martes, 11 de septiembre de 2012

“HAY QUETRANSFORMAR LA EDUCACIÒN PARA CONSTRUIR FUTURO”


“HAY QUETRANSFORMAR LA EDUCACIÒN PARA CONSTRUIR FUTURO”
Zenair Brito Caballero  
(britozenair@gmail.com)

El futuro de un país se construye con educación de calidad. Si en el presente Venezuela no construye el futuro, no tendremos futuro. Parece tautología, pero es lógica concluyente. Se construye con educación permanente porque el futuro es dinámico y en cada paso nos desafía con sus nuevas sorpresas y exigencias, que demandan nuevos conocimientos y nuevas competencias.
Ya no basta recibir educación una vez para toda la vida. Pero la educación permanente de cada ciudadano será viable, mucho más barata y eficaz si la Educación Inicial, la Educación Escolar Básica y la Educación Media llegan a todos y tienen calidad.
Solo la educación constantemente actualizada pone los cimientos y las bases fundamentales para garantizar el futuro. Me ha impresionado bastante la convicción de Barack Obama, presidente de Estados Unidos, en su reciente discurso sobre el estado de la nación, quien recogiendo las palabras de Robert Kennedy, cuando dijo que “el futuro no es un regalo, es un logro”, afirma que para “competir por los empleos y las industrias de nuestros tiempos, necesitamos innovar más, educar mejor y construir más que el resto del mundo”.
Para innovar y construir más, ciertamente hay que educar mejor y con calidad. Estamos muy lejos de poder aceptar la educación que ofrecemos a nuestros niños, adolescentes y jóvenes, porque no tiene los mínimos necesarios de eficacia. Arrastramos deficiencias que nos han dejado graves problemas.
Para citar algunos de ellos,  podemos aludir a la alta deserción de adolescentes que abandonan la educación formal antes y durante la Educación Media, de ciudadanos que no tienen bachillerato, pésimo estado de la educación superior e incluso de las universidades.“Pongámonos a pensar amigos lectores”.
En los próximos diez años casi la mitad de todos los nuevos empleos requerirán educación superior, no solo estudios secundarios” señaló en un discurso (B.Obama) Y nos preguntamos ¿Qué futuro tiene Venezuela?, ¿Qué futuro tienen nuestros ciudadanos, incluidos niños, adolescentes y jóvenes, si la mayoría ni siquiera alcanzan el bachillerato y han cursado una Educación Escolar Básica mediocre en las llamadas misiones educativas y en tan corto tiempo? ¿Cuál será nuestra capacidad de sobrevivir sin pobreza, de competir y de colaborar con el desarrollo de otros países si algunas de nuestras instituciones de educación superior públicas, es decir, las instituciones como la Bolivariana o las Aldeas que forman a nuestros profesionales, responsables de todos los desarrollos, otorgan títulos profesionales simplemente a cambio de seguir el entrenamiento socialista que llevan la marca en los planes de estudio? 
Es preocupante que quienes tienen poder de decisión en el Estado y los gubernamentales que tienen responsabilidad en los procesos políticos, sigan de espaldas a los problemas fundamentales de la nación. Para salir de nuestro estado de subdesarrollo, para construir un futuro digno y promisorio para todos los venezolanos y venezolanas hay que iniciar la transformación educativa.
Esa transformación debe iniciarse con nuevas políticas de formación docente y de los educadores que están en ejercicio; por ello, nuestros gobernantes del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo tienen que destinar a educación como mínimo el siete por ciento del producto interno bruto e ir aumentándolo progresivamente hasta el diez por ciento en los próximos años y mantenerlo así al menos durante dos décadas.
Al ritmo de inversión que damos a educación, ni siquiera tenemos recursos para arreglar las muchas y profundas deficiencias que arrastramos, es decir, en vez de avanzar nos quedamos estancados cuando la aceleración de los cambios está agrandando la brecha entre nuestro país y los demás de la región y no digamos del Primer Mundo. 

La historia va a juzgar muy duramente al gobierno socialista-comunista de este país, que desde hace 14 años ha menospreciado el poder transformador y enriquecedor de la educación, aunque se jacte de haber creado las misiones educativas como proselitismo politiquero. Ya no hay excusas para mantener a la educación en estado de absoluta precariedad. En todo el mundo hay conciencia definitiva sobre la trascendencia de la educación para la eliminación de la pobreza, la emancipación de tantas dependencias y el crecimiento de los pueblos. ¿De qué han servido las misiones educativas si seguimos en este socialismo-comunismo en  el sometimiento y en la ignorancia? 
Hay un camino para transformar la educación venezolana y es el camino DEL PROGRESO.

lunes, 10 de septiembre de 2012

LO QUE NO VEMOS, PERO SENTIMOS


 LO QUE NO VEMOS, PERO SENTIMOS
Zenair Brito Caballero 
(britozenair@gmail.com)
Son muchas las cosas que no vemos, que nuestros ojos no enfocan, pero que nuestra sensibilidad y percepción adivinan. ¿Qué es el miedo? Nunca lo hemos visto, no tiene rostro, pero nuestro ser lo percibe.
De pronto es el silencio repentino que ciertas situaciones desatan. Quizás es esa necesidad indescifrable de huir, de escondernos, de hacernos invisibles lo que un simple ruido o una oscuridad repentina traen incontroladamente a nuestro ánimo. “¿Quién ha visto el viento? Ni tú ni yo.
Pero cuando los árboles se inclinan está pasando el viento” dice bellamente la escritora argentina Cristina Rossetti. Y el temor tiene una figura y si no la tiene se la inventamos. Necesitamos de ella para tenerla junto a nosotros para que nos acompañe. Cuando éramos pequeños y mi padre empezaba a decir casi como en un murmullo: “Erase que se era en el país de Nunca Jamás…” esa voz inolvidable estaba encendiendo en nosotros la luz y la imaginación que la vida en muchas circunstancias exige.
El descorrió el velo de nuestra fantasía que pintó de colores la gran casa, las escaleras de ladrillo, el corredor interminable, donde después de media noche los fantasmas hablaban. Y uno era verde y el otro rojo y el más silencioso era el naranja. Y entonces la vida fue tomando un rostro que poco a poco fuimos conociendo y amando.
Y el temor se esfumó. Han pasado los años…La vida fue cambiando. Y la seguridad que acompañó nuestra infancia se borró por completo. Nació, entonces, la violencia y con ella el temor. Cuando en la alta noche oímos volar los helicópteros pensamos en las personas que los conducen y que arriesgan su vida por nuestra tranquilidad.
No los conocemos, no sabemos sus nombres. Ignoramos su historia. Pero están allí. Sobre un cielo estrellado o un horizonte lluvioso e inmensamente solitario. Existen y cumplen su tarea. Porque a cada uno de nosotros le fue encomendada una labor ya que el solo hecho de respirar nos entrega el inmenso deber de vivir de acuerdo con la responsabilidad que esto trae.
Son muchas las personas que hoy con esta incontrolable violencia que nos rodea desaparecen. Lo más doloroso de este relato es que hasta lo más terrible se volvió costumbre. La prensa, la radio, la televisión reproducen esta tragedia que día a día se repite.
Y lo peor: nos estamos resignando a ella. Gozábamos de la paz que la ciudad entera respiraba. Ahora sabemos que el miedo tiene un rostro. Y la ausencia inesperada y larga del hermano anuncia una tragedia. Ya no se lucha.
Nuestro destino está en manos desconocidas. Cada suceso tiene entonces un sello, un perfil, una figura que la misma ansiedad y frustración dibujan y que nos dice que es necesario que esta atroz beligerancia termine pues somos merecedores del comienzo de una vida hecha para la paz y la fraternidad. Hay un camino para lograrlo EL DEL PROGRESO

viernes, 7 de septiembre de 2012

"DIME DE QUE PRESUMES... Y TE DIRÉ DE QUÉ CARECES"

"DIME DE QUE PRESUMES... Y TE DIRÉ DE QUÉ CARECES"
Zenair Brito Caballero 
 (britozenair@gmail.com)


La naturaleza del candidato-presidente socialista comunista no cambia: la doble moral, el desprecio infinito hacia las autoridades y a las instituciones y la idea,  que sólo él posee la verdad absoluta, han sido una constante en su vida. Ello no sería importante, si no estuviera obsesionado con ser -otra vez- "presidente Legítimo" de Venezuela  La biografía de quien se autonombra como una persona con tres principios fundamentales -no mentir, no traicionar y no robar- además de presumir su incorruptibilidad, no deja más remedio que pensar "Dime de que presumes... y te diré de qué careces".

A lo largo de su vida pública, el "teniente coronel" ha faltado a lo más elemental de la ética política: carece del sentido de la lealtad, es mentiroso, terco y contumaz. De su proclividad a la traición pueden atestiguar quienes lo impulsaron y lo protegieron en el pasado: como Luis Miquilena, García Ponce, Edmundo Chirinos, Luis Fuenmayor Toro, Ismael García, El Gato Briceño, Henry Falcón y hasta  su ex"Marisabel Rodríguez", son algunas de las víctimas de la volubilidad del obcecado comandante barinés.

A treinta días de las elecciones presidenciales, no asombra que  el teniente coronel muestre una vez más a su instinto de faltar a la verdad: rechaza todas las encuestas que no le favorecen y porque "de acuerdo con su personal encuesta" él encabeza la preferencia del voto. Con su acostumbrado cinismo, y su eterna mitomanía, insiste ante sus seguidores que, según "sus números, está adelante en la campaña, "voy creciendo y el Majunche va en picada".

Con esa repetitiva declaración sarcástica y burlona, se percibe que el teniente coronel vive en un mundo de fantasía, en el que descalifica a instituciones y personas -en especial a la MUD, A Alianza Popular, Hay un camino y a todos los partidos tradicionales y nuevos que se han sumado al camino del Progreso y - que se atreven a tener una visión contraria a la suya. Por algo es el "Mesías" de Sabaneta y de Venezuela.

En sus poquísimos recorridos por el territorio nacional subido en una carroza como si fuera carnaval rodeado de los genuflexos ministros del Gabinete, proclama anticipadamente su triunfo por varios puntos de ventaja sobre su adversario Henrique Capriles Radonski -declaración muy similar a la de todas las campañas del PSUV- que pronostican, desde ahora, que las hordas rojas-rojitas repetirán las acciones de "resistencia civil pacífica" de todas las elecciones.

A todos sus seguidores, el teniente coronel les hace creer, que "ya tiene la victoria electoral en el morral", y las autoridades deben reconocer su "triunfo"; ante una posible derrota, de alguna manera anticipa las reacciones de sus seguidores que convertirán las principales calles y avenidas de la Ciudades venezolanas en campamentos para el cultivo de rencor, pero ahora acompañados de connatos de violencia en rechazo del supuesto "fraude".El reclamo de un "triunfo" no conseguido en las urnas, pero con la cantaleta de la existencia que le robaron la elección, sólo existe en la mente del comandante. Será una copia de lo ocurrido en el Referéndum, cuando perdió en aquella pretendida reforma para proclamarse con perpetuidad en el poder.

La actual estrategia del candidato de la llamada "izquierda socialista-comunista", es la de adelantar su "triunfo" y ante una nueva frustración, desconocerá el resultado oficial y repetirá la consigna "voto por voto y casilla por casilla". Volverá a "mandar al diablo" a la MUD  y a todas las empresas que hacen encuestas, para asumirse "despojado de la Presidencia de Venezuela".

El teniente coronel se considera un ser dotado de poderes transformadores, es un "iluminado", casi puede repetir la consigna bíblica "yo soy el camino, la verdad y la vida", quien además sabe como "salvar al pueblo, como serenar a la nación con abrazos no con balaceras". Convertirá a la nación en un edén, como la Cuba de Fidel Castro. El actual "candidato-presidente", dice tener la fórmula mágica para conducir a la nación hacia un mundo de felicidad, lo que no hizo en 14 años de gestión.

Su insania es de clínica; promete utopías que ofrece y promete pero no ha cumplido, ni cumple, ni cumplirá. Todo un caso de análisis mental. En suma, si no "gana" la elección presidencial del próximo 7 de octubre, el comandante quizás acepte la derrota u organice un conflicto con sus seguidores en contra del nuevo gobierno, no obstante que se ha comprometido a firmar un pacto de civilidad, del que -como es su costumbre- no hará mucho caso.

¿El ex amoroso de los humildes y besa viejitas y niños en las cadenas, cumplirá su amenaza de exacerbar su "revolución socialista-comunista"? ¿Quién podrá contener a las hordas del teniente coronel, que han sido azuzadas desde hace casi 14 años? ¿Seguirá la campaña de odio y de insultos por las redes sociales a quienes no simpatizan con el comandante?

Los "intelectuales" incondicionales del teniente coronel, ¿buscarán artimañas legales para tratar de anular las elecciones presidenciales? ¿Derivará en violencia lo anunciado en un escenario de crisis post electoral? La mano que mece la cuna ¿es la de Diosdado Cabello, o la de Elías Jagua o la de Nicolás Maduro? Esperemos el 8 de Octubre donde derrotaremos con votos al sátrapa y enrumbados al camino del PROGRESO.

“EL AGOTAMIENTO DE LOS GOBIERNOS FARSANTES”


“EL AGOTAMIENTO DE LOS GOBIERNOS FARSANTES”
ZENAIR BRITO CABALLERO 

(britozenair@gmail.com)

A finales de la década de los 70 y a partir de los 80 del siglo pasado, "teniendo como telón de fondo" los procesos democráticos que vivió la Europa meridional y América Latina, muchos estudiosos de las ciencias sociales comenzaron a cuestionarse sobre los problemas modernos de la democracia, en especial su vinculación con los regímenes políticos y la relación institucional entre el Estado y la sociedad civil.
Por lo que se refiere al desarrollo de los gobiernos en América Latina, el presidencialismo es la institución que, en este contexto, se ha analizado para poder conocer las causas de la fragilidad democrática (o si se quiere crisis democrática) que viven los países de la región.
El sistema presidencialista es la forma de organización política preponderante en la región y el origen de todos sus males. De acuerdo con muchos autores, las rigideces propias del régimen presidencial tales como la tendencia a la concentración del poder, la ausencia de un poder moderador, la naturaleza de ganador único en las elecciones con la posible consecuencia de estancamiento en la relación entre el Ejecutivo, el Legislativo. El Judicial y el Moral (juego de suma cero) y el potencial polarizador de dichas elecciones, inducen a estos regímenes a vivir en permanente conflicto e inestabilidad.
De ahí que hayan planteado como el mejor medio para combatir estas dificultades, el hacer avanzar los regímenes presidencialistas hacia sistemas semipresidenciales que incentiven la conformación de mayorías que puedan hacer cumplir los programas de Gobierno, que doten de una mayor capacidad para gobernar en el marco de un sistema multipartidista, que generen una menor propensión a que los Ejecutivos gobiernen dentro de los límites de La Constitución y otorguen mayores facilidades para destituir al jefe de un Ejecutivo que actúe en contra de la misma o de los intereses de la población.
No obstante, no todo el problema vinculado con las crisis latinoamericanas está en las deficiencias del diseño institucional que desincentivan la cooperación y obstaculizan la suscripción de compromisos y pactos de carácter consociativos necesarios en todo proceso de transición a la democracia.
El otro gran factor que ha detonado la mayoría de las crisis gubernamentales en América Latina ha sido la imposibilidad de los Gobiernos de resolver las añejas y nuevas carencias sociales que afectan a su población, así como de reducir las cada vez más preocupantes desigualdades, la miseria y la pobreza. De acabar con la guerra de clases y de generar nuevas oportunidades para sus ciudadanos. En fin, consolidar un Estado social de Derecho capaz de producir a la vez crecimiento económico y bienestar social.
El hastío y la desilusión ante gobiernos mentirosos y farsantes, por la carencia de representatividad y de soluciones viables a los problemas de la sociedad es tal, que los ciudadanos han comenzado a ensayar nuevas opciones (Populismos, demagogias, democracias plebiscitarias, control popular sin intercesión institucional, poderes fácticos vs Poderes legales, etc.) que han puesto en riesgo ya la estabilidad interna de varios países y podrían poner en peligro incluso a la región y al continente entero.
Nuestro país  tiene que aprender de las lecciones de la historia y evitar caer en propuestas populistas y demagógicas  socialistas-comunistas que ya lleva 14 años, como medio para enfrentar la pauperización y las desigualdades que castigan a nuestro pueblo. Venezuela ha perdido en casi 14 años de régimen revolucionario la oportunidad de adecuar las instituciones nacionales a la nueva realidad política de la nación y de consolidar la democracia social para poner fin a los rezagos en la materia. En 14 años, no se ha podido concretar ninguna reforma importante y los programas sociales que ha venido aplicando no son más que la continuidad de los programas de la administración anterior pero con otros nombres como las llamadas misiones, que ya mostraron sus límites.
Para el gran cambio fundacional es necesario que se tome en cuenta este enorme reto y nos ofrezcan propuestas concretas y verdaderas orientadas a fortalecer nuestra institucionalidad y asegurar un desarrollo social más equitativo. Hay un camino para este cambio EL DEL PROGRESO.

martes, 4 de septiembre de 2012

“DESCONCIERTOS Y CONFUSIONES”


“DESCONCIERTOS Y CONFUSIONES”
Zenair Brito Caballero 

Se considera inverosímil que  sólo trece letras puedan resumir el estado cataléptico o la muerte aparente de un país. A escasos  días de las elecciones presidenciales más turbulentas de los últimos tiempos, Venezuela se debate entre el progreso y la esperanza, el desengaño y la decepción.
Dicen muchos psicólogos, que para medir la intensidad de los abismos delirantes de un psicópata, es suficiente padecer la cotidiana irrupción de las monotemáticas disertaciones presidenciales que a nivel mediático y en cadenas de largas horas, cortan sin consideración la vida del ciudadano venezolano. El comandante no presta atención (quizá esté impedido para ello) lo equivocado de este derramarse  en una charlatanería insustancial, aburrida, repetitiva, machacona, monótona, fastidiosa y añosa.
El fuerte del comandante fue siempre su manera folklórica de enfrentar las multitudes poco ilustradas que le siguen mediante un enlace de palabras groseras, vulgares, chabacanas, chocarreras e inelegantes y ademanes si no sólidos sí bruñidos con una chaqueta roja-rojita de marca extranjera, creo yanqui si no me equivoco que deslumbró a más de uno. Prueba de ello es la masiva votación obtenida por él en las elecciones del 99 y las siguientes.
Todos a una como en Fuente Ovejuna, lo proclamaron con el voto. Clases populares, media, rica y la más humilde de la sociedad,  curtidos dirigentes de la llamada derecha  democrática y hasta las viejas fieras y los honestos personajes de la izquierda venezolana  cayeron en su trampa.
No faltó quien lo viera como un futuro fantoche ni quien lo siguiera como a una figura redentora entre la podredumbre del régimen imperante. Se equivocaron  ¡de que manera tan inadmisible! Y no entiendo cómo, estos hijos de la todavía no tan vieja dictadura pseudo-militar de Marcos Pérez Jiménez que sembró de crueldad y atraso la historia del país, olvidaron que las charreteras y las botas sólo caben cómodamente entre las paredes de un cuartel.
El teniente-coronel socialista-comunista es hoy un líder más sólido fuera de Venezuela que dentro de ella. Mientras el barril de petróleo se siga cotizando por encima de los cien dólares administrados por la inopia, el delirio y la megalomanía de un hombre que parece  haber llegado a Miraflores en el giro afortunado de un bate de béisbol o de un balón de futbol tumba arqueros, los países del Alba y de Mercosur, amén de la chulería cubana, nicaragüense, boliviana, ecuatoriana, uruguaya, argentina; los astutos mercantes del Brasil y la China y demás beneficiarios de sus complejos y frustraciones, seguirán pasándole el brazo por delante y sacándole la lengua por detrás.
El martes 21 de agosto por primera vez durante sus catorce años de jolgorio y regocijo, el comandante se vio obligado a suspender abruptamente la cadena televisada y radiodifundida nacionalmente durante su presentación en Guayana ante los obreros de Sidor.
Sus antiguamente seguidores incondicionales, entre gritos y abucheos, lo conminaron a renunciar exigiendo la firma de un contrato colectivo de trabajo con más de cinco años de retraso.    
En este clima de tierra aniquilada, Henrique Capriles Radonski (quien ha hecho una campaña admirable y extraordinaria) se prepara para el 7  de octubre. Gane quien ganare (que debería ser Dios lo permita Henrique Capriles), el panorama se presenta sombrío, oscuro y medio apagado.
A mi manera de ver las cosas y por mi experiencia personal y analítica, pienso que serán menester unas dos generaciones para revitalizar  lo que destruyeron una corrupción, un desgobierno, una soberbia e ineptitud llamada revolucionaria, nunca vistas hasta ahora en esta desbarrancada Venezuela, tan accidentada políticamente a lo largo de estos catorce años de socialismo-comunismo a la cubana. No olvidemos amigos lectores que el único camino para el cambio es “EL DEL PROGRESO”, y usted si quiere a Venezuela y a sus hijos debe votar por ese cambio.

“TRANSMITA FELICIDAD A SUS HIJOS SEA POSITIVO Y NO NEGATIVO”


“TRANSMITA FELICIDAD A SUS HIJOS SEA POSITIVO Y NO NEGATIVO” 
Zenair Brito Caballero 

El ser humano tiene dentro de sí mismo la capacidad para ser completamente feliz o terriblemente infeliz. Esa capacidad se desarrolla sobre la marcha dependiendo de la actitud que se tenga para afrontar los obstáculos que se aparezcan en el camino, y de la influencia que tengamos de la familia, la escuela, los amigos, y el ambiente en que nos desarrollemos.

Pero ¿qué sucede en la familia? Pues que los padres siempre se están quejando, “que todo sube de precio, que el dinero no alcanza para nada, que los niños se portan mal, que los abuelos se enferman, que los negocios no caminan, que si llegó tarde o temprano, en fin, a todo siempre le ven únicamente el lado negativo. O lo que es lo mismo: mala actitud.

Por qué mejor no ve todo más positivamente y en lugar de quejarse de las enormes trancas en las carreteras agradezca a Dios que tiene un automóvil en que desplazarse, o en lugar de afligirse por las goteras que se meten en su casa, dele gracias por tener donde vivir. Aplique la filosofía de Abraham Lincoln: “Casi todas las personas son tan felices como deciden serlo” y verá un cambio muy positivo en su vida y en la forma de comportarse.

 ¿Saben ustedes quienes son los más afectados con la negatividad de los padres? Sin duda alguna que sus hijos, porque les trasmiten esos impulsos y los “obligan” a absorber toda la basura que ustedes acumulan durante las largas jornadas de trabajo pues, cuando llegan a la casa, en vez de un “¿cómo les fue hoy en la escuela?”, o “¡qué dicha que llego temprano, para conversar un rato con ustedes!”, lo que sale de sus bocas es: “Eres un burro, inútil, atarantado, no sirves para nada, lo hiciste todo mal”, y otra serie de barbaridades, y los pobres niños ni saben qué está ocurriendo.

Entonces ¿qué podemos esperar del futuro de estos muchachos sometidos a tanto insulto? ¡Perdone amigo y amiga lectora, pero ninguna persona cuerda puede pretender que una mata de frijol produzca peras!

Ellos, sus hijos e hijas son el reflejo de lo que ustedes los padres le enseñan, de lo que absorbieron durante su proceso de formación familiar, por eso lo que son -para bien o para mal- es culpa suya.

Papás y mamás, nuestras frustraciones no debemos transmitírselas a los niños, ellos son, y deben estar, completamente ajenos a los problemas graves, solo así crecerán con mentalidad positiva. Riamos con ellos, juguemos, estimulémosles para que tengan confianza en cada cosa que hagan.

¿Y qué pasa en la escuela y en el liceo? Algo muy parecido: muchos malos maestros o profesores se “alían” con los padres de familia para enfrentar a los estudiantes con groserías, y en vez de ayudarlos a desarrollarse los hacen sentir mal, hieren su autoestima, y los convierten en rebeldes.

¿Por qué todo debe ser bajo amenazas?, ¿por qué tanta agresión psicológica? Algunos educadores en vez de estar “con” los estudiantes, la cual debería ser su actitud permanente, más bien están “en su contra”, al ataque, más que a la defensiva, para mantener una mal entendida disciplina.

En lugar de estimular se vigila en busca de un mal comportamiento para señalarlo. Al final, sin apoyo en su casa ni en el centro de estudios, con la moral baja y la autoestima aún en peor condición, la frustración se apodera de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes, y la familia y los educadores los convierten en desdichados. 

VENEZUELA NECESITA UN VERDADERO PROYECTO DE PAÌS



VENEZUELA NECESITA UN VERDADERO PROYECTO DE PAÌS
Zenair Brito Caballero  
britozenair@gmail.com

R. Riegel afirma, como la mayoría de los analistas de la evolución de la humanidad a través de los tiempos, que estamos en la era de la información. Al proponer cómo debe ser “la educación en la era de la información” (2007), hace un recorrido breve y sugerente sobre las grandes etapas de la humanidad.

Es tan breve que parece simplista, pero tiene sugestiva lucidez para ayudarnos a reflexionar sobre dónde estamos los venezolanos y hacia dónde deberíamos ir. El clasifica toda la historia de la humanidad en cuatro épocas: -“La época de piedra desde hace aproximadamente un millón de años hasta hace seis mil años antes de Cristo en que la actividad principal de los homínidos y humanos era la caza, la pesca y la conservación de los alimentos.

 -La época agrícola desde seis mil años antes de Cristo hasta el siglo XVIII, en la cual la actividad principal de los humanos era la agricultura y la ganadería.-La época industrial, desde el siglo XVIII hasta el último cuarto del siglo XX, en la que la actividad fundamental de los humanos en los países más desarrollados tenía que ver con el trabajo en las fábricas.

-La época de la información desde 1975 hasta nuestros días, en la que la actividad principal de los humanos tiene que ver con la adquisición, análisis y comunicación de información”. Para Castell y otros la era de la información en la que vivimos actualmente se caracteriza por la primacía del valor de la información por encima del valor de las materias primas, del trabajo y del esfuerzo físico.

Observando nuestro país podemos encontrar algún pequeño grupo humano que no ha salido aún de la edad de la piedra; es más, podemos constatar que todavía hay algún grupo étnico que sigue reclamando su derecho de seguir viviendo en la edad de la piedra. Siguiendo nuestra observación nos encontramos con la mayoría de ciudadanos que de una u otra manera, más primitiva o más mecanizada, está viviendo en la época de la agricultura y de la ganadería. Es demasiado pequeño el grupo de los que trabajan como en la era industrial. Y mucho más pequeño aún el grupo de los que trabajan ya en la época de la información.

¿Cuál es nuestro futuro si el peso de la economía se sostiene en la producción y venta de petróleo, cuando la riqueza está vinculada a la producción de conocimientos y la información? Desde hace bastantes años, los educadores universitarios venimos pidiendo que los responsables de la marcha del país en los sucesivos gobiernos hagan elaborar y propongan un proyecto inspirado, razonable, realista y optimista del país.

Dejando correr las cosas por su propia dinámica seguiremos empantanados en la época anterior al siglo XVIII. No tenemos proyecto de país, ni siquiera proyecto de Estado y a veces parece que ni siquiera hay proyecto claro de gobierno con el llamado socialismo del siglo XXI.

Hay sectores limitados de la sociedad civil y de la sociedad política que empiezan a planificar y trabajar en sintonía con algunas características propias de la sociedad de la información. Dentro del gobierno revolucionario opino que en este sentido es regular el trabajo de los economistas y seguramente por eso la macroeconomía del país dicen algunos rojos-rojitos que está mejorando.

Pero queda mucho por hacer para que la economía satisfaga las necesidades y expectativas de todos, porque la redistribución de la economía no llega a la cuantiosa población en estado de pobreza. Y es que, habrá que decirlo una vez más, los problemas del país son sistémicos y no basta que una o varias partes del sistema de gobierno funcionen bien para resolver los grandes problemas que nos mantienen en el indeseable subdesarrollo, con tan alta deficiencia de equidad y solidaridad.

No bastan políticas públicas supuestamente medio acertadas por parte del equipo económico. Por poner un ejemplo, es necesario que los asambleístas miren el bien común del país y no sus personales o grupales conveniencias de partidos y mafias rojas rojitas. Y ni aun con ello encontraremos las soluciones estables, a la era de la información no se llegará sin un cambio radical en todos los niveles del sistema educativo empezando por la profunda reforma de la educación superior. Hay un camino amigos y es el DEL PROGRESO.