domingo, 12 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, . “DEBIÉRAMOS DEJAR DE ANDAR PREOCUPADOS Y OCUPARNOS DE SER HUMANOS”


    DEBIÉRAMOS DEJAR DE ANDAR PREOCUPADOS Y OCUPARNOS DE SER HUMANOS” 
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Día domingo: momentos de reflexión. Puede ser que pasemos un tiempo actuando en la vida, hasta que la vida misma nos sorprenda y nos obligue a ser quien somos. Está más que claro que la gente que actúa para los demás, jamás logra ser quien es y por ende, jamás llega a ser feliz, porque vive tratando de caerle bien a los demás, viviendo la vida que quieren los demás, complaciendo a los demás y viviendo mediocremente.

Cuando uno quiere que los otros no hablen mal de uno, se termina comportando como ellos quieren que nos comportemos, y -por suerte- a pesar de los esfuerzos y la exagerada buena educación que tengamos, siempre hay alguien difamándonos. Digo por suerte, porque estas personas también son las que nos enseñan que la vida no es un escenario, y que la forma más plena de vivirla es ser tal cual somos.

No se puede permitir a los demás que nos manejen como si fuésemos títeres, y hasta algunos como ventrílocuos, que quieren que digamos lo que ellos desean  escuchar. Nuestra voz no puede estar en silencio, nuestros reclamos no pueden ceder ante el otro, nuestra emotividad no debe estar subyugada a nuestra racionalidad, nuestra proclama no debe estar oculta; esa forma que tenemos de  diplomacia exacerbada, cuando hay que hablar de cosas que se sienten, es el primer síntoma de que padecemos una contaminación en el espíritu.

El poder de comunicación que posee el ser humano es un arte ilimitado, que nos asigna a través de la palabra un rol protagónico o nos condena a ser la sombra de alguien en la vida. Tropezamos con muchos ejemplos día tras día: médicos que están más enfermos que sus pacientes, ricos infelices, padres que pretenden que sus hijos hagan su vuelo y no  les enseñan cómo hacerlo; políticos cuya sonrisa se conoce sólo cuando se acercan las elecciones; gente que dice no tener de qué hablar y se reúnen los domingos para quejarse por turnos; gente que ha hecho de la estupidez, su manera de vivir.

¿Hacia dónde nos dirigimos? Está claro que esos mecanismos nunca sirvieron y que el camino opuesto sería la mejor forma de atreverse a vivir. Debiéramos dejar de andar preocupados y ocuparnos de ser humanos; y con esto digo mucho: ser humano es tener limitaciones, es equivocarse, es reír cuando se te da la gana y llorar si realmente es necesario.

Ser humanos es saber que el otro también tiene imperfecciones y que lo único que realmente- no tiene solución, es cuando la vida se termina. Los programas educativos no te enseñan ni a vivir, ni a morir, ni a ser feliz, ni a enfrentar las tristezas que puedan venir. La vida nos enfrenta con nosotros mismos y nos enseña que nadie puede vivirla más que nosotros.

Está claro que cuando se camina por la vida sin amor, la inmunodeficiencia está garantizada y el corazón pasa a estar en estado de emergencia.

ZENAIR BRITO CABALLERO, LOS JUEGOS OLIMPICOS SON UN RETRATO DEL MUNDO


LOS JUEGOS OLIMPICOS SON UN RETRATO DEL MUNDO
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

El cuerpo es el instrumento que le fue dado al hombre para entenderse con la naturaleza. Su poder y sus diferentes capacidades quedan expuestos en los Juegos Olímpicos: vencer un récord es transitar un poco más la frontera de los límites físicos de la especie humana.

Las calles del sábado maracayero venezolano cargan hoy con sol radiante y con cierto gris de ausencia. Es agosto y las lluvias frecuentes son, al fin, lo que nos toca vivir ahora en esta parte del país. Mientras tanto, puertas adentro, viendo caer la lluvia en las calles de ciudad, hay pantallas de televisión encendidas en casas y apartamentos, que no dejan de mostrar desde Londres a jóvenes en plena acción deportiva.

En estos días, los juegos olímpicos ocupan de nuevo la atención internacional y Venezuela no es la excepción. El mundo está reunido en Londres y cada atleta va por su gloria personal y también por la de las sociedades a las que pertenecen. Es que, como decía Miguel de Unamuno, “un hombre es un pueblo”, y en cada destino individual también está proyectado un destino colectivo.

Por eso, los Juegos, su espíritu, poco tuvo que ver con aquella bucólica frase: “Lo importante es competir”, con que supuestamente se pintaba el alma de la versión moderna de los Juegos Olímpicos.

En realidad, el espíritu con el que las sociedades más poderosas encaraban los Juegos podría traducirse: “Ustedes vengan a competir, que nosotros nos quedamos con las medallas”. Es decir, para unos, lo importante es ganar y conceden a otros la gracia y el consuelo de participar, como sucede en estos momentos con un simple diplomita de consolación a los atletas competidores que se ubiquen del cuarto al octavo lugar.

La tensión por ganar llegó a su paroxismo en los años de la Guerra Fría, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética arrasaban y se disputaban la supremacía del mundo, medalla a medalla. Y con las medallas, venía la promoción del sistema político, social y económico que enarbolaban. Hoy, no es casualidad que el que compite cabeza a cabeza con Estados Unidos sea China.

En ocasiones puede suceder que por extraordinarias excepciones individuales o por cuestiones de raza, como sucedió con fondistas africanos y americanos, los países más sumergidos tengan la oportunidad de brillar en alguna disciplina como el caso de Jamaica. Pero, en general, son las sociedades más poderosas las que pelean por los lugares más destacados.

Es que no sólo han tenido al menos hasta aquí la seguridad del desarrollo para contar con hijos saludables, sino que sus gobiernos han podido invertir suficientes recursos y tecnologías en la formación de sus atletas. Y eso significa mucho cuando lo que determina resultados son diferencias de décimas de segundos.

Hay casos en los que, si no tienen en su tierra los atletas ganadores, echan mano a su vieja aureola colonial y asumen la tutoría de deportistas negros que compiten a favor de países que se ufanan de ser blancos. Ganar una medalla aporta a la sociedad a la que pertenece el atleta una dosis de autoestima y cohesión nacional.

Venezuela estuvo 40 años sin ganar una medalla de oro, cuando Morochito Rodríguez  la ganó en boxeo y en este 2012 el joven bolivarense de 26 años Rubén Limardo Gascón formado en Polonia, donde vive desde hace 10 años y  que obtuvo la dorada en esgrima por representar a Venezuela. Al escribir este artículo, la canasta está casi vacía, pero no por eso hay que dejar de valorar el esfuerzo de nuestros representantes en los juegos olímpicos, muchos de ellos formados en países europeos o en Estados Unidos.

Los Juegos Olímpicos dejan, además, una marca en el camino evolutivo de la humanidad. El cuerpo es el instrumento que le fue dado a hombre y mujer para entenderse con la naturaleza, y su poder y sus diferentes capacidades quedan expuestas en los Juegos: vencer un récord es correr un poco más la frontera de los límites físicos de lo humano.

Por lo demás, la gloria de los deportistas no se discute: un gran campeón no alcanza esa condición porque hay medios que juegan a su favor, porque tiene detrás un equipo de inventores de éxitos, o porque es hijo de tal, ahijado de cual, pertenece a un partido político o tiene relaciones con el presidente de la República; o simplemente porque es bello, sensual, viste o sale bien en las fotos. Es el apoyo de los gobiernos al deporte, su constancia y preparación tanto física como psicológica lo que le conducen al triunfo de un atleta. 

sábado, 11 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, LOS GRANDES AVANCES DE LA INTERNET


LOS GRANDES AVANCES DE LA INTERNET
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

La vertiginosa velocidad y la dinámica de la Internet implican que cada día estemos más pendientes de la incursión de sus avances y las nuevas propuestas tecnológicas. Los múltiples retos del mundo moderno nos obligan a seguir de cerca estos cambios, de lo contrario corremos el riesgo de quedar rezagados.
La Internet representa el desarrollo más importante en materia de comunicación desde el invento de la imprenta a finales del siglo XV. Estamos viviendo una revolución digital; podemos acceder de forma inmediata a gran cantidad de información, sin importar las distancias; la información viaja a la velocidad de la luz y gracias a ello, la difusión del conocimiento, la cultura y el entretenimiento se ha generalizado.
Ahora, sólo con un click, podemos favorecernos con nacientes soportes y canales de comunicación. Incluso están transformando los medios de comunicación, dando lugar a un nuevo periodismo, más abierto a la audiencia. Aplicaciones como blogs, con los que se puede acceder a un espacio en la red para colgar información de cualquier tipo, son cada vez más usadas por quienes desean darse a conocer con un propósito determinado.
No es raro disfrutar de una misa online y hasta Benedicto XVI usa correo electrónico y cree en su poder evangelizador. Redes sociales como Facebook y Twitter, permiten a sus usuarios escribir pequeños textos que pueden ser leídos por cualquiera que tenga acceso a su página; Bill Gates se cuenta entre sus miembros y en un sólo día, recolectó 180.000 contactos.  
Facebook, que completó 350 millones de usuarios en el mundo, proporciona miles de beneficios en el ciberespacio y nos ha expuesto a ser noqueados por el pasado en el momento más inesperado, con los alterados colores de las fotos digitalizadas. Algunas personas apáticas a este tipo de redes, que están convirtiendo la vida personal en una confluencia de masas, argumentan que fomentan conductas violentas, vanidosas, chismosas o difamatorias; aunque los niveles de privacidad han mejorado, pueden ser usadas de la manera que usted decida;  así mismo, será su beneficio o perjuicio.
Entre sus ventajas podemos contar lo rápido que se mueven sus contenidos: las primeras imágenes de la tragedia de Haití y el asesinato múltiple en un cine por un desquiciado disfrazado en el estreno de la película Batman, se conocieron primero en Facebook y Twitter que en los medios de comunicación tradicionales; además una persona o empresa, puede concentrar una gran base de datos y convertirse en la diferencia frente a su competencia, sin incurrir en gastos de publicidad con la creación de grupos o listas de distribución, que pueden convertirse en una bola de nieve de acuerdo al fin que tengan.
Otro aspecto que se destaca de este medio, es la libertad de tránsito de las ideas, y ni hablar de los políticos que encuentran en estas plataformas un inmejorable vehículo para dar a conocer propuestas, escuchar a la comunidad y generar debates sobre temas sensibles del país.
El tema de los buscadores merece un capítulo aparte. Google como herramienta, es el mejor soporte para cualquier investigación por la multiplicidad de contenidos y la agilidad en resultados; te brinda recursos insospechados en textos, imágenes, audios o videos.
Existe un  reglón de la población que todavía se resiste a incorporarse a estos avances, pensando que se trata de contenidos banales o simplemente por miedo a enfrentar un nuevo desafío, múltiples barreras que descuentan oportunidades que se van ensanchando con la progresiva sofisticación e innovación tecnológica, y derribarlas no es tarea fácil, pero puede ser la única solución para tender un puente que les permita subir al tren digital antes de perderlo definitivamente.
Asocian directamente el concepto de ‘tecnología’ con el de complejidad, y este concepto, está completamente errado. La integración va desde el teléfono celular o el blackberry con el que podemos descargar contenidos, enviar mensajes internacionales de forma gratuita, etc.
Sin embargo, la Internet se debe usar con sensatez para extraer lo realmente importante: por ser de libre acceso, puedes toparte con contenidos desacertados; también hay que prever su uso en los niños y en las niñas, existen miles de filtros para eso. Esta revolucionaria herramienta ya cumplió 40 años y a partir de la última década, se transformó en la mayor fortaleza del mundo moderno. ¿Y usted amigo lector que espera para incorporarse a ella? 

viernes, 10 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, ¿HAY DIFERENCIAS ENTRE LOS POBRES?


¿HAY DIFERENCIAS ENTRE LOS POBRES?
Zenair Brito Caballero  britozenair@gmail.com
Para aquellos interesados en la pobreza, sobre todo en la forma de sacar a estos sectores de sus condiciones precarias de vida, es particularmente interesante conocer lo que está sucediendo en Chile. Parecería que cuando no son exitosas las políticas dirigidas a estos sectores, los pobres no se diferencian entre sí, pero cuando empiezan a ser positivas algunas estrategias gubernamentales, surgen diferencias interesantes que obligan a análisis más cuidadosos sobre cómo llegarles a estos sectores, con lo que realmente los puede ayudar.
Leí un artículo publicado en Internet, que  El Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Católica de Chile hizo un análisis sobre el 40 por ciento de la población identificada como vulnerable en la capital del país y esos resultados fueron presentados recientemente en la prensa nacional. Los analistas afirman que en Haití no hay diferenciación de la pobreza, mientras que en Chile, concretamente en Santiago, se identifican cinco tipos distintos de esta.
Los guetos, que se caracterizan porque viven en barrios deteriorados, en un contexto de drogadicción y violencia; los desesperanzados viven en los guetos pero sufren en medio de una realidad que no comparten; los organizados, aquellos que se agrupan para lograr objetivos; los dependientes, que esperan que todo se los dé el Estado y, finalmente, los que ellos llaman “moyenizados”, que viven como los anteriores pero se sienten con valores de clase media.
Obviamente, las políticas para cada subgrupo son distintas. Se anota que esta caracterización es fundamental porque “no tiene sentido entregarle un microcrédito a un desesperanzado, pero sí a un organizado”, afirma Alejandra Rasse, una de las investigadoras
Pero no solo son muy importantes estas diferenciaciones, sino las razones por las cuales esto está sucediendo. Es el desarrollo económico alcanzado en los últimos años y, particularmente, el éxito logrado en los programas de vivienda y el aumento en los años de escolaridad lo que genera estos cambios, plantea el estudio. Para corroborarlo, toman el ejemplo de una persona que pertenece a este sector pero vive en una casa mejor situada, en un barrio de mayor reconocimiento social. A pesar de tener familias similares e ingresos parecidos a sus pares que se sienten pobres, estas personas se identifican como de clase media porque se enfrentan a oportunidades distintas.
Es decir, si sale de su gueto y vive en zonas deseables, sus expectativas cambian totalmente. Se genera entonces el necesario proceso de movilidad social. En estos momentos, cuando el gobierno  socialista-comunista venezolano luego del problema de los damnificados por las lluvias de los pasados meses que viven apretujados en albergues improvisados, se ha comprometido con un ambicioso programa de vivienda de interés social, esta experiencia chilena es de gran valor.
Primero, debe tipificar a la población pobre para definir políticas; segundo, debe tener mucho cuidado con las características de la vivienda que, en el caso venezolano, históricamente lejos de mejorar su calidad enfrenta a los pobres con viviendas a medio terminar, sin los servicios públicos que se requieren; tercero, la ubicación es definitiva.
Por lo que mencionan los chilenos, es fundamental que la movilidad social empiece por la nueva percepción que pueden tener los pobres, al vivir en sitios donde compartan con una población que tiene otros proyectos de vida. Para ello se necesita que su nueva vivienda cumpla con unos requisitos básicos.
En Las Condes, un barrio prestigioso de Santiago, allí donde vive el presidente Piñera, han construido condominios de viviendas sociales en un subsector en la Avenida Alejandro Fleming, que, como afirman los investigadores, “transmiten movilidad social a sus habitantes”. Además, los pobres de Chile tienen una pensión solidaria, y el gobierno acabó con las cooperativas de trabajo asociado y creó otras políticas sociales, dirigidas a todos los pobres. Esta es, sin duda, una sugerencia oportuna para ver si los venezolanos no solo copiamos lo malo sino también lo bueno. Hay un camino EL DEL PROGRESO.

jueves, 9 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA MERITOCRACIA


EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA MERITOCRACIA
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)
Las palabras tienen vida propia. Cambian de significado caprichosamente. Pueden traicionar incluso a quienes las acuñan. En 1958, el escritor y político británico Michael Young (1870-2033) publicó una novela futurista, en la tradición de Aldous Huxley y George Orwell, titulada “El ascenso de la meritocracia”, Young quiso darle a la palabra 'meritocracia' un sentido negativo, sarcástico, irónico y mordaz.
La novela describe el surgimiento de una sociedad estratificada, desigual, donde el éxito depende del acceso a prestigiosas instituciones educativas y de la posesión de ciertas habilidades mentales (estrechamente definidas). En la sociedad imaginada por Young, el sistema educativo selecciona a los ganadores, no los forma. O dicho de otra manera, descarta a los perdedores, no los redime, no los exime.
Por cuenta de la evolución impredecible del lenguaje, la palabra meritocracia asumió con el tiempo una connotación distinta, opuesta a la originaria; se convirtió en un sinónimo de movilidad social e igualdad de oportunidades. Un 'sistema meritocrático' denota ya no un sistema excluyente, sino todo lo contrario, un sistema abierto, sin roscas, ni privilegios heredados, ni favoritismos odiosos. Recordemos al genial RENNY OTTOLINA
Actualmente algunos políticos democráticos que desean posar de justos e independientes, proclaman su compromiso inquebrantable con la meritocracia, esto es, con el mérito individual como criterio exclusivo para la selección y escogencia de sus colaboradores. En 2001, un año antes de su muerte, Michael Young escribió un largo artículo de prensa en el que lamentaba, en un tono vehemente, el nuevo significado de la palabra meritocracia.
Young invitó a Tony Blair, entonces primer ministro de Inglaterra, a que purgara sus discursos de la palabra en cuestión o a que, al menos, admitiera el lado oscuro de la meritocracia. Una cosa es la asignación de puestos con base en el mérito individual, escribió Young, otra muy distinta la consolidación de una nueva clase social, de una élite inexpugnable y arrogante que considera que merece todos los privilegios. "Contrario a quienes se lucraban del nepotismo, las nuevas élites creen firmemente que la moralidad está de su lado".
Los escrúpulos semánticos de Young son exagerados, pero no irrelevantes. Llaman la atención sobre los peligros que acechan a una sociedad donde el mérito es entendido de manera estrecha y asociado a trayectorias académicas y laborales muy específicas.
Young criticó duramente al gabinete de Blair, conformado por una élite meritocrática, poseedora de unas credenciales impecables, pero, en últimas, un buen ejemplo de las nuevas formas de exclusión. Lo mismo podría decirse sobre el gabinete venezolano o sobre los cuadros directivos de muchas empresas venezolanas del gobierno socialista-comunista.
Lo escribo sin resentimiento, todo lo contrario, con algo de pudor. Al fin y al cabo los egresados de las Universidades venezolanas, donde me formé y he trabajado  en sus aulas de pregrado, de maestría y de doctorado, figuran de manera prominente en el gobierno nacional y en muchos cargos de responsabilidad y privilegio.
En fin, si el mérito se asocia exclusivamente con unas pocas instituciones educativas o con un conjunto estrecho de competencias, la meritocracia es casi indistinguible del nepotismo o el amiguismo. La meritocracia, sugirió Young hace ya más de medio siglo, puede ser un eufemismo conveniente para designar una nueva forma de exclusión. Su sugerencia, sobra decirlo, no ha perdido vigencia.

miércoles, 8 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, PARA CAMBIAR A VENEZUELA CAMINEMOS HACIA EL PROGRESO


PARA CAMBIAR A VENEZUELA CAMINEMOS HACIA EL PROGRESO
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)
            La pobreza de los venezolanos no puede ser nuestro destino. Es la causa moral la que nos llama a la unidad para superarla, es la que exige el diálogo, la que reclama la aportación de lo mejor de nosotros mismos. Venezuela enfrenta graves y serios problemas que han debido ser atendidos con responsabilidad y seriedad por parte del actual gobierno, pero en trece años no lo ha hecho, ni lo hace, ni lo hará.
Por ello, la realización de una campaña electoral no puede convertirse en un motivo más de preocupación, sino al contrario, debe representar la práctica de un amplio ejercicio concienzudo en la búsqueda de soluciones concretas y viables a los gravísimos problemas que vivimos los venezolanos
           Y esa es la prioridad del candidato presidencial de la Mesa de la Unidad Democrática y ganador de las Primarias Henrique Capriles Radonski, quien a pesar de ser objeto de ataques, descalificaciones y calumnias no ha contestado ni a una de ellas con otra ofensa, sino con argumentos y la invitación a ampliar la visión sobre la realidad que viven millones de venezolanos y de esa forma, enfrentar los problemas en unidad y acompañamiento
              "Mi llamado es a realizar el cambio  de Venezuela hacia el progreso, pero en la unidad, sin sectarismos sin dividirnos", ha dicho reiteradamente Capriles Radonski, demostrando con ello la visión de un jefe de estado y no la de un político más que no piensa más allá de la jornada electoral. Por ello, a diferencia de lo que ha dicho el otro candidato- presidente, Capriles ha sostenido que los enemigos del progreso no los encarnan sus contrincantes políticos, sino los grandes y graves problemas de Venezuela, tales como la pobreza, el desempleo y la violencia que afecta la vida diaria de millones de compatriotas.
El desvío de la atención de nuestros hombres de talento hacia cuestiones extrañas, con perjuicio del conocimiento de las propias, ha ocasionado no pocos daños a nuestra nación, han escrito eminentes políticos de la llamada IV República y descrito magistralmente los grandes problemas nacionales, realizando estudios sociológicos pormenorizados de las grandes adversidades que el pueblo venezolano enfrentaba en esos momentos y que derivarían en el estallido de lo que fue el Caracazo y otros movimientos civiles en contra de las políticas gubernamentales.
               A más de veinte años de distancia de ese momento histórico, nuestro país requiere por parte de todo aquel que pretenda gobernarlo, que se centre en las grandes deficiencias y problemas que siguen postrando en la pobreza a casi la mitad de la población y evitando su despegue económico y tecnológico.
                    La pobreza en Venezuela aumenta cada día más, por el desempleo, las malas políticas alimentarias, de seguridad, de salud, educación y cultura. De acuerdo con estudios de la UCAB, la población en nivel de pobreza se incrementó en entre 2008 y 2010, para ser actualmente el 46.2 por ciento de la población total del país
                Lo anterior evidencia la ineficacia en la gestión de este Gobierno que se proclama socialista comunista, que se dice amante de los pobres, y ello no se debe a la falta de recursos, sino a la mala aplicación de éstos, pues cómo entender que se gasten  millones de bolívares en un monumento o mausoleo para los restos del Libertador y millones para realizar la campaña electoral del candidato-presidente cuando en el país  millones de venezolanos sufren hambre y sed. No se trata de una apreciación demagógica, sino de un razonamiento hecho con base en el sentido común.
             Por ello, el candidato presidencial del PROGRESO no centra su labor política en una persona o un instituto político, sino en contra de los rezagos que vive el país. Y es que el reto no es solamente ganar las elecciones del PRÒXIMO 7 DE OCTUBRE, sino dar un nuevo rumbo a Venezuela, uno que sí responda a las exigencias sociales y económicas de un país que pareciera haberse quedado a medio despegar.
              Henrique Capriles Radonski no se cree poseedor de la verdad absoluta, sino de la capacidad de conciliar intereses, escuchar, dialogar y dar resultados. Su labor al frente del Gobierno del Estado Miranda da cuenta de su formación democrática, pues a pesar de no contar con los recursos Estadales, buscó que sus propuestas fueran respaldadas por unanimidad, y así lo logró
            Mientras  el otro candidato-presidente le apuesta a centralizar la estrategia en contra de la delincuencia organizada, Capriles ha expuesto  propuestas claras y específicas en la materia que parten de plantear una nueva estrategia nacional para reducir la violencia, la cual sería consensuada con los  poderes y los tres órdenes de gobierno, con la sociedad civil organizada, medios de comunicación y partidos políticos y no se trataría de una estrategia impuesta y unilateral.
            El hecho de que hoy millones de jóvenes no tengan oportunidades laborales, que haya tres veces más desempleo que hace apenas trece años, que Venezuela no esté generando el crecimiento necesario para crear los empleos suficientes, que la universalización de la educación media superior pueda alcanzarse hasta el año 2043 de conservarse la actual política educativa, que estén muriendo miles de venezolanos cada año en medio de una violencia inusitada en el país y que las familias vivan en la zozobra y la intranquilidad, debieran ser los principales enemigos no sólo de  los aspirantes presidenciales, sino de todos los venezolanos.
              Por ello, Winston Churchill decía que "Un estadista es el que piensa en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones", pensamiento que resulta más que oportuno tener presente en la antesala de una jornada electoral que sólo durará un día, pero ¿y después qué?
                   Venezuela requiere una campaña presidencial de propuestas y de respeto, no de diatribas, cortoplacismos ni divisiones. Estoy segura que hoy en esta disputa presidencial, Henrique Capriles Radonski privilegiará las propuestas sobre los descalificativos y las calumnias, lo cual obligará al otro candidato-presidente a hacer de lado su campaña negra y entrarle a las propuestas aunque sean las mismas que ha hecho en 14 años de desgobierno.

martes, 7 de agosto de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO, ¿PUEDE EL DINERO DAR LA FELICIDAD A LOS SERES HUMANOS?


“PUEDE EL DINERO DAR LA FELICIDAD A LOS SERES HUMANOS”
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)
Siempre me ha preocupado este tema y por ello hoy decidí escribir este articulo, porque desde el principio de las discusiones (es mejor decirlo así, suena a generalidades, y a un poco de despreocupación hacia la filosofía), al ver que muchos seres humanos suelen sostener que el dinero puede dar la felicidad. Y existen otros, los de la acera de enfrente, que son más radicales aún, y aseguran que el dinero es “todo” en este mundo.
Muchos, teniéndose a sí mismos por circunspectos, prudentes y sensatos, opinan que el dinero ayuda, a través de su buen uso, y de su mérito indiscutible, a llevar una vida más cómoda y más relajada. El dinero libera de los pesares que caen sobre las espaldas de los pobres, de los miserables. Yo creo que el dinero ayuda. ¡Y cuánto! ¡Y cómo! ¡Y cuán oportunamente!
Para ganar dinero, y por un poco de muchas cosas importantes como criar y educar bien a mis hijos, comprar una vivienda en una buena urbanización y darles una vida más o menos holgada, yo he trabajado desde muy joven, desde que me gradué en la universidad. Pero siempre he estado pensando por el miserable sueldo que ganamos los docentes universitarios, temiendo quedar pobre ante la situación crítica que vive nuestro país socialista-comunista y ansío, como el resto de los mortales, juntar una suma de billetes importantes, para pasar dignamente los últimos años de mi vejez.
No digo que vivo en escasez, pero parece que sí a veces, pues a menudo me encuentro pensando qué compraré hoy, si tengo poco dinero, y especulando en esto, las ideas que pudieran poblar con felicidad mi mente se fugan por un orificio de mi cabeza. La pobreza amigos lectores deshonra, a veces, al ser humano. Le quita el buen semblante. Castigo es la pobreza. Ella deja llagas, y multiplica la miseria, como si esta, de por sí sola, ya no fuera suficiente mal.
Cuántos individuos hay en Venezuela que no teniendo dinero con que sustentar a su familia se ven arrastrados, en un momento de desesperación, a cometer delitos de cualquier naturaleza. Claro que también hay pobres felices, que encuentran en la simpleza de su vida franciscana, motivos suficientes para despertar con buen semblante, pues no conocen más que las razones de un pasar campechano, sin lujos ni ostentaciones. Ya se acostumbraron a esa vida.
Así, a la población más pobre de nuestra Venezuela con sus ranchos, sus hojalatas, sus perros, sus gallinas, sus pollos, sus cochinos y sus maticas se han acostumbrado desde niños (as). Y duermen el sueño de los justos, y están siempre de ánimo para charlar sobre las posibilidades de una lluvia o un aguacero. No se preocupan por la crisis o por lo que sucede a su alrededor.
Quien quiera oír, que oiga: Bueno es el dinero. Néctar, florecimiento del talento que Dios nos ha dado, luz que corona la frente del trabajador honesto, perla sobre perla que guardamos en el cofre familiar para que nuestra descendencia no pase privaciones ni sea motivo de deshonra para nuestro apellido.
Busca, sin prisa y sin pausa, el modo o la manera de ser una persona que tiene siempre en la cartera los billetes para pagar los impuestos y saldar cualquier deuda. Ya lo sabes: Hay que dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. No seas anheloso ni insaciable.
Simplemente gana el pan con el sudor de tu frente, y que esa ganancia mantenga en estado de tranquilidad tu corazón y te alcance para dar oportunidades de progreso a ti y a tu familia. Malditos los que roban a los trabajadores.
Sobre sus cabezas debe caer la ira de Dios. Malditos los gobernantes que arrastran al pueblo a la pobreza mientras ellos se enriquecen. ¿Cuántas personas, en nuestro país, pasan hambre y se acuestan sin comer? Dios guarde tus pasos amigo que me lees. Dios te dé sabiduría para administrar tus bienes de modo que se multipliquen y practiques la caridad. Y creo que por espacio  eso es todo y ¿tú que piensas?