jueves, 21 de junio de 2012

¡QUÉ DEBERÍAS PLANTAR TÚ PARA COSECHAR LO QUE ANHELAS!


¡QUÉ DEBERÍAS PLANTAR TÚ PARA COSECHAR LO QUE ANHELAS!
Zenair Brito Caballero (britozenair@gmail.com)
Viendo por la televisión y por la prensa escrita, las disertaciones de los candidatos a las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre, reflexionemos hoy amigos lectores sobre nuestras vidas y sobre como Dios y la naturaleza nos ofrece lecciones y ejemplos maravillosos de los cuales podemos aprender para la vida.
Si plantamos una semilla buena, en tierra fértil, y le brindamos el cuidado adecuado, producirá los frutos planeados y esperados: Una simiente genera un árbol de la misma especie de aquel del cual procede, así la creación continúa, en medio de un misterio fascinante, como una secuencia imparable.
Esta es la ley de la cosecha y de ella debemos aprender todos los días: Se cultiva lo que se planta, se recoge de aquello que se siembra. Lo mismo que ocurre en el reino vegetal sucede con el lenguaje, con las expresiones, con las palabras, acciones, esperanzas, anhelos, sentimientos y pensamientos de las personas. Quien difunda palabras de amor, cariño, ternura, afecto, bondad, consideración y respeto, recogerá seguramente ideas nobles, pensamientos gratos y actos buenos.
Pero quien sigue sembrando  expresiones de desamor, malquerencia, ojeriza, antipatía, odio, rencor o rabia, división de clases sociales, difamando, demoliendo, descalificando, ofendiendo o destruyendo con su voz, tarde o temprano propiciará intrigas, resentimientos, amarguras y venganzas en quienes le siguen.
Las palabras son sentencias y como “entre cielo y tierra no existe nada oculto”, incluso los secretos mejor guardados como los secretos de Estado o las frases pronunciadas con el mayor recelo, serán reveladas por la historia que nada esconde y producirán las consecuencias propias de su naturaleza.
Existen seres maravillosos que hacen de la palabra un acto de magia: El candidato de la Unidad nacional da voces de aliento, mensajes de ilusión, de sueños, de esperanza, expresiones de gratificación y reconocimiento, cada vez que abre su labios, salen de ellos semillas de amor, bondad, optimismo, generosidad, solidaridad, respeto y fraternidad. De él se dice todo lo bueno, porque es lo que ha dicho de los demás. Es como una gran ola, un conjunto de ondas que se propaga en el infinito.
Con respecto a las labores de los candidatos: El que está labrando excelencia, esfuerzo, trabajo, y disciplina, con certeza obtendrá éxitos y satisfacciones, logros, lucros, ganancias. Quien está sembrando honestidad y franqueza, recto proceder, impecable obrar, tarde o temprano recogerá la reciprocidad de lo que ha hecho. Si sigue actuando con nobleza, transparencia y buena intención, conquistará resultados óptimos y así será.
Si sigue cultivando amor, dedicación, esmero, cultivará la posibilidad de ver realizados sus anhelos, de conquistar sus metas. Quien plante en su corazón, en su pensamiento y en la mente de otros, esperanzas relacionadas con un mejor porvenir, cosechará un profundo cielo azul, con un hermoso arco iris de bellísimos colores en su futuro.
Por esperar lo mejor, un día lo mejor vendrá a su encuentro, porque está propagando sentimientos de amor y nobleza, ternura y generosidad, preocupación por el bienestar de los demás y de Venezuela, seguramente tendrá la gratitud, amor y reconocimiento que merece. La vida es justa, el destino es acertado. Si pones en todo lo mejor, ten fe: Recibirás lo mejor porque lo habrás ganado
Vale la pena preguntarse: ¿Qué simientes colocas en el alma, el corazón y la historia de los que encuentras a tu paso? ¿Cómo son las palabras, sentimientos, intenciones y acciones que diseminas en tu caminar? Trabaja con denuedo para que la ley de la cosecha obre a tu favor, y puedas sonreír con satisfacción al final de la jornada. “Quien planta flores, disfruta su perfume… “Quien siembra trigo, obtiene pan…” “Quien esparce alegría, recoge felicidad”. “Quien siembra amor, recoge amor” “Quien siembra violencia, recoge violencia” “Quien siembra vientos, recoge tempestades” ¿Qué deberías plantar tú para cosechar lo que anhelas? Hay un camino y es el DEL PROGRESO. Vota el 7 de Octubre por la dignidad, la unidad y la democracia.

miércoles, 20 de junio de 2012

“POR UN PERIODISMO CON LIBERTAD”


“POR UN PERIODISMO CON LIBERTAD”
Zenair Brito Caballero (britozenair@hotmail.com)

El 3 de mayo, cuando se celebra El Día Mundial de la Libertad de Expresión he decidido escribir este artículo por lo que sobre este aspecto se observa en Venezuela. La mayoría de los periodistas  y colaboradores de los periódicos venezolanos somos accesorios del medio donde unos ejercen la profesión, y otros profesionales universitarios como en mi caso, tenemos años colaborando porque nos gusta y sabemos hacerlo sin ninguna remuneración monetaria. 
Pocos son los profesionales dueños de sus propios espacios de difusión con la potestad de hablar de todo sin tener sobre ellos la espada de Damocles, pendiente de una única crin de caballo, susceptible de soltarse ante un infortunado comentario, acción errónea, bochornosa ignorancia o simple torpeza.
Los periodistas opositores al gobierno socialista-comunista viven preguntándose ¿Rodará mi cabeza?; ¿Perderé el sustento?; ¿Qué pasará con mi familia?; ¿Moriré? ¡Oh censura!, ¡oh impotencia!, ¡aleja tus pérfidas dagas lejos de mí!, ¡te ruego no me hieras más!
Muchos periodistas de la oposición también sufren esta situación, le dan término al tormento y como consecuencia lo pierden todo, menos la dignidad, aunque les cueste la vida. “Los admiro”. Suelen ser citados, recordados, son mártires. Pero admiro más a quienes luchan por sus convicciones sin llegar al extremo en que peligren sus cuerpos y espíritus, porque deciden ceder batallas con un claro objetivo: ganar la guerra.
La mayoría de los periodistas conocen su ambiente laboral y aceptan no involucrarse en temas que podrían afectar a la empresa de comunicación en su imagen, en su economía o  generar el disgusto del jefe de redacción; “quien lo niegue es hipócrita”. La premisa que se practica es razonable y coherente hasta que no estén en juego la verdad o los derechos del trabajador de la comunicación. En el último caso la censura a los colaboradores espontáneos de las columnas de opinión.
Últimamente se viene observando la no publicación de los artículos de muchos colaboradores habituales en muchos diarios regionales, aun cuando varios de ellos tengan años acompañando a los diarios con sus columnas de opinión. No se sabe la razón: ¿será que cambió la línea editorial del periódico?, ¿será que no gustan los artículos al jefe de redacción?, ¿será que no le gustan los temas? ¿Será que la escritura no tiene buen estilo literario, sintaxis lógica o no se adapta a los 3000 caracteres que pide el diario o a las dos cuartillas máximas.
Quien esto escribe, tampoco recordó las falencias de algunos diarios para quienes colabora, cuando estaba todo bien con ella, solo las apuntó y las hizo público cuando empezó a sentirse fuera. No es un reproche, es el ejemplo de nuestra naturaleza y nuestro grado de compromiso mientras no vemos peligro o una posible invasión a  nuestra preciada y amada zona cómoda.
Pero, ¿qué es lo más ético?: escribir al diario y recibir por educación una respuesta; rasgarse las vestiduras ante una injusticia y luego seguir enviando los artículos que sabes no te van a publicar; agachar la cabeza y cerrar los ojos ante lo que está mal. Les aseguro que todas estas opciones atentan contra la ética profesional. 
Denunciar y renunciar a seguir escribiendo es rendirse; no involucrarse es miserable. Muchos errores y muchas injusticias se pueden reparar a través del diálogo y el consenso, elevando una voz inteligente apartada de enfrentamientos vacíos. Para eso estudiamos y bastante, para comunicarnos, para hablar y escuchar, para dejar hablar y ser escuchados. No hay peor necio que el que se cree dueño de la verdad.
Cuando una empresa de comunicación es seria, responde; si no lo es, tarde o temprano perecerá consumida por sus desaciertos. Los periodistas venezolanos tienen mucho por aprender y mucho por lo que luchar. La mayoría tiene a su disposición un canal de comunicación sólido, con trayectoria, y qué mejor escaparate para expresarnos con estandartes bien definidos, donde la responsabilidad debe marcar las pautas a  nuestras libertades.
Es muy necesario, en estos tiempos en que nos avasallan las redes sociales, blogs y los comentarios instantáneos, tomarse el tiempo para estudiar nuestras ideas y pulir nuestros pensamientos,  para conseguir comunicarnos con claridad, directa y sin rodeos.
La ética debe ser nuestra corona y el coraje la fuerza para blandir la espada más temida: la  pluma prestada por ese genio que fue Miguel de Cervantes. 

"EN VENEZUELA CAMINAMOS HACIA UN NUEVO LIDERAZGO POLÍTICO”


"EN VENEZUELA CAMINAMOS HACIA UN NUEVO LIDERAZGO POLÍTICO”
ZENAIR BRITO CABALLERO (britozenair@gmail.com)
La desconfianza, el desinterés y la reprobación de la acción política en nuestro país durante más de 13 años del gobierno del comandante, se deben, en gran medida, a que el liderazgo político, desde que se inició el actual proceso revolucionario socialista-comunista (1999), no ha estado a la altura de las necesidades y exigencias de una democracia moderna.


La percepción ciudadana del liderazgo político revolucionario, es que el mismo no evolucionó hacia una plena democracia institucional como se esperaba y, peor aún, se quedó anclado en la oscura etapa autoritaria de nuestra historia. Luego, se puede asumir que el actual quehacer político sigue calcado en el modelo de liderazgo político caudillista, populista, demagogo, manipulador de las emociones, verticalista, clientelista, intolerante y antidemocrático que imperó bajo los regímenes militaristas antes de 1958.

En todo caso, el modelo de liderazgo político autoritario se centra en la concepción tradicional de dominador-seguidor, en el culto a la personalidad, en la fuerza del control, en el abuso de poder, en el contubernio y en la propensión a la manipulación de las emociones, al engaño y al cinismo.

Por el contrario, en el modelo de liderazgo democrático la acción política facilita espacios reales de participación, concilia intereses disímiles y promueve la politización de la sociedad, que no es otra cosa que el reconocimiento de comunidades de ciudadanos, con autonomía personal y capacidad de deliberar, decidir, asumir responsabilidades y encarar el futuro con libertad, cohesión, confianza y seguridad.

Sin duda, la vigencia del liderazgo político autoritario en Venezuela no solo mantiene el divorcio entre la mayoría de la población y la clase política, sino que también obstaculiza la consecución de los necesarios acuerdos y cambios institucionales que nos garanticen el crecimiento económico y el desarrollo humano sostenible.

Asimismo, la ausencia de un liderazgo político serio, franco, ético, participativo y responsable está desembocando en una peligrosa parálisis, en una alarmante conflictividad y en un patético vacío de autoridad, que, a su vez, están alimentando una creciente e incontrolable turbulencia social

Urge, entonces, el surgimiento de un liderazgo político democrático, basado en la cooperación y el desarrollo de redes sociales, en la celebración de pactos y acuerdos que sean respetados, en las decisiones y estrategias compartidas y auditadas, en la transparencia y la rendición de cuentas, en la deliberación y la negociación sincera, en la inclusión y la comunicación eficaz, y, en fin, sustentado en una amplia participación ciudadana.

Seguir apostando al actual liderazgo político miope, autista, reciclado, rentista, anodino, personalista y caduco, es condenar a nuestra sociedad venezolana a la recurrente crisis, a la inestabilidad, a la ingobernabilidad, a la confrontación y lo mas triste, permitir que el actual presidente logre sus propósitos de inmortalizarse en el poder. Por ello es urgente: el nacimiento de un nuevo liderazgo político para las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre. HAY UN CAMINO Y ES EL DEL PROGRESO.

martes, 19 de junio de 2012

“CONDICIONES MORALES QUE DEBE TENER UN GOBERNANTE”


“CONDICIONES MORALES QUE DEBE TENER UN GOBERNANTE”
Zenair Brito Caballero (britozenair@gmail.com)
Independiente de los atributos legales para llegar a ocupar tan importante cargo de Presidente de nuestra sociedad venezolana, hoy me quiero referir específicamente a las cualidades morales
Para no entrar en malas interpretaciones y malos entendidos me ciño a los conceptos de la Real Academia Española (RAE): «Moral» tiene su origen en el término latino  mores, cuyo significado es costumbre. Moralis. Por lo tanto «moral» no acarrea por sí el concepto de malo o de bueno. Son, entonces, las costumbres las que son virtuosas o perniciosas.
Nuestra sociedad venezolana ha invertido los valores morales, al punto de ser muy expertos en hacer la ley del atajo, referenciada  mucho  por los revolucionarios socialistas-comunistas venezolanos,  los cuales no son vistos actualmente como unas personas amorales sino muy habilidosos, he aquí la inversión de valores .
Invito a todos mis lectores que tengamos como referente los principios morales de buena conducta social, porque como dice el viejo adagio popular. "la mona  aunque de seda se vista mona se queda"
Como podemos olvidar las costumbres pasadas de personajes que hoy aparecen mostrando otras facetas, tratando de alienar o manipular a la ciudadanía con una demagogia, con argucias, con un populismo, con manipulación de las emociones, que solamente los que estamos observando los cambios bruscos de nuestra sociedad podemos referenciar sin dejarnos confundir por una presunta ideología socialista-comunista también denominada Socialismo del siglo XXI, que cursa por ahí  tratando de enlodar nuestra mentalidad con bajos pensamientos calumniosos y ofensivos al candidato de la unidad nacional.
Como referente social invito a la ciudadanía venezolana a permanecer despabilados, despiertos, perspicaces, para no dejarnos sorprender, porque las buenas o malas costumbres de nuestro pasado son los referentes en el presente.
Se podrá lograr torturar a la norma  para que diga algo que no ha querido decir, pero jamás se podrá desconocer los antecedentes registrados durante 13 años de mal gobierno socialista-comunista, con duros golpes morales a nuestra sociedad, porque detrás de esos malos comportamientos sociales quedaron muchas víctimas y mucho dolor.
No olvidemos como ha sufrido el pueblo de Cuba con este señor llamado Fidel Castro que después de obtener el poder limitó la libertad y como el Comandante luego de 13 años gobernando a Venezuela, la ha menguado y empobrecido cada día más. Don y derecho otorgado en la ley, para que fuéramos libres tanto moral y materialmente, es decir no pertenecer a nadie.
Por eso hay que poner en práctica la conciencia socio crítica, para poder analizar mas allá de lo que los ojos ven, y poder analizar y estudiar con lupa los antecedentes y la vida de la persona que se cree el mesías de nuestro país. Hay un camino para lograrlo y es el del PROGRESO.

SEGURIDAD SOCIAL, DIÀLOGO Y CONCERTACIÒN


SEGURIDAD SOCIAL, DIÀLOGO Y CONCERTACIÒN
Zenair Brito Caballero (britozenair@,gmail.com)
Estamos viviendo en Venezuela una situación bien delicada y muy difícil, la cual ha adquirido visos de abierta confrontación, donde los venezolanos transitamos tiempos complicados y espinosos, con una dura situación política, económica y social, signada por la corrupción, la delincuencia y la violencia verbal y física, que tanta sangre y dolor cuesta a nuestros compatriotas, especialmente a los más desprotegidos.
En medio de un conflicto entre los Poderes del Estado a partir, sobre todo, de polémicas resoluciones y decretos de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, de la Asamblea Nacional y de las 11 Leyes redactadas por el comandante respectivamente vía habilitante antes que ésta finalizara.
Conflictos, al margen de quién tiene la razón jurídica, ponen en peligro nuestro frágil y deleznable sistema democrático llamado revolucionario socialista-comunista, el cual estremece la estabilidad y el funcionamiento de las instituciones, obstaculiza la búsqueda de soluciones a la problemática nacional (violencia física y social, marginación y desempleo, pobreza extrema y deterioro ecológico), y crea un clima de incertidumbre en la población que para nada favorece la unidad y concertación que debe privar en estos tiempos duros pero también llenos de esperanza.
Estremecido como frágil lancha en un mar impetuoso, padeciendo tal conflicto se encuentra el pueblo venezolano y sus aspiraciones, deseos y esperanzas de cambio y desarrollo espiritual y material. Aspiraciones que por influencia mediática, se ven relegadas a un segundo plano, y limita a la ciudadanía, a la gente que vive su tragedia diaria, al papel de simple espectador, que impotente mira y lamenta el deterioro de nuestra ya golpeada y abofeteada democracia venezolana.
De no resolverse el conflicto de poderes al más corto plazo posible, el país se verá en una pendiente irracional, cuyos costos políticos y sociales en general, podrían ser equiparables, con sus propios matices, a los de un conflicto social extremo. Debemos anteponer a todo interés político o personal la cordura, que debería expresarse en la búsqueda de soluciones concertadas en base al diálogo transparente y honrado, para superar las contradicciones surgidas entre los cinco poderes, con pleno respeto al estado de derecho.
El diseño del Estado venezolano, comprende la existencia de cinco Poderes con funciones distintivas (ejecutivo, legislativo,  judicial, moral y electoral), que definen el carácter de nuestra democracia, aun insuficiente y circunscrita a la representatividad.
La armonía social, así como el estado de derecho se basa en la correcta y respetuosa relación y equilibrio entre ellos: deben ser capaces de encontrar un punto de equilibrio que conjugue la justicia con el derecho; los intereses estratégicos del país, con las necesidades inmediatas y más sentidas del pueblo venezolano.
La polarización ideológica y política no tiene razón de ser, pero es lo que ha querido el comandante. “Venezolanos somos todos y todas, y como tales, pese a las diferencias de pensamiento que legítimamente promulga cada uno, constituimos un solo cuerpo social y compartimos, como nación, un destino común”. En ese sentido, los partidos políticos de todos los signos y colores, están llamados a ser servidores del pueblo y facilitadores de su unidad, verdadero motor de cambio y desarrollo.
Y si la zozobra en que nos encontramos hace parecer al mundo vacío y desolado, cuando por los cuatro rumbos se escuchan clamores y los paradigmas parecen derrumbados, es imperativo que recordemos que el más grande paradigma y el mayor ejemplo a seguir es el de quien entregó su vida en la cruz para salvación de la humanidad: Jesús Misericordioso que  es, hoy como ayer y como siempre, el ejemplo de humildad, solidaridad y amor a los más débiles que todos y todas debemos seguir.
Con tal espíritu, insisto en la necesidad de promover un diálogo nacional que aborde de manera integral la actual realidad social de Venezuela, y proyectos y soluciones viables, concertadas entre todos los sectores de la vida pública nacional.
Una sociedad nueva y una Venezuela nueva, son posibles si nos montamos en el autobús del Progreso. Sólo con el esfuerzo de todos, mujeres y hombres, creyentes y no creyentes, pobres y ricos, viejos y jóvenes, fuertes y débiles, podremos sacar a nuestro país adelante, y extraer nuestras vidas de las profundidades desoladas y atemorizadas en las que nos tienen la delincuencia, la corrupción y la violencia, pero también los conflictos emanados del socialismo-comunismo que atentan contra la estabilidad del país. Hay un camino y es el DEL PROGRESO.

domingo, 17 de junio de 2012

¡NO A LAS PROMESAS INCUMPLIDAS Y SI AL CAMINO DEL PROGRESO!


¡NO A LAS PROMESAS INCUMPLIDAS Y SI AL CAMINO DEL PROGRESO!
Zenair Brito Caballero (britozenair@gmail.com)
Hemos venido observando con mucho entusiasmo, las recientes  manifestaciones populares  de sindicatos, empleados, obreros, educadores y gente que reclama con su participación ciudadana el mejoramiento de los servicios públicos, el pago de prestaciones sociales, el problema de la electricidad, de la delincuencia y de la corrupción, así mismo el repudio al socialismo comunismo y a la mayoría de los políticos rojos-rojitos en la Asamblea Nacional que quieren seguir defendiendo sus intereses personales y los de su comandante para que se perpetúe en el poder.
Esto es muy esperanzador, porque como ya lo decía Platón, “uno de los peores castigos de no participar como ciudadanos en la verdadera política, cual es la defensa del interés común, es el hecho de terminar siendo gobernados por personas menos capaces que nosotros”.
La mayoría de los diputados gobierneros quieren mantener el mismo sistema socialista-comunista, porque es la única manera en que volverán a ser reelectos y los más capaces quedarán como siempre excluidos. Por eso, se vuelve cada vez más importante nuestra participación y decisión de cómo elegir y a quién elegir para presidente de Venezuela en el 2012.
Lastimosamente, en 1999 los venezolanos cometieron el error de elegir como Presidente de la República a alguien que ya fue desilusión para Venezuela con su golpe militar que dio el 4 de febrero de 1992 y ha terminado siendo también una desilusión para la ciudadanía venezolana a quien ha mentido y dividido en revolucionarios y contrarrevolucionarios durante 13 años y jamás ha cumplido promesas.
Pero lo peor aún es que esta mal llamada revolución nos está dejando una herencia nefasta, la cual es la escuela de repartir el esfuerzo de los que trabajan para los que no trabajan, como modelo principal de su gobierno socialista-comunista, sin crear fuentes de trabajo. Por eso, el tema fundamental para las próximas elecciones del 7 de octubre ya no será qué partido político tendrá preeminencia, sino quiénes son los políticos que quieren seguir como el teniente coronel repartiendo solamente lo ajeno, y quiénes son aquellos demócratas progresistas que quieren ayudar al que quiere trabajar y producir, dándoles oportunidades de igualdad, empleo y educación.
Los políticos que rodean al teniente-coronel fomentan la idea de repartir lo ajeno, lo que no es suyo. Es el producto de las ventas petroleras y de los altos impuestos que recauda el SENIAT, y lo lamentable es que aquellos que lo reciben, terminan odiando a los que trabajan como si fueran sus enemigos.
También quieren forzar a las personas que trabajan a que sigan pagando cada vez más por las cosas repartidas para los que no trabajan, y pretenden ser electos distribuyendo a discreción el dinero del Estado como si fuera suyo, etiquetándolo como “misiones sociales” lo que por derecho le corresponde a los venezolanos, con tal de ser votados en las próximas elecciones.
Por un lado, las personas que trabajan y producen quieren que se deje de fomentar la gratuidad; mientras quienes reciben lo gratuito quieren mayor cantidad de cosas gratuitamente. El socialismo-comunismo de los tiempos del teniente-coronel es de los repartidores de lo ajeno, sin crear condiciones para generarlo, y esta es su peor herencia porque es el suicidio de lo que pudo llegar a ser una verdadera democracia como fue  la nuestra durante 40 años aun con debilidades y fortalezas.
Thomas Jefferson también ya decía en los inicios de la democracia en su país que “una democracia deja de existir cuando uno le quita al que trabaja para darle a quienes decidieron no trabajar”.
Por eso es que tenemos una brillante oportunidad con este despertar ciudadano de estos días de poner fin a este experimento socialista-comunista nefasto, que crea y multiplica a personas que cada vez menos quieren trabajar y que indudablemente es fomentado por el experimento socialista-comunista engendrado por el comandante; lo cual nos puede llevar a un mayor problema, como es el hecho de que eventualmente terminarán gastando todo el dinero del Estado, acostumbrados a repartir gratuitamente sin haber buscado cómo generarlo con fuentes de trabajo. Tenemos un camino amigos lectores para salir de todo esto y es subiéndonos al autobús del PROGRESO.

sábado, 16 de junio de 2012

EN EL DÍA DEL PADRE DESPIERTEN PAPÁS DESPIERTEN...


EN EL DÍA DEL PADRE DESPIERTEN PAPÁS DESPIERTEN... 
Zenair Brito Caballero (britozenairgmail.com

Hoy en el Día del Padre, quiero referirme en este artículo a lo que debe ser un verdadero papá. Parece que muchos padres están fallando en el proceso de separación, individualidad y ayuda a los hijos a crear su propia independencia. A eso se le podría llamar lo que en Psicología se llama complejo de papá gallina.

Es curioso, lo que pasa es que confundimos lo que es el amor y nos dedicamos a hacer felices a nuestros hijos, a cumplirles sus caprichos, a resolverles la vida y no pensamos en prepararlos para una vida dura, así que nuestros hijos nunca aprenderán a ganarse la vida y a ser autosuficientes. A eso se le llama hacerlos dependientes e inútiles.

Cada día los hijos fingen su ayuda en las labores del hogar alegando que su única responsabilidad es el estudio, pero lo demás depende totalmente de sus padres. A eso se le llama ser mantenido. En aras de una felicidad mal entendida queremos llenarlos de cosas materiales, se les compra la mejor ropa o los tenis mas caros, estudian en las escuelas, liceos y universidades mas caras, dinero para las fiestas, dinero para sus gastos, un carro si es posible, sin mencionar otros “compromisos económicos que ellos hacen”; los cuales no se ganan y lo más grave que ellos piensan que es tu obligación.

A eso se le llama alcahuetería. Te sacrificas en todos los sentidos para que tus hijos tengan lo mejor y nunca les quedas bien y lo que recibes por parte de ellos es: exigencias y egoísmo. Les hemos dado tanto, que se creen Merecedores de todo… No te piden… TE EXIGEN.

Les hemos dado tanta atención que se sienten el centro del universo, y cargados de egoísmo creen que el mundo debe girar a su alrededor y que lo único valioso, importante y primordial, son ellos. No les hacemos conciencia de su papel como individuos responsables.

Si yo como padre cumplo con el compromiso de cubrir sus necesidades personales, de salud y escolares…. Ellos tienen que cumplir con el compromiso de sacar buenas calificaciones y colaborar en el hogar. ¿Qué está pasando con las nuevas generaciones? Si miramos un poco hacia atrás y revisamos los años lejanos o cercanos a nuestra juventud, todo era muy diferente. No teníamos teléfono celular… y no pasaba nada. No teníamos computadora… y escribíamos a mano e en máquina de escribir.

Nos conformábamos con la ropa que nos compraban y no por eso no nos sentíamos diferente ni descalificados por no usar la marca X ó Z. Si nos llamaban la atención, nos negaban un permiso o nos daban con la correa, de ninguna manera le faltábamos el respeto a nuestro papá, ni mucho menos lo amenazábamos.

Si nos íbamos a una fiesta o reunión, nos comprometíamos a regresar a una hora determinada, que teníamos que cumplir te gustara o no, de lo contrario nos castigaban y no había permiso para la siguiente…Y eso no era motivo para emitir gritos, zapatazos y azototes de puerta, chantajes o tener durante una semana sonrisas fingidas o caras molestas…

En ese tiempo existía un valor muy importante que nos enseñaron desde pequeños y se llamaba: RESPETO. Ahora no se conoce, no existe, no sabemos en que lugar estará o detrás de que mueble lo escondimos para que nuestros hijos no lo encuentren y mucho menos lo practiquen

Habían valores que eran preponderantes: uno era el orden, el otro la disciplina y otro la obediencia. Hoy en día, algunos padres no ayudan a la tarea, si no que la hacen completa, y habiendo tanto libro e información a la mano, además te la buscan, lo único que les falta es ir a presentar el examen en el salón de clase.

Y todo este circo para que el hijo no monte en cólera y no sufra una deshidratación a causa de sus lágrimas y lo más triste ….. “para mantener la paz social en el hogar”, donde la solvencia y la autoridad de los padres hace mucho tiempo no existen.

Y qué decimos del hogar, donde para evitar conflictos y discusiones, como ya no funciona aquel estribillo de: a la una, a las 2, a las dos y cuarto como si fuéramos reloj. O el clásico “voy a contar hasta cinco y llevo tres…” Nos convertimos en el cómplice de nuestros hijos.

Eso sí, con la boca callada para no caerles gordos con tanta habladera y no les permitimos a nuestros hijos que se desgasten ni siquiera recogiendo sus propias pertenencias. Total para qué (pensamos), ellos por qué, si no tienen culpa alguna de mis problemas, ellos no pidieron nacer.

A nosotros no nos sobreprotegían, ni nos solucionaban los problemas, teníamos libertad hasta para cometer errores, lo cual nos llevó a desarrollar un sentido de responsabilidad y de identidad…Eso se llama CRECER. Dentro de este proceso de crecimiento no estaban exentos unos correazos, un manotazo o una que otra nalgada bien puesta, y todo esto a nadie le ocasionó ningún trauma, por tratar que obedeciéramos,

En aquellos tiempos la voz de nuestro padre se escuchaba con respeto, las órdenes de papá se acataban sin protestar y los consejos de ellos no eran catalogados como cantaletas, problemas o rollos. Ni le decías a tu papá “ya cállate” o el famoso “si, hombre, si”.

En aquellos tiempos los padres ponían los límites, las reglas y las condiciones y no tenían miedo de que el hijo o la hija les dijeran: es que aquí no me comprenden, no me dejan ser, tú no te metas o el típico “me voy de la casa” ¿Pues adonde íbamos a ir que nos trataran mejor que en nuestra casa? En aquellos tiempos los padres no tenían miedo de llamarte la atención y “que te enojaras”. Total que tenías dos costos enojarte y volverte a contentar; si no querías comer, te quedabas con hambre, porque no te daban dinero para comprar porquerías en una panadería.

Además para qué, si la mamá se levantaba temprano a prepararte el desayuno. En aquellos tiempos tus padres no justificaban tus malas calificaciones, ni tu mal comportamiento en la escuela, ni la falta de respeto a los maestros, ni tu falta de colaboración y apoyo en tu casa. En aquellos tiempos el padre decía no y no, quería decir no.

La figura paterna era muy diferente a la actual, el amor, el respeto y la consideración…no daban cabida a los actuales calificativos: Mi papá está loco, ya está chocho, es un egoísta, está neurótico, es un frustrado, y quien sabe cuántos calificativos más. Mismos que me causan una gran pena, no sé si por quien los emite o por quien los recibe

Enseñémosle a respetar a sus semejantes para que cuando tengan su pareja la sepan cultivar y procurar, (la igualdad entre hombres y mujeres no es faltarse al respeto, ni tener jerarquías ventajosas), a formar su escala de valores que los harán seres humanos de bien, útiles a su familia y a la sociedad.

Hagámosles conciencia que los valores no han pasado de moda ni son piezas de museo, a quererse a sí mismos para que cuando tengan sus hijos, los amen y eduquen. Para que tengan credibilidad en la relación de pareja.

Piensa… ¿Qué vas a querer a cambio de un abrazo? Vamos a ponernos las pilas, hagamos de nuestra escala de valores un estandarte, para que nuestros hijos  aprendan lo que es el respeto, el compromiso, la honestidad, la humildad, la cortesía, la prudencia, la generosidad, el agradecimiento; y la nobleza de corazón… Que los harán unos seres humanos de excelencia…

Después de todo, no es tan difícil, prueba y veras…así que te pido “Hoy en tu día, despierta papá despierta”