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jueves, 4 de abril de 2013

VENEZUELA NECESITA LIDERES REFLEXIVOS


VENEZUELA NECESITA LIDERES REFLEXIVOS

Zenair Brito Caballero 

Desde que era muy niña, el Sermón de las Siete Palabras me cautivó y le pedía explicaciones sobre cada una de ellas a mi padre, gran conocedor de la Historia Hebrea y cristiana y a los maestros y profesores de los colegios donde estudiaba para entenderlas.
Mi papá, era un hombre muy letrado, historiador, escritor y miembro de N° de la Academia de la Historia siempre me sacaba de dudas sobre una de las palabras con mayor impacto en mi adolescencia, la cuarta, en la que Jesús le manifiesta a su padre el por qué lo abandonaba y me simplificaba, debido a mi edad, la respuesta: “Es la demostración de la humanidad, del dolor del hijo que solo tiene a su padre para salvarse y esa expresión ratifica el gran sufrimiento del hombre cuando está solo frente a la voracidad humana, pero en aras de la salvación de la humanidad acepta su muerte en forma tan cruel”.
Pero, yo seguía buscando más profundidad en la reflexión y siempre se me convertía esa interrogante en algo muy difícil. Hoy a mi edad lo entiendo mucho mejor y más escuchando al Cardenal Urosa Sabino en la Iglesia Santa Teresa cuando explicaba a los fieles del Nazareno de San Pablo la Cuarta Palabra de una manera  lenta, sencilla, segura, con un mensaje de libertad individual que profundiza la escogencia del hombre entre el bien y el mal, entre el amor y la guerra, entre la verdad y la mentira y en especial entre la convivencia y el desorden.
No usó el Cardenal, términos extremos, simplemente nos llegó al corazón con cada una de sus reflexiones y eso para mí como católica y cristiana fue suficiente. Los líderes deben ser así sencillos, prudentes, inteligentes, humanos, piadosos y ante todo francos, honrados cuyos actos produzcan admiración y no vergüenza.
¡Ah! Si a Venezuela le faltan tantos guías que expliquen las dimensiones humanas, acepten los objetos que las sustentan y trabajen para que sus pueblos dejen de sufrir tantas necesidades y no contribuyan, esos líderes, al abandono y a la pobreza extrema mientras ellos viven como la sanguijuela chupándole la sangre a los menesterosos y engordando a sus áulicos.
Que reflexionen con la palabra "Tengo Sed" y conozcan la forma en que viven las ciudades sin ese preciado líquido, que observen en lugares de nuestros pueblos y ciudades como aún se recoge el agua para transportarla en camionetas o camiones y que mediten sobre los dineros que no aparecen y que fueron destinados a construir acueductos.
Y en especial, que dejen de decir que son ateos invocando la misericordia de Dios cuando manipulan a los pobres para conseguir los votos, señalando que Jesús era socialista-comunista. ¡por favor!. Vaya sí nos imaginamos a esos líderes enfrascados en discusiones tratando de tapar sus enormes errores y evadiendo responsabilidades que deberían avergonzarlos.  
Muchas veces en mis columnas de opinión, me he referido a la misión fundamental de los dirigentes políticos cuyo eje principal es la unión de los ciudadanos no la polarización injusta y basada en mentiras o sustentada en secretos con postes de acero que nadie ha podido derribar y que han propiciado que se eternicen en el poder y se acrecienten los odios.
Tampoco es bueno el líder que impone criterios personalistas, que se sale de la realidad, que produce conmociones verbales sustentadas en el rumor y la mentira. Necesitamos adalides que en este proceso de paz sean vigilantes sinceros y denuncien lo que pueda hacerle daño al país y vigoricen lo que beneficie al pueblo. 
Esos son los hombres o las mujeres que espera la nueva Venezuela del Progreso. Por eso todos a votar el 14 de abril por Henrique Capriles Radonski, que si es capaz de salvar a Venezuela del lodazal donde está hundida.

martes, 4 de septiembre de 2012

VENEZUELA NECESITA UN VERDADERO PROYECTO DE PAÌS



VENEZUELA NECESITA UN VERDADERO PROYECTO DE PAÌS
Zenair Brito Caballero  
britozenair@gmail.com

R. Riegel afirma, como la mayoría de los analistas de la evolución de la humanidad a través de los tiempos, que estamos en la era de la información. Al proponer cómo debe ser “la educación en la era de la información” (2007), hace un recorrido breve y sugerente sobre las grandes etapas de la humanidad.

Es tan breve que parece simplista, pero tiene sugestiva lucidez para ayudarnos a reflexionar sobre dónde estamos los venezolanos y hacia dónde deberíamos ir. El clasifica toda la historia de la humanidad en cuatro épocas: -“La época de piedra desde hace aproximadamente un millón de años hasta hace seis mil años antes de Cristo en que la actividad principal de los homínidos y humanos era la caza, la pesca y la conservación de los alimentos.

 -La época agrícola desde seis mil años antes de Cristo hasta el siglo XVIII, en la cual la actividad principal de los humanos era la agricultura y la ganadería.-La época industrial, desde el siglo XVIII hasta el último cuarto del siglo XX, en la que la actividad fundamental de los humanos en los países más desarrollados tenía que ver con el trabajo en las fábricas.

-La época de la información desde 1975 hasta nuestros días, en la que la actividad principal de los humanos tiene que ver con la adquisición, análisis y comunicación de información”. Para Castell y otros la era de la información en la que vivimos actualmente se caracteriza por la primacía del valor de la información por encima del valor de las materias primas, del trabajo y del esfuerzo físico.

Observando nuestro país podemos encontrar algún pequeño grupo humano que no ha salido aún de la edad de la piedra; es más, podemos constatar que todavía hay algún grupo étnico que sigue reclamando su derecho de seguir viviendo en la edad de la piedra. Siguiendo nuestra observación nos encontramos con la mayoría de ciudadanos que de una u otra manera, más primitiva o más mecanizada, está viviendo en la época de la agricultura y de la ganadería. Es demasiado pequeño el grupo de los que trabajan como en la era industrial. Y mucho más pequeño aún el grupo de los que trabajan ya en la época de la información.

¿Cuál es nuestro futuro si el peso de la economía se sostiene en la producción y venta de petróleo, cuando la riqueza está vinculada a la producción de conocimientos y la información? Desde hace bastantes años, los educadores universitarios venimos pidiendo que los responsables de la marcha del país en los sucesivos gobiernos hagan elaborar y propongan un proyecto inspirado, razonable, realista y optimista del país.

Dejando correr las cosas por su propia dinámica seguiremos empantanados en la época anterior al siglo XVIII. No tenemos proyecto de país, ni siquiera proyecto de Estado y a veces parece que ni siquiera hay proyecto claro de gobierno con el llamado socialismo del siglo XXI.

Hay sectores limitados de la sociedad civil y de la sociedad política que empiezan a planificar y trabajar en sintonía con algunas características propias de la sociedad de la información. Dentro del gobierno revolucionario opino que en este sentido es regular el trabajo de los economistas y seguramente por eso la macroeconomía del país dicen algunos rojos-rojitos que está mejorando.

Pero queda mucho por hacer para que la economía satisfaga las necesidades y expectativas de todos, porque la redistribución de la economía no llega a la cuantiosa población en estado de pobreza. Y es que, habrá que decirlo una vez más, los problemas del país son sistémicos y no basta que una o varias partes del sistema de gobierno funcionen bien para resolver los grandes problemas que nos mantienen en el indeseable subdesarrollo, con tan alta deficiencia de equidad y solidaridad.

No bastan políticas públicas supuestamente medio acertadas por parte del equipo económico. Por poner un ejemplo, es necesario que los asambleístas miren el bien común del país y no sus personales o grupales conveniencias de partidos y mafias rojas rojitas. Y ni aun con ello encontraremos las soluciones estables, a la era de la información no se llegará sin un cambio radical en todos los niveles del sistema educativo empezando por la profunda reforma de la educación superior. Hay un camino amigos y es el DEL PROGRESO.

viernes, 6 de julio de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, VENEZUELA NECESITA UN LÍDER PROGRESISTA QUE GARANTICE NUESTROS DERECHOS


VENEZUELA NECESITA UN LÍDER  PROGRESISTA QUE GARANTICE NUESTROS DERECHOS
Zenair Brito Caballero (britozenair@gmail.com)
En toda sociedad existen individuos, que por algunas características de su personalidad o conducta, son considerados por las ciencias psicológicas, psiquiátricas, penales y criminológicas como peligrosos. Estas personas se creen imprescindibles, enamorados de sí mismos, egomànicos, narcisistas, sin escrúpulos, sin respeto a las barreras legales, morales y éticas.
Son presuntuosos, presumidos, egocéntricos, mienten con mucha facilidad, engañan con falsas promesas y jamás piensan en ayudar a resolver los problemas de otras personas. Esta complicación anormal, de mente y conducta, es terrible y para el conglomerado social, que los aglutina, es de consecuencias desastrosas.
Con estas reflexiones y analizando nuestro ambiente venezolano, se puede concluir cuánta falta nos hace un verdadero líder visionario, que sea valeroso, firme en sus convicciones, sin pertenecer a ese “montón” de pseudolíderes políticos que se sirven del pueblo para sus intereses personales y llevan casi 14 años en cargos públicos.
Necesitamos ese líder progresista que nos pueda garantizar nuestros derechos: a la vida, integridad física, trabajo, bienestar económico, sanidad de las finanzas, ambiente sano, calidad y excelencia educativa, seguridad jurídica y ciudadana.
Esta última, con políticas definidas, firmes, con base científica y no sustentada en componendas entre bandas criminales, a quienes les otorgan beneficios que no se les conceden a la población honrada.
Considero que los venezolanos no hemos tomado la decisión de meter las manos para librarnos de estos líderes peligrosos, por tenerlas trabajando, para llevar al hogar lo necesario y no “morirnos de hambre”.
Si hemos llegado a esta grave situación –de hambre– es por la incapacidad de la actual administración socialista-comunista, que cada día se hace más visible y vergonzante; la cual he señalado constantemente en la mayor parte de mis columnas de opinión, junto con actos de corrupción, despilfarro, grave endeudamiento que nos ha llevado a la insolvencia y al desprestigio.
A mis señalamientos se abonan las declaraciones públicas de muchos líderes políticos de la oposición donde coinciden, que: “La deuda de Venezuela es onerosa e impagable, lo que obliga al país a más deudas”. Y agregan economistas y sociólogos expertos: “Estamos victimizados por funcionarios que han obligado a vivir de los préstamos, y posiblemente cobran y cobraron por conceder esos préstamos. Los venezolanos debemos ponerle fin a esa situación”.
Así confirmamos otro rubro de ingresos, cuanto más prestamos, “más comisiones se comparten”, ahora comprendemos que quienes llegaron en “carritos sencillos”, y actualmente con sueldos de millones mensuales, tienen mansiones de millardos, ropas de las mejores firmas mundiales y excentricidades costosas.
Para justificar sus actuaciones, algunos de los que se dicen líderes dan declaraciones que causan más pánico que las moscas en los quirófanos de un hospital, como la aseveración pública de “Pedro Carreño” ante medios de comunicación sobre su acompañamiento a las carreras de fórmula 1 al piloto chavista Pastor Maldonado.
Para colmo, muchos guarda-espaldas o jefes de seguridad, dicen públicamente que son equivocaciones de los medios de comunicación y por eso dan malas o falsas informaciones. Con razón “andamos patas arriba”.
Recordemos que nuestro Código Civil establece que nadie puede alegar ignorancia de ley, y el mismo comandante ha dicho en varias oportunidades: “No tenemos derecho a equivocarnos”.
Además, ¿dónde queda el juramento de cumplir la Constitución de 1999 y las leyes de la República? En la basura.
Por estos líderes, Venezuela está enterrada, y en la tumba no crecerá ni la hierba, tan similar como si le hubiera puesto la pata el caballo de Atila. Hay un camino para ese cambio y es el camino DEL PROGRESO.