domingo, 19 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, “SALIDA SIN ENGAÑOS”


“SALIDA SIN ENGAÑOS”
Zenair Brito Caballero 

Espero con este articulo no engañarlos amigos lectores, ni engañarme yo. Trataré de decir una verdad que coincida con lo que filosóficamente es la verdad,  y no una de esas verdades que siéndolo para mí no lo sea para ustedes, ni al contrario, una verdad que siéndolo para ustedes no lo sea para mí.
El problema es nuestra Venezuela. Los causantes del problema somos todos los venezolanos, y por ello, todos estamos obligados a solucionar el problema que entre cualesquiera hemos creado. La discusión ha sido larga y traumática, sin que aparezca un mínimo de luz o un ápice de inteligencia capaz de frenar al comandante y a los altos jerarcas gubernamentales socialistas-comunistas, el insulto y el escarnio permanente, la falsedad y la calumnia grosera, el  invento y la traza tendenciosa, la agresión y la provocación innecesaria, el interés creado y el eterno afán de confundir, de enredar y de engañar.
Lo que los unos decimos de los otros, suele no ser lo que realmente debiéramos decir. Nosotros decimos de ellos y ellos dicen de nosotros sin pausa ni medida, y cada vez afilamos más los malos recursos dialécticos para volver a decirnos lo que siempre nos hemos dicho, y que necesitamos no seguirnos diciendo.
La mayoría de ellos insiste en decir que nosotros somos los imperialistas, los majunches, la extrema derecha, no sabemos por qué, y necesariamente, por ese vertiginoso afán de seguirnos diciendo lo que no nos debemos decir, también nosotros terminamos diciéndoles que la extrema izquierda son ellos, vayan ustedes a saber ¿qué es? si ellos mismos no saben lo que es ese arroz con mango denominado fulano socialismo del siglo XXI.
En distintos momentos de lucidez gracias a Dios, de verdadera lucidez nacional, algunos políticos e independientes de LA MUD fueron capaces de ponerse de acuerdo con otros para no volverse a decir lo que siempre se habían dicho, y lograron que las inmensas mayorías, eso que ellos a su debido tiempo optaron por llamar así, entendieran que mayoría eran todos, y todos como mayoría resolvieron darse un abrazo fraterno que, a la postre, se convirtió en entendimiento y después en paz.
Se hicieron las primarias y se obtuvo un ganador para la contienda electoral que hoy enfrenta al candidato presidente Lamentablemente la paz es quebradiza, esquiva, huidiza, endeble, delicada y frágil. Lastimosamente la paz paró en manos de quienes no la podían cuidar, porque nacieron para no conocerla, así como  nosotros nacimos para no disfrutarla.
Y en ese cúmulo de equivocaciones sucesivas, de ellos por no conocerla, y de nosotros por no entender que ellos eran incapaces de cuidarla, llegamos al punto de quiebre, a la solución indebida, al cruce de palabras vanas, pedantes y altisonantes, y resultamos disputándonos la paz tirando de ella por los extremos hasta romperla,  hasta  fracturarla de tal manera que no hemos podido recoger los destrozos.
Lo ideal sería que todos nosotros, la sociedad nacional venezolana, dentro del necesario respeto a la claridad de las ideas y a la proporción numérica de quienes las defiendan,  en gesto de aquilatada sensatez, sin dinamita, asistidos por el lenguaje franco, con las manos limpias y el corazón tranquilo, henchidos de fortaleza para no atropellarnos, provistos  de precisión y sensibilidad para no herirnos, plenos de sabiduría para no destruirnos, buscáramos estructurar en un consenso público sin  tapujos, al amparo de  incontrovertible ética legislativa y bondadoso esfuerzo conciliador. 
Una política social altruista, una contratación administrativa sin bandidaje, una magistratura sin componendas, unos controles públicos  sin atajos, que nos  dejen rehacer el camino de la paz duradera. Y por ello tenemos un camino que nos conduzca al cambio el próximo 7 de octubre: Todos a votar por la paz y a una salida sin engaños, porque solo Henrique Capriles Radonski es EL CAMINO DEL PROGRESO.

sábado, 18 de agosto de 2012

“SÓLO CON EL ESCEPTICISMO DEL PERO SE CONSTITUYEN LAS DEMOCRACIAS”


“SÓLO CON EL ESCEPTICISMO DEL PERO SE CONSTITUYEN LAS DEMOCRACIAS”
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Hace casi 14 años se rompió el eje de la continuidad de un régimen democrático en Venezuela. En las elecciones para diputados a la Asamblea Nacional, la oposición ganadora, ¡que ironía! Con mayoría de votos perdió la suma de más Diputados y, desde entonces, el impulso del país se ha detenido.

Es verdad que casi no se ha detenido la marcha del gobierno socialista-comunista, que ha quedado poco paralizada la administración por falta de presupuesto o por ausencia de decisiones fiscales. También es cierto que la Constitución no se ha congelado aunque se le viola. La ausencia de mayorías opositoras al régimen no ha detenido su obsesión por reescribir a diario el texto constitucional.

Pero ninguna de las prioridades del gobierno socialista-comunista ha podido brincar los obstáculos del pluralismo. Los éxitos de nuestra pseudo-democracia no han sido tales, han sido triunfos del veto, más de la acción. De ahí la desesperación de muchos por la falta de resultados. De ahí la prisa por escapar del atolladero.

Desde hace 14 años, el país carece de una coalición gobernante porque todo está en manos de los rojos-rojitos. El presidente ocupa la casa presidencial pero no es cabeza de una alianza mayoritaria que pueda llevar a puerto sus iniciativas, el manda y los rojos obedecen. Feliz con una legislatura complaciente y aliada a su proyecto revolucionario, compuesta de partidos políticos que dicen amén a todo lo que les ordena, al presidente solo le corresponde acumular victorias y no derrotas. La solución que muchos empiezan a barajar es el fortalecimiento de la posición presidencial en la Asamblea a través de la conformación de una mayoría equitativa como la que debería tener.

En ello no coinciden la oposición y su candidato; ni algunos académicos y muchos opinadores. Que el nuevo presidente tenga instrumentos para gobernar, dicen. Seguiremos detenidos si no contamos con una presidencia democráticamente fuerte. No seremos capaces de impulsar las reformas que nos urgen, a menos de que le ofrezcamos al gobierno democrático que gane una eficaz palanca legislativa. La ruta represidencializadora que imaginan no es absurda.

Un presidente respaldado en la Asamblea Nacional por la unidad democrática tendría el camino despejado para gobernar y, sobre todo, para reformar. Un gobierno unificado (aquel donde Ejecutivo y Legislativo tienen sintonía partidista), trasluciría, la cadena de responsabilidad, aclarando a la opinión pública quién merece aplauso o condena

Pero lo que sorprende estas propuestas es su miopía histórica e institucional. No cabe duda que, si la presidencia fuera el único criterio para orientar la reforma constitucional, estas medidas serían pertinentes porque maximizarían la probabilidad de que el gobierno tuviera músculo legislativo.

Pero, ¿podemos cambiar las instituciones básicas del gobierno pensando solamente en ese propósito? ¿Podemos ignorar los otros valores que deben ser armonizados en la ingeniería constitucional? Cuando se diseñan reglas para el acceso y el ejercicio del poder, debe considerarse la tensión entre gobernación y representatividad; eficacia gubernativa y control político; poder y pluralismo.

Llevar la cuerda a un extremo es sacrificar el valor contrario. Todo diseño político debe buscar el equilibrio entre representatividad, diversidad y control por un lado y eficacia gubernativa por el otro. La propuesta represidencializadora ha identificado rutas para vigorizar el gobierno. Han pasado por alto sus costos. Regalarle mayoría al presidente como la tiene el comandante, significaría un acto de violencia contra el pluralismo. ¿Queremos eso? Creo que no.

La diversidad pagaría el obsequio que se le quiere dar al presidente. La Asamblea Nacional se tornaría básicamente plural. Es cierto que en muchos regímenes políticos el bipartidismo es funcional: recoge a su modo las demandas colectivas y canaliza institucionalmente a la oposición. La sobrerrepresentación puede ser legítima. El asunto ahora no es teórico sino práctico: en nuestras condiciones, reconociendo nuestro trayecto político, ¿sería funcional? Habría que verlo.

Si hoy nos encontramos frustrados por la falta de ambición reformista en el gobierno revolucionario, no podemos pensar que todo se deba a la ausencia de mayorías. No podemos reconstruir institucionalmente al país con ese único horizonte temporal. Cuando había mayorías en Venezuela, cuando la Asamblea Nacional le era fiel al Presidente, no disfrutamos del beneficio de grandes reformas visionarias.

Hoy mismo, los estados que cuentan con gobiernos mayoritarios no se destacan por su prisa innovadora. Regalarle al presidente una mayoría adicta es un atajo y puede ser una trampa. Las instituciones no se construyen con monosílabos. El no es estéril; el sí crédulo. Sólo con el escepticismo del pero se constituyen las democracias.

viernes, 17 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, LA DESESPERACIÒN DEL COMANDANTE


LA DESESPERACIÒN DEL COMANDANTE
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Ante la inminente entrega de la banda presidencial, la residencia de la Casona, el Palacio de Miraflores y los generosos privilegios, el teniente-coronel socialista-comunista venezolano, debe vivir crisis de angustia al ver que se le esfuman las esperanzas de continuar el poder omnímodo por 6 años más.


Como el primer rojo-rojito  de la nación, ya debe estar enterado que la mayoría de las empresas encuestadoras conocidas y reconocidas  lo colocan en el segundo  lugar de la preferencia electoral.

Tal vez le es difícil aceptar que sus cadenas televisivas y radiales a través de la hegemonía comunicacional del gobierno y su campaña Corazón de la Patria no ha logrado convencer a los potenciales electores de que el PSUV debe conservar la Presidencia de VENEZUELA y él continuar perpetuándose en el poder. Con el afán de impedir lo irremediable, el teniente-coronel comparte la máxima responsabilidad política del país, con hacer campaña a favor de su partido y de su candidatura; no cesa en emitir declaraciones descalificadoras contra el candidato Capriles Radonski, -no obstante la "PROHIBICIÓN", impuesta por el CNE- a los candidatos de cara a los próximos comicios.

En lo que resta de su "gobierno socialista-comunista" seguramente continuará ocupándose en denostar, agraviar, calumniar, zaherir, satirizar a su adversario y a promover y magnificar los escasos "logros" de su "administración" para impulsar su agonizante candidatura, sin importarle las críticas, los comentarios negativos y las violaciones a los ordenamientos legales.

La primera transgresión la realizó durante una cadena en consejo de Ministros, donde con burlas y descalificaciones,  afirmó que, de acuerdo con "su propia encuesta y la de sus funcionarios gubernamentales encuestadores", que el candidato opositor: burgués y majunche estaba colocado por debajo de su candidatura a muchísimos puntos.

Con esa "noticia" especuló que podría continuar incrementando  su imagen en la simpatía de los amigos y amigas de la clase media y de los ricos. La angustia del teniente-coronel de entregar el poder ha sido motivo para no atender ninguna de las "recomendaciones" que le haga el CNE, en virtud de que no puede ser sancionado porque sus rectores son incondicionales a su tolda política. Además está acostumbrado a ejercer sin restricciones, haciendo lo que le viene en gana el gran poder presidencial.

Otro motivo de su desasosiego una vez que entregue el poder, sería el juicio de la historia o la serie de arremetidas que tendrá que enfrentar por sus malas decisiones, en especial por la "indolencia" en contra del crimen organizado, que ha enlutado a miles de hogares venezolanos, además del deterioro irreversible que ha ocasionado ideologizando y poniendo de rodillas a las Fuerzas Armadas de nuestro país, por haberlas involucrado en su fallida "estrategia", que indudablemente ha sido un fracaso.

Por lo pronto, en su condición de "presidente" del PSUV, presume en sus giras nacionales y en el extranjero de "los múltiples resultados que ha tenido su gobierno revolucionario socialista-comunista" y repite  diariamente en sus largas cadenas, sus discursos cargados de datos y cifras llenas de optimismo.

Insiste en que Venezuela  está en mejores condiciones que hace catorce años, en un intento más de tratar de convencer a los amigos y amigas que "vivimos mejor que en los gobiernos de la llamada IV República".

El teniente-coronel entró sin mesura a la contienda electoral para reelegirse por cuarta vez, y es partícipe de la "guerra sucia", de las artimañas de sus acólitos y de los golpes bajos, que organizan los "estrategas de campaña" encabezados por el “distinguido psiquiatra” Jorge Rodríguez, “el eminente canciller autobusero Nicolás Maduro”, “el muy cortés” de Diosdado Cabello, “el insigne profesor” Aristóbulo Isturiz y “el intelectual televisivo” Mario Silva

En sus frecuentes caravanas en una carrosa multicolor de "promoción turística", el teniente-coronel  promueve su imagen bajo el tramposo argumento que ese renglón no tiene aspectos de propaganda electoral y por lo tanto no existe impedimento legal para llevarlas a cabo.

Existe la impresión que el "primer comunista de la nación" olvidó los principios que dieron origen a su partido. Ahora tiene como únicas doctrinas, el rencor, que le infundió Fidel Castro en la Habana, quien le aleccionó a odiar a los partidos de la IV República el cálculo y el golpe oportuno, factores inseparables en la búsqueda del poder por el poder.

Otra táctica de campaña en pro de su candidatura, ha sido la de instruir a su gabinete para que hagan declaraciones en contra de la oposición escuálida.

El primero en acatar la instrucción fue el Ministro Giordanni, quien afirmó que el incremento en el pago de intereses de la deuda pública, es consecuencia de los "malos políticos ladrones del pasado". Como declaración oficial del chavismo, esta aseveración tiene algunas alteraciones, porque el manejo de la deuda pública no le corresponde a la dependencia a su cargo.

Además parece estar contagiado por el optimismo presidencial, Diosdado Cabello afirmó que Venezuela está mejor que nunca, "pese a quien le pese". El teniente-coronel no ha considerado que el rechazo de los "amigos y las amigas" por refrendar un cuarto periodo presidencial, se debe a los altos índices de desempleo y pobreza; a la persistente corrupción en los altos funcionarios, protegidos por la impunidad.

A lo anterior, habría que añadir el dramático aumento de la violencia, las ejecuciones masivas, los abusos y la incapacidad de las autoridades responsables para combatir a la delincuencia organizada en los últimos catorce años. Además, se debe sumar  el éxodo de gobernadores chavistas como El Gato Briceño y Henry Falcón en Monagas y Lara, las frecuentes derrotas en elecciones locales y las prácticas tramposas antidemocráticas de los chavistas, como la compra de votos, padrones inflados, acarreo de votantes, uso electoral de las misiones sociales y presión para los electores

Todo mezclado ha dado como resultado un verdadero "cochinero rojo-rojito". Qué necedad la del comandante de hacer tareas de proselitismo y alterar el equilibrio electoral. ¿Ayuda o perjudica la intervención presidencial en su propia campaña? ¿El comandante seguirá violando la Constitución, gracias a la inmunidad de su alto cargo? La arrogancia del comandante, ¿será factor para ignorar las recomendaciones del CNE? ¿Alguien le hará caso al árbitro? Amanecerá y veremos.

jueves, 16 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, LA CULTURA DE LA INTOLERANCIA NECESITA UN CAMBIO


LA CULTURA DE LA INTOLERANCIA NECESITA UN CAMBIO
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

La educación tiene como objetivo principal la formación de hombres y mujeres de bien desde una dimensión académica, de valores morales, éticos y espirituales en la que puedan ser útiles a la sociedad. En Venezuela, la crisis por la ausencia de valores positivos en el hogar, colegio, barrio y ciudad entre otros contextos, ha desencadenado una cultura de la indiferencia hacia lo normativo, un desconocimiento casi total de la autoridad, de la necesidad de instaurar buenas relaciones y del respeto por la diferencia.

Nuestra sociedad venezolana está viviendo una cultura de la intolerancia  donde la violencia está produciendo sendos cambios en nuestra manera de percibir la realidad. Los índices de violencia intrafamiliar se han disparado, escuelas y liceos cada día reflejan más problemas asociados a la cultura del matoneo o bullyng, en los barrios marginales y municipios hay tendencia a la formación de bandas delincuenciales con base en acuerdos tribales que por encima del núcleo familiar las hacen unificar como tribu urbana.

Esa carencia de valores debe llevar a replantear desde las administraciones municipales y Estadales, concretamente desde las Direcciones de Educación, el modelo de formación integral educativo, que ha terminado apuntando más a la instrucción que a la formación académica y de valores.

Para esto, debemos reconfigurar nuestro modelo educativo desde la urbanidad y el civismo, de tal manera que proponga otra manera de vivir desde la responsabilidad social que a cada individuo le atañe en relación con el entorno donde se desenvuelve, donde valores como la autoestima, tolerancia, responsabilidad, honradez, respeto a la diferencia, puntualidad, cortesía, respeto a las autoridades, el buen hablar y la civilidad sean los elementos que todo ciudadano moderno requiere para nuestra sociedad.

La sana convivencia, a través de la buena comunicación, es quizás el mayor propósito que todo ser humano busca para mejorar sus relaciones con familiares, amigos, vecinos, compañeros de estudio y trabajo, jefes, incluso sobre desconocidos que comparten un mismo espacio llámese barrio, pueblo o ciudad. Para esto, existen las reglas de convivencia reguladas por la urbanidad y el civismo que buscan la aplicación de los buenos modales y el mantenimiento del orden a través del respeto por las normas y las autoridades.

Así como hace algunos años, desde El Ministerio de Educación se defendió con ahínco la inclusión de la cátedra de educación moral y cívica, luego formación ciudadana y valores como parte del pensum en los colegios y liceos del país, con el fin de mantener y fomentar la ética, la moral, las buenas costumbres y los valores humanos, hoy se hace vital que desde el Ministerio de Educación se propongan la creación y reglamentación de la cátedra obligatoria de urbanidad en todos los colegios de toda Venezuela, para que haya un trabajo de recuperación de los valores en forma seria, comprometida y vigilada desde los gobiernos municipal y estadal, en sinergia con la familia, los colegios y los medios de comunicación, para que se recupere el respeto por la vida, por las autoridades, las normas de tránsito, los buenos modales, el respeto por la dignidad de la mujer, las normas de cortesía, por el medio ambiente y el autoestima, entre otros valores.

Necesitamos que el nuevo gobierno tome como reto educativo la propuesta del candidato del Progreso, la responsabilidad de devolverle a la sociedad, especialmente a los jóvenes, los valores positivos tan olvidados en estos tiempos de revolución socialista-comunista, en la que la desnuclearización de la sociedad está llevando a que se proponga un modelo de desunión  donde los hombres han terminado siendo presos de su egoísmo, desestimando la solidaridad, el respeto y los buenos modales por creer que son signos de debilidad.

Es urgente que nuestros legisladores, los gobernantes y  demás autoridades, entiendan que la cátedra de Urbanidad y Civismo ayudará a combatir el individualismo, la anomia, la ausencia de pertenencia, la indiferencia, la apatía y la falta de responsabilidad social.

Necesitamos que así como proponen ordenanzas y acuerdos para defender las irregularidades del gobierno y de los jerarcas revolucionarios burlando la Carta Magna, nuestros legisladores en sentido formal y material, se comprometan con el cambio y desarrollo, a través de la recuperación del tejido social con base en valores regulados por la urbanidad, el civismo y las buenas costumbres. Hay un solo camino para lograrlo: EL DEL PROGRESO.

martes, 14 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, “TODO SE HA VUELTO VERTIGINOSO EN ESTA SOCIEDAD”


“TODO SE HA  VUELTO VERTIGINOSO EN ESTA SOCIEDAD”
Zenair Brito Caballero
(britozenair@gmail.com)

Las sociedades modernas han pisado el acelerador. Las tecnologías permiten recorrer el mundo a velocidades que hace unas décadas parecían una fantasía de ciencia ficción y ahora forman parte de la vida cotidiana. Pero tras esa apariencia de rapidez e inmediatez se esconde un estilo de vida agotador y estresante. Es como si metieran al hombre a competir entre una manada de caballos
Esperar frente a una computadora  que se cargue una página web durante más de unos segundos, o hacer las colas en las cajas de los bancos e hipermercados son actividades que se pueden volver insoportables. El aquí, el ya y el ahora son estados de ánimo que el hombre ha incorporado a su vida con severidad.
El latiguillo anglo americano: time is Money – el tiempo es dinero- unido a la velocidad, propiciada por la digitalización y la tecnologización, se ha extendido a todas las facetas posibles de la vida moderna. No es casualidad que la compañía estadounidense Google haya sacado Google Instant, con él dice que ahorrará más de 3.500 millones de segundos cada día si se acumulasen las esperas de todos los usuarios.
Toda una vida. El ritmo del día a día se acelera. La vida de los ciudadanos venezolanos (as) se desarrolla a trompicones, corriendo de allá para acá, para sacarle al tiempo el máximo partido. 
El corazón bombea todo lo que puede y hasta que puede, pero no es un órgano que no padezca los ajetreos que se le imponen. En apariencia no se queja, pero lo siente.
Algunos estudios de la Fundación Española del Corazón y la Sociedad Española de Cardiología que he leído en Internet en Diario Médico,  apuntan a un mayor riesgo de episodio cardiovascular en las personas con perfil competitivo, autoexigentes, apegados al trabajo y obsesionados con el éxito. 
La velocidad se impone en la sociedad venezolana.
Donde antes se podía tomar un café sentado cómodamente en un sillón con apoya brazos, ahora ponen un mostrador sin apenas un rincón en el que poder apoyarse, para que el paso por el establecimiento sea mucho rápido. 
No importa lo que consumas, sino la velocidad a la que lo hagas. Es una sencilla regla de tres: a más clientes, más consumo y más beneficios.
La comida rápida es uno de los símbolos de esta forma de vida. Un comestible que representa el usar, tirar y el volver a empezar. 
Una manera de estar en el mundo, donde pasar de puntillas y de forma superficial es más rentable, al menos en apariencia, que pararse a disfrutar y a llegar al fondo de los asuntos. No es falta de interés, pero cuando el abanico de posibilidades es tan amplio: o entras en la dinámica de la velocidad o el tiempo no da para hacer mucho más.
Este ritmo galopante también se puede apreciar en los medios de comunicación. Los artículos de opinión de fondo van menguando y no son publicados porque no interesan y, con más frecuencia, sobre todo los más jóvenes, se informan a través del Twitter o del Facebook.
En la actualidad, con las posibilidades que dan las Redes Sociales, es más cómodo visionar el mundo en 140 caracteres que entenderlo leyendo un artículo de mil palabras. 
Los mayoría de las personas ya no leen los periódicos y menos las páginas de opinión,  ya prefieren Facebook o Twitter a contar cosas en un blog, que parece ser una herramienta del pasado.
Ni que decir tiene lo que los jóvenes opinan del periódico en papel impreso. A comienzos del siglo XX Filippo Tommaso Marinetti y sus colegas futuristas, desde la tranquilidad florentina del Café Giubbe Rosse, lanzaban loas a la velocidad como símbolo de la modernidad. 
Hoy ese símbolo está en su momento de máximo apogeo. Un siglo después, nadie sabe hacia dónde va todo esto. No sería extraño entonces, que más de uno de aquellos futuristas que alentó la velocidad en su poesía, hoy sintiera vértigo.

lunes, 13 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, “UN MANUAL PARA ASPIRANTES A DICTADORES”


“UN MANUAL PARA ASPIRANTES A DICTADORES”
ZENAIR BRITO CABALLERO 
britozenair@gmail.com)
Hace unas semanas conseguí en Internet un interesante libro, el cual leí durante varios días con esmerada atención porque trae referencias históricas de los regímenes crueles en el mundo.
El autor André de Guillaume escribe con tal naturalidad y humor, que el lector no sabe si reírse o llorar por las realidades allí descritas. El titulo no puede ser más elocuente (Como Gobernar el Mundo. Un Manual para los Aspirantes a Dictadores en Castellano).
Entre las 10 cosas cotidianas que los déspotas pueden hacer y que no pueden hacerse en una democracia, el autor cita el ataque constante a la prensa y en lo posible el cierre de las televisoras o periódicos, el negarse a pagar las deudas o presenta documentación que revele que con la plata de los impuestos por necesidad nacional se han realizado algunos pagos.
Al referirse al gobierno de los países, el autor recomienda a los aspirantes a dictadores intentar cambiar el nombre de las principales ciudades, buscar cambiar la bandera nacional o incorporar nuevos símbolos que después la reemplacen y sobre todo fundamentalmente cambiar el nombre del país.
A los efectos de demostrar una actuación acorde con la imagen del déspota, se recomienda al líder insistir en que todo el mundo le obedezca para no ser considerados traidores a la causa, mencionar siempre las figuras históricas como la del Ernesto Guevara (el Ché), Fidel Castro, Mao Tse-Tung, Saddam Hussein y gesticular, y ser muy enfático en las apariciones públicas, levantando el dedo ante todos cual Adolph Hitler y Benito Mussolini.
El aspirante a dictador debe tener a su disposición una amplia gama de facilidades de infraestructuras durante el ejercicio de su gobierno. Y allí se incluye un majestuoso palacio, necesidad de aviones privados nuevos a su disposición; un importante número de sirvientes y adulantes; un grupo de empleados y burócratas que se caractericen por su carencia de talento para evitar opacar las pocas luces que el dictador pueda tener en un arranque enfermizo de cordura.
Según el autor del libro mencionado, para los déspotas modernos, los temas legales no deben ser de preocupación, por la sencilla razón que él asume e interpreta las leyes a su manera o sencillamente las hace e impone a su real saber y conveniencia, en caso contrario las formas de minimización de los poderes independientes transformados en solo órganos estatales serán el instrumento indispensable para ello. Por eso en el diccionario del dictador, una ley es sencillamente un instrumento para que las cosas sean como le convengan y esto se manifiesta o concreta de manera escrita o verbal.
En este mismo sentido, el congreso hoy llamada Asamblea Nacional no es más que un grupo pagado de incondicionales que están de acuerdo con los designios del dictador y lo aplauden con frecuencia en cada reunión en que puedan asistir. Teniendo en cuenta que la organicidad de las instituciones debe ser el reflejo permanente de batallas de adulación y admiración que aunque forzadas, no interpreten nada más ni nada menos lo que el régimen pretende tener: Un circo de proporciones.
Hoy en Venezuela la situación que vivimos es delicada. La economía es deplorable y la seguridad inexistente por ello es normal sentir miedo, pero es la actitud que se tome frente al dictador lo que definirá el futuro de nuestra nación. Si dejamos que nos amedrenten, que nos amordacen, que nos aterroricen, si los medios ceden a la presión y se autocensuran, ese miedo nos llevará al camino de la opresión y la esclavitud, física y mental.
Pero si lo afrontamos y gritamos a los cuatro vientos nuestras convicciones democráticas, pase lo que pase, no seremos vencidos. Comparto con ustedes mis lectores estas lecturas y experiencias. Y no olvidemos que hay un camino para cambiar  votando todos por EL PROGRESO el 7 de octubre..

domingo, 12 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, . “DEBIÉRAMOS DEJAR DE ANDAR PREOCUPADOS Y OCUPARNOS DE SER HUMANOS”


    DEBIÉRAMOS DEJAR DE ANDAR PREOCUPADOS Y OCUPARNOS DE SER HUMANOS” 
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Día domingo: momentos de reflexión. Puede ser que pasemos un tiempo actuando en la vida, hasta que la vida misma nos sorprenda y nos obligue a ser quien somos. Está más que claro que la gente que actúa para los demás, jamás logra ser quien es y por ende, jamás llega a ser feliz, porque vive tratando de caerle bien a los demás, viviendo la vida que quieren los demás, complaciendo a los demás y viviendo mediocremente.

Cuando uno quiere que los otros no hablen mal de uno, se termina comportando como ellos quieren que nos comportemos, y -por suerte- a pesar de los esfuerzos y la exagerada buena educación que tengamos, siempre hay alguien difamándonos. Digo por suerte, porque estas personas también son las que nos enseñan que la vida no es un escenario, y que la forma más plena de vivirla es ser tal cual somos.

No se puede permitir a los demás que nos manejen como si fuésemos títeres, y hasta algunos como ventrílocuos, que quieren que digamos lo que ellos desean  escuchar. Nuestra voz no puede estar en silencio, nuestros reclamos no pueden ceder ante el otro, nuestra emotividad no debe estar subyugada a nuestra racionalidad, nuestra proclama no debe estar oculta; esa forma que tenemos de  diplomacia exacerbada, cuando hay que hablar de cosas que se sienten, es el primer síntoma de que padecemos una contaminación en el espíritu.

El poder de comunicación que posee el ser humano es un arte ilimitado, que nos asigna a través de la palabra un rol protagónico o nos condena a ser la sombra de alguien en la vida. Tropezamos con muchos ejemplos día tras día: médicos que están más enfermos que sus pacientes, ricos infelices, padres que pretenden que sus hijos hagan su vuelo y no  les enseñan cómo hacerlo; políticos cuya sonrisa se conoce sólo cuando se acercan las elecciones; gente que dice no tener de qué hablar y se reúnen los domingos para quejarse por turnos; gente que ha hecho de la estupidez, su manera de vivir.

¿Hacia dónde nos dirigimos? Está claro que esos mecanismos nunca sirvieron y que el camino opuesto sería la mejor forma de atreverse a vivir. Debiéramos dejar de andar preocupados y ocuparnos de ser humanos; y con esto digo mucho: ser humano es tener limitaciones, es equivocarse, es reír cuando se te da la gana y llorar si realmente es necesario.

Ser humanos es saber que el otro también tiene imperfecciones y que lo único que realmente- no tiene solución, es cuando la vida se termina. Los programas educativos no te enseñan ni a vivir, ni a morir, ni a ser feliz, ni a enfrentar las tristezas que puedan venir. La vida nos enfrenta con nosotros mismos y nos enseña que nadie puede vivirla más que nosotros.

Está claro que cuando se camina por la vida sin amor, la inmunodeficiencia está garantizada y el corazón pasa a estar en estado de emergencia.