lunes, 4 de marzo de 2013

“CONTINÚA LA BAJA CALIDAD EDUCATIVA VENEZOLANA”


“CONTINÚA LA BAJA CALIDAD EDUCATIVA VENEZOLANA”
Zenair Brito Caballero

Hablar de brechas que siguen estableciendo marcadas diferencias en estudiantes preuniversitarios provenientes de instituciones educativas oficiales y privadas, se ha convertido en una constante  anual después  de conocer resultados de  la prueba de de aptitud académica para entrar en las distintas facultades de nuestras universidades.
Con seguridad, miles de clientes del sector público sienten el mismo dolor de patria al ver titulares que anualmente se repiten en diarios locales, anunciando: “Educación venezolana deja mucho que desear” “La educación venezolana está en los más bajos niveles de calidad de Latinoamérica”
De este hecho se motivan múltiples reflexiones y formulación de interrogantes e  hipótesis  que quedan en el tintero o  en  la mente de los que con  impotencia  no pueden  hacer  nada; bien porque no  tienen  autoridad,  o porque  si están  en  el contexto, unas pocas golondrinas no hacen verano. 
Según  lo  planteado; las preguntas más  frecuentes  son: ¿Está fallando el  Sistema Educativo Venezolano?, ¿El ente territorial?,¿Las Instituciones educativas? ¿Los  estudiantes? ¿Los maestros o profesores? ¿Los  ambientes de aprendizaje?  O  más  bien el  estrato socioeconómico?
Lo mejor  de todo es que la mayoría  de las veces la culpabilidad se le carga a los  estudiantes, porque  son  dispersos,  desobedientes, irrespetuosos, no tienen una familia que esté pendiente de ellos.
Conservadoramente se le atribuye a los niveles de pobreza en  que vive la mayoría, justificados por estudios científicos que señalan que los niños, adolescentes y jóvenes provenientes de esos hogares crecen bajo tensión constante en forma desproporcionada,  la mayoría hijos de madres, también bajo tremenda  tensión,  y  el  resultado puede ser  una  estructura cerebral que dificulta más que los niños florezcan en la  escuela o tengan éxito en la fuerza de trabajo. 
En fin, las respuestas en ese sentido son  muchas, pero las  acciones de mejora implementadas hasta la fecha a nivel  nacional, estadal y local, no  han  arrojado resultados  significativos. 
Considero  que  en  medio  de todos los  faltantes hay muchas  cosas que  se pueden  hacer,  si se concibe  la educación desde el ente territorial como herramienta indispensable para erradicar pobreza.
Si así fuera,  escogiera para representar  esa cartera a excelentes académicos profesionales  visionarios, pedagogos, sociólogos o psicólogos educacionales; se establecerían  acciones y  responsabilidades dirigidas a líderes que están al frente de  instituciones exigiendo resultados medibles, implementan  planes  de  estímulos a docentes,  para que motivados desarrollen  todo su potencial en  medio de condiciones precarias en  que se encuentran algunas escuelas, lejos de aulas inteligentes y algunas carentes de recursos básicos. Termino con otra interrogante. ¿Quién tiene la culpa de todo esto? britozenair@gmail.com

“COMPROMISOS COMPARTIDOS”


“COMPROMISOS COMPARTIDOS”
Zenair Brito Caballero

El proceso de educación de cada ser humano se inicia en casa y continúa en las instituciones educativas. Lo anterior significa, por supuesto, que existe un contexto de formación primario y uno secundario. El primero está constituido por los miembros de la familia y el segundo, por los miembros de las comunidades educativas.

Aunque debe promoverse una colaboración entre ambos, los agentes de formación (padres, docentes y otros cuidadores) ejercen funciones exclusivas y a la vez complementarias en cada uno de ellos. Aunque los roles de cada contexto de formación están claramente definidos, por lo menos en cuanto a la teoría se refiere, en la práctica existe confusión al respecto.

Lo anterior genera caos al interior de las familias y de las instituciones educativas. Ambas partes exigen el cumplimiento de las responsabilidades formativas que cada una asume que tiene la otra. Sin embargo, tales acciones no sobrepasan el plano de la controversia y al final, las diferencias de opinión se perpetuán generando escasas respuestas ante la necesidad de los niños y adolescentes de recibir una formación integral.

Hoy en día, la situación económica obliga a la gran mayoría de padres y madres a trabajar fuera de casa para vivir con cierta holgura. Así el cumplimiento de los compromisos laborales los mantienen lejos de sus hijos un número considerable de horas al día.

Por tal razón, los padres optan por delegar el cuidado de sus hijos a terceros, que, con frecuencia, son empleados de confianza, guarderías o tareas dirigidas. Lastimosamente, de nuevo por razones económicas, contratan a personas bien intencionadas pero poco preparadas para tan importante labor.
Resulta poco conveniente que los padres de familia dejen de ejercer su rol y esperen que el personal de los colegios supla sus funciones parentales. Las instituciones educativas no se pueden convertir en los padres de familia, porque en esa medida, ninguna de las dos instituciones podrá desempeñar su rol a cabalidad.

Sin embargo, muchos padres de familia aspiran que las instituciones educativas ejerzan las funciones que tradicionalmente les competen a ellos y dan por sentado que el personal de dichas instituciones es quien debe enseñar a sus hijos aspectos tales como: hábitos de aseo e higiene personal, hábitos de alimentación, valores éticos y morales y en general, normas de urbanidad y buenas costumbres.

En casos más extremos, algunos padres también esperan que aspectos relacionados con la religión, la socialización y la sexualidad también sean abordados en primera instancia por el personal de las instituciones educativas.

Sin embargo, la realidad es que antes de su ingreso a una institución educativa, lo deseado es que el niño haya recibido un ABC en estos aspectos de mano de sus padres porque de lo contrario el proceso de adaptación escolar, no solo en niños sino también en adolescentes, puede llegar a ser un verdadero dolor de cabeza para el hijo y para sus padres
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Las instituciones educativas deben y pueden brindarles a los padres de familia y a sus hijos la colaboración que requieren, para que la tarea que se inició en el ambiente familiar, tenga continuidad en el ambiente escolar. Así, ambas partes se apoyarán y acompañarán en el proceso de crianza y de escolaridad del hijo-alumno, sin que haya lugar a una sustitución de roles.

Si los agentes de formación, no desempeñan el rol que les compete con los niños y adolescentes, seguiremos preguntándonos por qué las nuevas generaciones no muestran modales de educación, no resuelven problemas de forma asertiva, no se proponen alcanzar metas, no asumen responsabilidades, no muestran capacidad de sacrificio o de espera, entre muchas otras conductas a las que con frecuencia hacemos referencia, responsabilizándonos unos a otros de tal realidad
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En ocasiones considero que la sociedad en general se encuentra en deuda con las nuevas generaciones, ya que sin haber establecido bases sólidas en sus vidas, pretende que los niños y adolescentes cumplan con miles de requisitos a muy corta edad, sin ningún tropiezo y en todos los ámbitos de la vida (personal, familiar, académico, profesional, espiritual, entre otros). Así expuesta la situación, las expectativas resultan poco realistas. !!!!!!Piénselo papá, mamá, maestro o profesor y reflexione¡¡¡¡¡¡  britozenair@gmail.com


miércoles, 27 de febrero de 2013

EL HAMBRE ACABA CON VENEZOLANOS


EL HAMBRE ACABA CON VENEZOLANOS DESVALIDOS
Zenair Brito Caballero
El poder comer una vez por día es quizá el mejor de los escenarios para las y los pobres venezolanos que viven en condiciones de pobreza extrema. Las cifras son abrumadoras, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social en Venezuela hay cerca de 18 millones de pobres.
Estudios realizados de la Pobreza en  Venezuela por expertos investigadores de la UCAB, definen a la pobreza alimentaria como "la incapacidad para obtener una canasta básica alimentaria, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar para comprar sólo los bienes de dicha canasta"; para los habitantes de municipios como San José de Tiznados en Guárico,
Los Rastrojos en Lara, Payita en Aragua, Pueblos indígenas de la Goajira Venezolana, indígenas en la zona de Tucupita y Amazonas, pueblos rurales de Guárico, Anzoátegui, Mérida, Maturín entre otros y zonas rurales de todas las ciudades venezolanas, en la pobreza alimentaria se define en una sola palabra: hambre.
Hace apenas transcurridos unos meses de la pasada campaña electoral para la Presidencia de la República, el candidato opositor que visitó pueblo por pueblo y se empapó de la realidad reinante. Lanzó una propuesta si ganaba las elecciones, lo que llamo: Cruzada Nacional contra el Hambre. Mucho se ha dicho en los últimos días y, si bien es innegable que la lucha contra la pobreza es una aspiración fundamental y una profunda y acrecentada deuda histórica con millones de connacionales, la realidad es que el gobierno socialista-comunista en 14 años de mandato, ha dejado fuera a casi 500 municipios que viven en pobreza extrema, 300 de los mismos en dónde la atención a esta problemática es urgente.
De ello, hay varios casos emblemáticos como el de los municipios indígenas de la Goajira, de Tucupita y del Amazonas, cuenta con poblaciones que viven en niveles infrahumanos de pobreza. La comparación es obligatoria ya que ayuntamientos como  los de Caracas, Valencia, Barquisimeto, Maracay con índices cercanos al 14 por ciento sobre el mismo rubro, serían de los primeros en beneficiarse por la ayuda de la Cruzada si apoyan a los rojos rojitos.
En Caracas por ejemplo, dentro de la lista de municipios en los que actuaría de manera inmediata el programa, están 23 de enero Catia, Caricua y las Vegas, el primero con índice de pobreza alimentaria del 31.5 por ciento, y el segundo con un orden del 15.7 por ciento.
En contraste están municipios como  los del Junquito y los del Litoral con casi 47.4 por ciento de pobreza de este tipo o El Estado Miranda al norte del Estado, con casi 39.4 puntos porcentuales de población en la misma condición de hambruna; dichos territorios no han sido considerados prioritarios por el gobierno socialista-comunista dentro de los parámetros de la Cruzada Nacional contra el Hambre.
Al respecto de los cuestionamientos, muchas asociaciones y ONG se ha pronunciado señalando que los criterios de selección de los municipios se da con base a los indicadores proporcionados por este organismo, mismos que son públicos y han servido en esta ocasión como fuente de información para la redacción de este artículo y los cuales no coinciden con la elección de una buena parte de los territorios que atacará esta cruzada.
La dinámica parece ser tristemente obvia, se está dando mayor importancia a aquellos lugares donde el clientelismo rojito es una realidad y donde hay mayores perspectivas políticas en un contexto electoral en que en este 2013 habrá elecciones municipales en todos los estados de la república
Lamentablemente este programa carece de una visión de largo plazo, que coadyuve en la eliminación de la pobreza alimentaria, no es integral porque no subsiste dentro de otros programas que eliminen el origen de la misma, y está segmentado porque se dirige en gran medida a aquellos sectores que ayudan a los chavistas a definir elecciones. Aunado a ello el tema de los precios de garantía de la canasta básica así como la seguridad alimentaria son temas de los que hay mucho que discutir como parte de una verdadera política pública de combate a la pobreza y al hambre en nuestro país.
Una verdadera política pública debe tener un carácter universal, que atienda a su sector objetivo, teniendo metas y logros, al corto y largo plazo. No podemos caer en la trampa con programas que, financiados con dinero público, están destinados a cumplir tangencialmente con sus lineamientos expresos mientras atienden de forma directa con compromisos electorales  
britozenair@gmail.com

LA SUMISIÓN Y LA RENUNCIA


“LA SUMISIÓN Y LA RENUNCIA DE BENEDICTO XVI”
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)

Tras renuncia de Benedicto XVI, 

cae rayo en Basílica de San Pedro

Renunció Benedicto XVI a su papado y el mundo católico se estremeció por la sorpresa y se nubló por la incredulidad. Los periodistas reburujaron en la historia y hallaron que este hecho no ocurría desde hace 600 años; los fieles del mundo no ocultaron su desconcierto y los indiferentes, luego de una mirada oblicua a la noticia, siguieron en su actitud impasible, como si el mundo estuviera restringido a su impávido egoísmo.

El heredero de san Pedro, en cuya fe habita la noción del Espíritu Santo, sintió los estragos de la vida, que en la carne son como una carcoma. Aquí perdió el hombre, pero ganó la conciencia. No es cualquiera el que abdica de un poder inmenso e incontrastable. Despojarse voluntariamente de un reinado absoluto sobre su rebaño en previsión de que de la disolución corporal afloren los estigmas más penosos, sólo es dable a quienes tienen una elevada conciencia de sus deberes y de sí mismos, a quienes se saben transitorios, a quienes no lían su misión con el espejismo de la inmortalidad. El brillo de la decisión de Benedicto radica en que su renuncia no se refiere a un poder sobre las cosas tangibles, sino a lo más sensible con que los feligreses se sienten unidos a su Dios: a través de la modestia de su corazón.

Renunciar al corazón de los fieles, dimitir del hermético dominio sobre eso que se conoce como el alma humana, es una lección de humildad. 

¿Qué podrán decir de esto aquéllos que se envanecen con los halagos del poder político o económico? Buscar preeminencias y subordinarse a ellas, perder el sentido de la brevedad de todo lo existente, adquirir una idea grandiosa de sí mismo, maniobrar con deshonestidad para aferrarse a los privilegios, no es una demostración de excelsitud sino de envilecimiento. La enseñanza que deja el gesto del Sumo Pontífice, un hombre que gravita en el misterio que anida en las entrañas de su grey, debe ser un ejemplo amargo para la débil contextura moral de los ambiciosos. Ante la precaria dimensión ética de quienes piensan que el poder se justifica por sí mismo y de que todo es admisible para obtenerlo y preservarlo, la decisión de Benedicto XVI, aunque a ellos les importe un bledo, debe ser como un rayo que deja en polvo de astillas los árboles rancios y podridos que, como cadáveres de la codicia humana, sólo representan la cara innombrable del paisaje. Es un problema de valores: el desprendimiento y la generosidad enfrentados a la sordidez y la avaricia.

Ahora dirán que Benedicto lleva sobre sus espaldas el lastre de unos disimulos (debe recordarse que él pidió perdón por esos hechos) ante casos de pedofilia en la Iglesia cuando él era el encargado de dirigir la Congregación para la Doctrina de la Fe, o de que en un principio se opuso a la utilización del preservativo para reducir en África la transmisión del virus del Sida. Graves errores, sin duda, que su Dios sabrá escarmentar.

Sus enemigos morales, sin embargo, andan ufanos porque en una película sobre la vida de Abraham Lincoln se desvela cómo fue posible, sobornando a los legisladores de aquel entonces con sinecuras y nepotismos, que se aprobaran las leyes contra la discriminación y la esclavitud.

Olvidan tan diligentes contradictores, acostumbrados a igualar por lo bajo y a estirar la cuerda de la corrupción hasta límites impensados, que mientras Lincoln hacía politiquería con un fin superior, lo cual no lo exime de nada, ellos la hacen para llenarse las alforjas y para mantener amarrado a sus intereses el andamiaje electoral, tan podrido como aquellos árboles rancios ya descritos que, como cadáveres de la codicia humana, sólo representan la cara innombrable del paisaje.

El ejemplo de Benedicto es hiriente y desproporcionado porque aquí nadie renuncia a nada, y porque el poder inmaterial, por ser superior, no es comparable con el poder terrenal. No se debe olvidar que en nuestros negocios públicos no hay un solo contrato que esté exento de coimas y embaucamientos, y nada pasa, nadie renuncia ni nadie es obligado a renunciar. Aquí el decoro personal es una planta exótica, una letra muerta. En ese escenario nadie luce diferente. Si alguien pretende encarnar una actitud honorable, en el lodazal del poder le enseñan a mezclar la lealtad con el contubernio y la gratitud con la complicidad. Y todo en medio de mojigangas, callados recelos y falsas cortesías.  

EL SER HUMANO SE HA COSIFICADO


“EL SER HUMANO SE HA COSIFICADO SOBREPASANDO SU DIMENSIÓN ESPIRITUAL”
Zenair Brito Caballero

He venido observando cada día, quizás por efecto del llamado esnobismo, que el hombre se refugia profundamente en la  avidez, en la codicia, en la ambición de tener cada vez mayor cantidad de dinero y cosas materiales, lo que lo ha llevado a experimentar una angustia por subsistir o ser alguien.

Desafortunadamente, el referente para mostrarse como exitoso en este siglo XXI ha sido el progreso financiero, ocasionando que sus intereses sociales y económicos con frecuencia, se confundan con los sentimientos y la espiritualidad, pues se valora a los otros en función del dinero y las comodidades que poseen (tanto tienes tanto vales). Esto ha llevado a la cosificación del individuo, es decir, el hombre vuelto cosa, con un valor económico o poder que sobrepasa su dimensión humana y espiritual.

Muchos buscan una relación de pareja basada más en la estabilidad económica que en la amorosa o emocional, si es profesional bien remunerada, tiene casa propia, carro último modelo y para colmo operados sus senos y su trasero es la que conviene a muchos (el amor y el interés fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amorque le tenía), otros prefieren abandonar su perfil profesional universitario, que le costó dinero a sus padres para ayudar a lograrlo, por otro distinto, pero más lucrativo y una gran mayoría inicia una búsqueda espiritual, no con el objetivo de encontrar salvación de su alma, sino la satisfacción de sus necesidades materiales.

Llegan a las iglesias cual santurrones piadosos buscando bendiciones económicas, algunas veces soportadas en promesas bíblicas sacadas de contexto para sustentar su estrategia transaccional y potencializadas por algunos predicadores desde la televisión, la radio y en púlpitos, quienes sostienen la premisa de: “Dios te va a bendecir con tal que bendigas a la iglesia”.

Esta búsqueda de la ramplonería como condición sine quanon para crecer, ha hecho que el ser humano  ante la falta de control, se refugie en antivalores que hoy se defienden como valor absoluto a seguir. Como si el fin justificara los medios, se apela a la hipocresía, al engaño y al fingimiento con tal de conseguir lo deseado, por ello se meten a politiqueros chupa medias del partido de turno para que les otorguen buenos puestos de trabajo donde meter las dos manos.
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Lamentablemente el ser humano está entrando en una época en la que vive según su conveniencia y el interés que pueda representarle ciertas relaciones sociales, económicas y sentimentales; incluso su relación con Dios ha entrado en una etapa transaccional, mediada por la búsqueda de la riqueza o comodidad que sobrepasa la necesidad de su salvación espiritual, de esa apertura  a la singularidad espiritual de la que hermosamente hablaba Max Scheler.
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Desatinadamente, hoy el hombre busca el camino del progreso material como termómetro de su nivel espiritual; es decir, se tiene la creencia que crecer económicamente, es señal que Dios está de nuestra parte. Cuando se manosea la palabra de Dios, llevándola fuera de contexto o volviéndola frase de gaveta como: “Dios no quiere que vivamos en pobreza, Dios promete bendecirte si los honras, Dios te ha llamado a vivir como rey, es deseo de Dios que tengas más dinero”.

Quienes no tienen un conocimiento claro de la doctrina social de la iglesia, logran creer entender que los cristianos deben buscar más la prosperidad material o económica en la tierra, que empezar a buscar su salvación atesorando en el cielo. (Q error tan grande……….)

Así las cosas, por la propia ignorancia, los creyentes comienzan a orar, a rezar y a pedirle a Dios por más bonanza o riqueza financiera volviendo la relación con el Señor, más utilitarista que espiritual, centrando su vida más en la búsqueda del dinero.

Es por eso que muchas veces cuando la bendición económica llega, la persona se aleja de la iglesia, se olvido de Dios, pues su objeto de deseo está satisfecho. Soy seguidora de los principios y de las enseñanzas de Jesús, mas no evangélica y leo la Biblia que es la que nos enseña muchas verdades y prospectivas del mundo, y cito a La Biblia en Timoteo 6:9,10, quien nos advierte de eso diciéndonos que “Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos.

Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción.  Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores”. Es necesario aclarar que la holgura financiera no es mala en sí misma, tampoco es pecado gozar de estabilidad económica a través de ingresos altos o tener comodidades obtenidos honradamente.

Dios bendice cuando le place, pero aferrarnos a la fuerza del dinero y no a la búsqueda de la salvación puede llevarnos a tergiversar el centro de nuestra espiritualidad que es Jesús Misericordioso, porque si bien es cierto que el dinero es  necesario hoy para sufragar nuestras necesidades básicas, también es cierto que el mismo dinero es fuente de toda descomposición y nos puede condenar sino tenemos equilibrio espiritual, “Pues donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón.”

britozenair@gmail.com

sábado, 23 de febrero de 2013

ANARQUISMO EN VENEZUELA


“CREE USTED QUE EXISTE EL ANARQUISMO EN VENEZUELA”
ZENAIR BRITO CABALLERO

Hoy no quiero escribir sobre lo que está pasando en Venezuela con la enfermedad del Presidente que no se ha visto ni se sabe a ciencia cierta que tiene porque es un secreto de Estado, ni de las mentiras de Maduro, de Cabello, Jagua, Giordani y Rafael Ramírez, sino sobre algo que me apasiona y es la teoría política. Si usted quiere relacionar una cosa con la otra, es su libre y soberana decisión.

De todos los ismos ideológicos, el más difícil de definir es el Anarquismo porque no es un conjunto único y estructurado de ideas. Es difícil encontrarle un padre legítimo como se dice de Marx y Engels con respecto al Comunismo o de Locke como padre del Liberalismo. Quienes hayan leído algo sobre el tema recordarán a autores como William Godwin en Inglaterra, Miguel Bakunin, Kropotkin y Tolstoi en Rusia donde hubo un fuerte movimiento anarquista antes de la revolución, Stirner en Alemania, Proudhon en Francia, Pestaña en España y otros de menor categoría.

Para el consumo nuestro y objeto de este artículo bastará decir que sea consciente o no, sea intelectual o analfabeto, es anarquista toda persona que proclama como ideario la libertad absoluta del ser humano para decidir su vida (individualismo puro) sin más limitaciones que las aceptadas por su propia voluntad. Consecuentemente el anarquista odia toda forma de autoridad, al Estado como forma suprema de organización jurídico-política, a la ley que establece en forma impositiva derechos y obligaciones, a la propiedad privada y a la clase social que la organiza y disfruta sus beneficios. El anarquista lucha contra todo sistema económico-político, pero no ofrece ninguno como alternativa.
Todo sistema ideológico-político es una propuesta para organizar el Estado y su relación con la persona individual y la sociedad, pero su ideal es una sociedad sin Estado al cual hay que destruir por todos los medios posibles, sin excluir el terrorismo a cuyas actividades dedicó Bakunin sus mejores esfuerzos. El anarquista no lucha contra un gobierno, sino contra todos los gobiernos como representantes del Estado al cual quiere destruir por ser la negación más clara de la libertad individual como autoridad soberana sobre el territorio y la población.

La única profesión que el anarquista ejerce a tiempo completo es el Anarquismo. Justificaciones siempre existirán. Hoy será por una causa y mañana por la causa contraria, pero lo único que importa es la lucha constante. En la lucha contra la autoridad y la ley, elementos fundamentales del Estado, no hay reposo.

Aplicándole en forma abusiva al anarquista la frase que Cervantes puso en boca de Don Quijote diríamos que su lema es “mis arreos son las armas, mi descanso es el pelear.”

El anarquista es al mismo tiempo un idealista y un resentido social. Idealista porque pretende refundar la convivencia social en pequeños grupos comunitarios en los cuales no haya autoridad fuera de la voluntad de sus miembros, no haya propiedad privada como fuente de privilegios y no haya más ley que la voluntad de cada persona en coincidencia con la voluntad de los miembros del grupo. Resentido social porque nada de lo que existe como organización global de la sociedad lo satisface y en todo ve un atentado a la libertad y a la justicia. Como el anhelo por cada vez mayor libertad individual y mayor justicia social ha acompañado al ser humano desde que el mundo es mundo, podemos afirmar que el Anarquismo es tan viejo como la humanidad.

Sin embargo su expresión más organizada ocurrió en Europa a raíz de la Revolución Industrial en coincidencia con el nacimiento del Socialismo con el cual caminó hasta la polémica de Marx con Proudhon en dos libros famosos, la Filosofía de la Miseria por el segundo y la Miseria de la Filosofía con que le contestó el primero.
El caldo de cultivo del Anarquismo fue el Sindicalismo. La mayor fuerza la tuvo en el anarco-sindicalismo español en el período entre las dos guerras mundiales. Su decadencia ocurrió al unirse en la guerra civil española al Republicanismo y su derrota por lo que después se conocería como el Franquismo, es decir el régimen impuesto por Francisco Franco. Sus ideas y sus luchas pueden leerse en muchos libros, pero de manera testimonial en el libro Lo que aprendí en la vida de Ángel Pestaña.

Hasta donde sé, nunca ha existido en Venezuela un movimiento anarquista organizado e identificado como tal como han existido en otros países. Difícilmente se puede negar, sin embargo, que en todos los movimientos sociales y políticos ha habido personas que aún sin saberlo están en contra de los que están a favor y a favor de los que están en contra sin más orientación que anarquizar y pescar en río revuelto.
El tránsito de una sociedad autoritaria a una sociedad con mayor libertad frente a toda autoridad, desde la familia hasta el Estado, sin que se acompañe ese tránsito con un proceso de formación en el uso responsable de la libertad puede generar la conformación de personalidades anarquizantes.

El Anarquismo es atractivo, especialmente para los adolescentes y jóvenes por ser las edades en que se está ensayando la formación de una personalidad propia, libre e independiente de la autoridad familiar. Antes había una estrecha relación entre la familia y la escuela para ayudar al adolescente en ese difícil tránsito evitando que cayera en manos de grupos de amigos que llenaran la necesidad de pertenencia que todo ser humano necesita.

Esa relación desapareció, con las excepciones del caso, así como ha desparecido en muchos casos la ayuda de los grupos religiosos en ese proceso. ¿Existe el anarquismo en Venezuela? Lo más seguro es que puede ser o ¿quién sabe?

INICIOS DEL APOCALIPSIS


“ESTARÁ EL MUNDO EN LOS INICIOS DEL APOCALIPSIS”
Zenair Brito Caballero

El origen de las profecías nace de los oráculos de las divinidades del Olimpo,  algunos con vaticinios apocalípticos otros de buena suerte, a veces con aciertos; sin embargo, la extinción  de la humanidad como castigo a su codicia y desvíos, en realidad es utopía que sólo asusta a la gente incauta.

Según la predicción de la primera de las siete profecías de los Mayas (civilización precolombina mesoamericana), admirable por su avanzado conocimiento en el cálculo del tiempo, el mundo desaparecería el 21 de diciembre del año 2012. Quienes les creían, me imagino deben estar muy felices por seguir con vida en el mismo mundo.

Ahora, ante la renuncia del Papa Benedicto  XVI, sale a relucir la “Profecía de los Papas” de Malaquías, publicada en 1595, con relatos hipotéticos relativos a los siguientes 112 papas que gobernarían la Iglesia católica, desde el Papa Celestestino hasta un supuesto Pedro el Romano, con el cual terminaría el papado católico, ya que sería el 112 Papa.

Entre los posibles papables, para sustituir a Benedicto XVI, hay dos candidatos con el nombre de Pedro, uno de ellos es el cardenal, Tarsicio Pietro (Pedro en español) Bertone,  nacido en la ciudad de Romano Canavese, Italia, en 1934 (tiene en contra su avanzada edad), pero en la actualidad es el cardenal más influyente del Vaticano, el otro es el cardenal brasileño Odilón Pedro Scherer de 63 años, edad en la que se conservan todas las facultades para ejercer el liderazgo que le corresponde al Sumo Pontífice.

A lo anterior se le agrega la profecía  de Nostradamus, quien anunció que la elección de un hombre de color negro como jefe supremo de la iglesia católica, sería su fin. Tal alternativa es probable en vista de que hay tres cardenales negros papables, dos nigerianos  y uno ghanés. Pues, con la reelección de Obama como presidente de Estados Unidos, la designación de un Papa negro ya es posible.

El reciente paso de un asteroides a 27 mil 650 kilómetros de la tierra y la sorpresiva caída de un meteorito en Rusia, dejando más de mil heridos, aviva las amenazas de las profecías apocalípticas con versiones de toda índole, principalmente de tipo religioso; por ejemplo, el diluvio universal del que sólo se salvaron los que DIOS indicó a Noé alojara en su arca;  la tragedia  del barco Titanic, cuyo constructor tuvo la osadía de desafiar a DIOS, y en su primer crucero por el impacto de un iceberg naufragó; la destrucción de las imponentes torres gemelas del centro de New York -la capital mundial-, por orden del musulmán Osama Bin Laden, ante la confusa e impotente mirada de G. W. Bush, en ese momento el presidente más poderoso del mundo.

El apocalipsis podría darse por múltiples formas, con fenómenos naturales y artificiales, como choques de grandes meteoros,  asteroides, astros y estrellas, entre otros componentes del espacio sideral, terremotos, huracanes, tsunamis, epidemias, guerra nuclear y biológica con mutación de microorganismos.  También el calentamiento global con deforestación de la tierra,  extinción de la fauna, de la flora y contaminación del ambiente, pueden acabar paulatinamente a la humanidad. En fin, Nostradamus habla que  una civilización extraterrestre con tecnología superior conquistaría la tierra.

En todo caso, según la mayoría de las religiones habrá un juicio final, en el que se revelarán las acciones buenas y malas de la humanidad. Y, por ejemplo,  en Venezuela, se conocerían los autores intelectuales de los asesinatos del abogado Danilo Anderson, la muerte inhumana de Franklin Brito y de cientos de jóvenes universitarios, hasta ahora en la impunidad y, definitivamente, se sabría cuáles políticos se aliaron con, narcotraficantes y delincuentes de cuello blanco para ganar elecciones presidenciales y de gobernadores.