poder prediquemos con el ejemplo, cúmplanles a profesionales y trabajadores y si no se puede según sus criterios, entonces traten de igualar sus condiciones de vida con la de aquellos que trabajan y aportan, rebajen sus escandalosos sueldos y privilegios, para que prueben la realidad de tener que trabajar para terminar cansados y sin ninguna esperanza de ver una superación personal o social por medio de su trabajo. No se debe seguir predicando la moral en calzones, hora es de predicar con el ejemplo, la sociedad venezolana lo reclama.